He leído por dos veces la noticia que no acababa de creerme: la expulsión de Joaquín Leguina como militante del PSOE. He buscado la deslealtad cometida por el que fue primer presidente de la Comunidad de Madrid. He sabido que recibió a la actual presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en la fundación Alma Tecnológica donde ocupa cargos de responsabilidad. Esa visita se afirma que fue de carácter institucional. La visita fue en plena campaña a las elecciones madrileñas del pasado 2021. La Fundación había invitado a todos los líderes a visitar la fundación, pero la única que hizo la visita fue Isabel Días Ayuso. También puede que haya dicho algo que no haya gustado en las actuales altas esferas socialistas. Esto es lo que sé.

Ese fue el pecado y así ha reaccionado el PSOE mostrando, según me parece, un talante que despreciamos muchos españoles votantes o no del PSOE. No sé lo que afectará a Joaquín Leguina en lo personal esa expulsión, ya que a estas alturas de la película estará curado de espantos; pero creo que la imagen que nos da a los votantes hoy el PSOE, está más cerca de ciertos regímenes autocráticos que a una democracia que es la que nuestra Constitución defiende.