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Cartas de los lectores

Tecnocasta

Sánchez arremete contra la 'tecnocasta' en Davos y anuncia que propondrá el fin del anonimato en redes al Consejo Europeo.

Agencia ATLAS / Foto: EFE

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Antonio Alaminos López

Antonio Alaminos López

A los políticos se les nota, con el paso del tiempo, lo que dominan y lo que temen. Y a Sánchez en los últimos días se le ha notado que intenta dominar lo de siempre, es decir, lo interno… y de lo externo, como muy lejos, hasta Waterloo. Teme, más que a los rayos de un nublado, lo que le viene del espacio. De la estratosfera. Sobre todo lo que traen, y más que traerán, las ondas que rebotan los satélites y que reparten las redes sociales a nivel mundial. Ahí ya no controla ni el CIS. «Tecnocasta», los ha llamado, más parece con temor y respeto, que con menosprecio, ya que ha mencionado en su ayuda a la Unión Europea para «rebelarse». Sería bueno que conjugara el miedo, propio y el de sus aliados, tanto en el Gobierno como en la cámara, con más integridad en lo cotidiano. Lo intentan poniendo trabas a la difusión y triquiñuelas a todo lo que moleste. Pero las redes actúan tan rápidamente que la atención está casi más puesta en el después, que en el ahora. ¡Avanza la «tecnocasta», eso sí, como un cohete! Aunque haya voces y miradas de asombro, tal como está la situación de jaleos y bochornos. Se necesitan más beneficios para el conjunto de la sociedad, no sólo para personas y circunscripciones, ¿privilegiadas?

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