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Opinión | Opinions des d'Elx

Prometen otra vez revisar el PGOU si ganan

Una panorámica del centro de la ciudad de Elche al atardecer, en una imagen de archivo

Una panorámica del centro de la ciudad de Elche al atardecer, en una imagen de archivo / Áxel Álvarez / AXEL ALVAREZ

En el último pleno del Ayuntamiento, celebrado el pasado 27 de julio, se plantearon, como viene siendo habitual, diversos temas, unos directamente relacionados con la política local y otros, más de cara a la galería, sobre asuntos de índole nacional o, incluso, internacional. Algo que viene siendo muy frecuente en los debates plenarios de nuestros munícipes. Incluso, desde Vox, se sacó, de nuevo, el tema de ETA a la palestra, y eso que hace 15 años que ya no existe, pero sirve, en cambio, para su aprovechamiento con fines exclusivamente partidistas y electoralistas.

En cambio, entre los temas de interés local, estaba uno que ya es todo un clásico: otra modificación puntual del PGOU de 1998. Ahora para permitir la construcción de edificios de más alturas, en determinadas condiciones y zonas, a cambio de la liberación de suelo para uso ciudadano y sin que ello afecte a la edificabilidad.

Este debate propició que, de nuevo, se planteara la situación por la que está pasando el Plan General vigente en Elx. Es un tema muy recurrente. Recordemos que la Generalitat lo aprobó en 1998. El Ayuntamiento lo hizo en un acuerdo plenario de agosto de 1997, y tras un amplio debate ciudadano que abarcó los años 1996 y 1995. O sea, que hace casi 30 años que Elx aprobó su planeamiento urbanístico y, con él, su definición de modelo de ciudad y de desarrollo en todo su término.

Nunca un PGOU en Elx ha estado tantos años sin ser revisado. Para un municipio tan extenso y dinámico como el nuestro, es difícil de explicar tener un Plan General tan desfasado. Solo con el dato de la población ya se detecta un crecimiento que debería haber impulsado esa revisión: en 1998 Elx tenía 191.712 habitantes y los datos de 2025 nos dicen que ya éramos 245.557 en ese año. Sin datos de 2026, ya somos 53.845 habitantes más que cuando aquel Plan se redactó y, en gran parte, haciéndolo en la propia ciudad cuando, entonces, se preveía un mayor crecimiento en las partidas rurales del que, finalmente, se ha hecho. Elx ha crecido un 30% en su población, casi un tercio más y, evidentemente, sus necesidades para vivir, trabajar y desarrollarse no se han aumentado, ni mucho menos, a ese mismo ritmo, y el municipio lo nota.

El desfase se ha intentado paliar a base de modificaciones puntuales, como la que PP y Vox aprobaron el mes pasado. Es una forma de ir parcheando el urbanismo del municipio. Con una visión cortoplacista que, a veces, parece ir a salto de mata, y sin ninguna visión de conjunto ni de ámbito general y sin los requisitos de participación, información, transparencia, etc., que requiere un PGOU.

Es cierto que revisar un Plan General es complejo y lento. Es difícil que el alcalde que lo inicie sea el que lo acabe, con lo cual pierde mucho atractivo para algunos. Y es un melón que nunca se sabe cómo saldrá. Cómo será la cosa que casi todos han prometido su revisión, y ninguno la ha hecho. Y, en el colmo de la incoherencia, el PP, que votó en contra del PGOU en 1998, lo mantuvo en vigor durante su primer mandato en Elx, 2011-2015, con Pablo Ruz en el equipo de gobierno, a pesar de que anunciaron en campaña electoral que querían cambiarlo. Ni lo intentaron. Y, ahora, pasa lo mismo: a pesar de que anunciaron su propósito de revisarlo en campaña electoral, si te he visto no me acuerdo. Curiosamente, prefieren seguir gobernando con un Plan General al que votaron en contra (incluso queda algún edil de aquella época), y eso que tienen mayoría absoluta para revisarlo. Pero, como se ha dicho, es esta una tarea necesaria pero compleja y laboriosa, y el actual equipo de gobierno PP-Vox está para otras cosas.

Y lo curioso del último pleno citado es que el alcalde declaró que, si sale elegido otra vez, iniciará en ese próximo mandato dicha revisión. Es verdad que no es la primera vez que lo promete, y que oportunidades ya ha tenido. Creerlo ahora es, más bien, una cuestión de fe y, aunque ahí Ruz es experto, también hay que tener ganas y eso ya es más terrenal.

Elx necesita un Plan General actualizado, que atienda objetivos para los próximos 20-30 años, con un modelo de ciudad más accesible, más amable y respetuosa con sus valores urbanos, ambientales, históricos, sociales, etc. Que participe de soluciones territoriales en el entorno en el que se enclava, y no sea mero espectador de ello. Elx necesita reforzar su importancia territorial y social. La ya tradicional supeditación a Alicante capital no es nada interesante para nosotros. Las propuestas sobre actuaciones de Fomento con incidencia sobre el ferrocarril, el aeropuerto, etc., no pueden hacerse solo con la visión de Alicante. La relación de Elx con la capital no puede quedarse exclusivamente con organizar un maratón al año entre ambas. Puede que a Alicante le baste, a Elx seguro que no.

Y no quería dejar esta oportunidad para, a la vista de la noticia de que la librería Séneca cerrará a final de mes, lamentar que, con ello, se nos va una parte de nuestra historia y es una lástima. Recordar ahora aquellos tiempos en los que, en el pequeño local de la calle Gabriel Miró (antes General Goded), Manolo Pastor te aconsejaba y te facilitaba libros que no era fácil conseguir, más bien todo lo contrario, evoca otros tiempos en los que la sociedad era muy distinta a la actual. La modernidad, o el Amazon de turno, condena a las librerías y a tantas cosas. Gracias a Séneca por todo lo que ha dado en este tiempo.

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