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Carta de los lectores

Cuando los dulces dejan de ser un premio

Cuando los dulces dejan de ser un premio

Cuando los dulces dejan de ser un premio

David Rubio Quereda

A todos nos gusta ver sonreír a los más pequeños. Nos emociona escuchar sus “gracias” y observar cómo disfrutan un regalo o un premio. El problema aparece cuando, casi siempre, esa recompensa viene envuelta en azúcar, colorantes y ultraprocesados. Dulces, chucherías y bollería se han convertido en la forma más habitual —y socialmente aceptada— de celebrar. Entiendo que no es fácil cambiar las tradiciones. Están arraigadas, asociadas a recuerdos, a fiestas, a momentos familiares. Pero, ¿y si empezamos a cuestionarlas, aunque solo sea un poco?

Basta con fijarse en la Navidad, aunque ocurre todo el año: cumpleaños, celebraciones escolares, eventos deportivos o reuniones familiares. El ejemplo es claro: el típico cartucho o bolsa del colegio repleto exclusivamente de chucherías. Si leemos con atención el etiquetado, veremos largas listas de azúcares, aditivos y componentes poco recomendables para un organismo en desarrollo.

No se trata de prohibir ni de cambiarlo todo de golpe. Los cambios radicales rara vez funcionan. Se trata de introducir alternativas, de abrir una puerta. ¿Por qué no añadir, poco a poco, opciones más saludables? Existen dulces elaborados con dátiles, como bolitas “tipo chocolate”, brochetas de fruta ya cortada, frutos secos naturales o muchas otras propuestas que siguen siendo atractivas, dulces y, además, nutritivas.

Estamos educando y eso implica pensar a largo plazo. No todos los premios tienen que ser sinónimo de azúcar en exceso. También existe el dulce saludable, pero para descubrirlo tenemos que atrevernos a explorarlo y a normalizarlo. Invito a familias, centros educativos y organizadores de eventos a informarse, a experimentar, a probar recetas con base de dátil u otros ingredientes naturales. No se pierde nada por intentarlo y se puede ganar mucho. Porque quizás el verdadero premio no sea solo verlos sonreír hoy, sino ayudarles a construir hábitos más sanos para mañana.

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