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Carta de los lectores

Me recuerda al ínclito de Mariano Rajoy

Mariano Rajoy

Mariano Rajoy

Moisés Aparici Pastor

Moisés Aparici Pastor

Lo de Feijóo equivocándose o cometiendo lapsus durante su visita a una empresa cárnica en Binéfar (Fribin) al equivocarse hasta en ocho ocasiones al nombrarla mientras hablaba de su "conocimiento detallado" del negocio, me recuerda mucho a esos casos grotescos e irrisorios que encarnaba con frecuencia Mariano Rajoy. Puede parecer una simple anécdota de campaña, sin embargo, hay que preguntarse si no revela algo más profundo que un error de pronunciación. No se trata de exigirle una memoria infalible ni una dicción perfecta, sino de coherencia. Resulta difícil sostener un discurso sobre la importancia del mundo rural, la industria agroalimentaria y el arraigo territorial cuando ni siquiera se acierta en el nombre de la empresa que se utiliza como símbolo de todo ello, y cuyo rótulo era perfectamente visible a sus espaldas. Y eso que la eleva a símbolo del mundo rural, pero no conoce ni como se llama.

La escena transmite incomodidad, pues Feijóo anda en modo electoral, utilizando tanto a empresas como a los pueblos, como decorado electoral o fachada. Repite consignas sobre productividad, competitividad y empleo. Consignas que son papel mojado, que pierden fuerza cuando se pronuncian sin el cuidado mínimo. Palabras grandes, bien ensayadas, pero pronunciadas con ligereza. Aragón, su tejido empresarial y sus trabajadores merecen algo más que visitas apresuradas y discursos baladis. Merecen políticos que los respeten, y que no solo hablen de ellos, sino que los conozcan, los nombren bien y los traten con la atención que reclaman. En política, como en la vida, los detalles importan. Y a veces, un lapsus repetido hasta por ocho veces deja de ser un despiste para convertirse en un síntoma: Señores, Feijóo se ha reencarnado en M. Rajoy.

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