Está claro ¿pero de qué se trata? ¿Hay algo en peligro, o es premisa con la que la iglesia católica compensa su amargura porque las bodas civiles llevan desde 2009 superando a aquellas otras que se producen en sus iglesias frente a los altares? Igual a la curia católica le falta algo más de fe, aunque en España no vamos mirándonos el ombligo en esto, la proporción de matrimonios eclesiásticos y civiles, anden a la par. Pero parece que en la cuna del catolicismo ese sorpasso resulta insoportable, motivo por el que el Gobierno italiano de extrema derecha, con Meloni a la cabeza, en boca de su vicepresidente Mateo Salvini, ha propuesto ayudas de hasta 20.000 euros a las parejas tradicionales, menores de 35 años y con más de diez años de residencia en Italia, que contraigan matrimonio por la iglesia.

Hay que recuperar el matrimonio por el rito católico, es la cultura italiana, les va en ello la honra o la dignidad, o algo más importante. Para los ultra conservadores, aquello que se aparta de lo que conforma su ideario, les es difícil de asimilar, y han presentado al parlamento este proyecto de Ley para estos contrayentes. Prevén la reducción de impuestos para gastos relacionados con las invitaciones, decoración floral, ropa de novios, servicio de catering, de peluquería o fotografía. Vamos que, quienes no se casen en la iglesia son tontos. ¿Por qué tarda la curia italiana en alzar la voz contra de esta impostura? ¿Le sobran los euros al Estado o le falta valentía a la iglesia para negarse a estos casamientos por interés? ¿Comulga el catolicismo con la extrema derecha? ¿Qué pasa con los matrimonios homosexuales? Discriminación ultra. No cuentan, han de casarse por lo civil, el resto de uniones quedan fuera del acuerdo. Precioso ¿no creen?