¿Alicante una ciudad turística?

¿Alicante una ciudad turística?

¿Alicante una ciudad turística? / Rafa Arjones

Vicente Fco. Aguilella Salvador

Cuando una ciudad desea vivir del turismo, ya no queda apenas industria alguna, debería cuidar mucho más los detalles al servicio de los ciudadanos, locales o foráneos.

Ayer tuvimos otro ejemplo del abandono del ciudadano por los poderes públicos locales.

Se anunció un concierto del grupo Candelight en el Castillo de Santa Bárbara que resultó un gran éxito de público y artístico.

El evento tenía lugar a las 21 horas 30 y puesto que el acceso a vehículos particulares está cerrado en el recinto, con buen criterio, a las 20 h 10 estábamos, con la familia, esperando la lanzadera que desde la Plaza Gómez Ulla debería llevarnos al Castillo.

Misión imposible: ¡¡¡no había lanzadera!!! Un agente de la Policía Local nos dijo ignorar porqué no había servicio para el concierto. Intentamos llamar un taxi, ya que no había ninguno en la parada: ¡¡¡ninguna compañía descolgó el teléfono!!! ¿¿¿Dónde estaban los taxis ayer???

Solución, mala: uno de nosotros se “sacrificó” y subió andando para que, si por casualidad se podía coger un taxi, los otros 4 miembros de la familia pudieran entrar en él.

Nuestra familia consta de miembros de entre 9 y 81 años.

El que subió a pie, de 75, fue comprobando que numerosos eran los “peregrinos” que penosamente subían la empinada cuesta con gran dificultad: personas de las más diversas edades y condición, alicantinos y foráneos.

El resto de nuestra familia fue recogida por un taxista que retornaba, a la altura de la Ereta y que avisó que la carrera mínima era de 6 €. No todos los demandantes de taxi tuvieron esa suerte y fueron llegando desperdigados y derrengados a la ansiada meta.

La ciudad dice querer vivir del turismo y se ponen grandes medios para que un turismo de masas, a no despreciar, llene nuestras calles hasta hacerlas, en muchos puntos, inhabitables.

Si esa es la actividad deseada por nuestros regidores, hagamos las cosas bien: demos servicios adecuados y no hagamos la vida imposible a los naturales del país.

Para terminar, decir que muy poco mérito tienen estos regidores, del pasado y actuales, ya que el sol y playa, grandes atractivos de nuestro turismo nos han caído del cielo: son gratis y no se ha hecho nada para obtenerlos.

De otros posibles atractivos diremos, sin ánimo de ser exhaustivos, que falta desarrollar la actividad museística, ya acabamos de ver como se tratan las manifestaciones artísticas, cruceristas, del Palacio de Congresos, ¿¿¿qué decir???