Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Cartas de los lectores

Se van los Reyes Magos y llegan los carnavaleros y penitentes

Carnaval en Alicante en una imagen de archivo.

Carnaval en Alicante en una imagen de archivo. / David Revenga

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Antonio Alaminos López

Este año, mojados por la borrasca Francis, se marchan Melchor, Gaspar y Baltasar hacia Oriente, Ucrania, Sudamérica, el Caribe y 50 lugares más con conflictos por todo el mundo. Vuelven para intentar llevar paz con el oro, entendimiento con el incienso y humanidad con la mirra. A los patios traseros de las tres potencias que se están dividiendo el planeta. Y Europa no tiene patio. La vida sigue en 2026. Y prueba de ello son las ganas de carnavales y de Semana Santa que se desatan en cuanto se traspasen, en plena cuesta de enero, las fiestas de San Antón y San Sebastián. ¡Los dos santos más celebrados en toda la España rural!

Se van los queridos Reyes Magos en sus camellos y aparecen, en el horizonte, los carnavaleros y los penitentes. Traen, en los pitos de carnaval y en los cirios nazarenos, una lista de los nuevos impulsos cruciales para la humanidad en este nuevo año. O sea, la protección del patrimonio mundial, tanto material como inmaterial, la ciencia colaborativa, la ética de la IA, y la gestión de riesgos naturales y bélicos, de cualquier estilo y signo. Todo encaminado a la cooperación sostenible, para asegurar el bienestar humano. 

Pero para esto hacen falta más recursos económicos. Una “pequeña” parte podría provenir de grabar a los multimillonarios con un impuesto especial del dos o el tres por ciento. No es una idea radical, sino un mínimo posible. Y algunos, pocos, magnates hasta lo piden o lo hacen con sus donaciones. La mayor parte de la población paga entre un 25 % y un 50 % de sus ingresos en impuestos; y los multimillonarios entre un 20 % y un 25 %; según análisis estadísticos del Real Instituto El Cano. Esas contribuciones podrían ayudar en la dignidad de las personas. E intentar paliar todo tipo de violencias. ¡Si esto se vive con vista trascendente hacia la solidaridad, se convertirían en vínculos de integración social!

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents