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Carta de los lectores

Si me quedasen dos horas de vida, querría pasarlas con Feijóo

Feijóo, sobre la querella por agresión sexual del DAO de la Policía: “España se está cayendo a pedazos”

Atlas News

Luis Beltrán Gámir

Luis Beltrán Gámir

Los que me leéis habitualmente ya sabéis que no tengo querencia a ningún partido político español. A estas alturas de mi vida, no voy a preocuparme en ser un bienqueda, ni escribir lo que la gente quiere leer, por seguir una tendencia general. Jamás alabaré lo intolerable.

A la derecha tenemos a un señor que vive del Estado, pero se dedica a atacar al Estado, un divorciado que dice defender la familia tradicional, que se libró de la mili, pero defiende la patria, lleva 23 años subido a un coche oficial, y únicamente sabe hablar de inmigración. A la izquierda tenemos dos partidos electoralmente irrelevantes. Por un lado, a una señora propietaria de un chalet con casa de invitados y piscina, que gana 131.000 euros al año, lleva a sus hijos a un elitista colegio privado y dice "marronas". Por el otro a una mujer sin idiomas, que algunos califican de analfabeta, que dice "autoridadas y débilas", y cuyo mejor momento fue decir que "queda gobierno de corrupción para rato".

En el Gobierno tenemos a alguien que cambia de opinión cada cinco minutos, rodeado de corrupción y que pactaría con Hezbolá para conservar el poder. Si tienen un mal resultado electoral… ¡La culpa es de un muerto! A él le dedico la famosísima canción de Abba: I’ ve been cheated by you since I don't know when (he sido engañado por ti desde no sé cuándo). En definitiva, hablamos de personas que viven del erario público y que, como dice el gaditano José Colón Sánchez, no saben conjugar el verbo cotizar.

¿Qué ocurre? Que en medio de todos ellos tenemos a Feijóo. Y, como vivimos en un mundo tan polarizado, parece que, si no eres de unos, tienes que ser de los otros. Amigo lector, si estás pensando que desearía pasar mis dos últimas horas de vida con este buen hombre, por la admiración que le tengo, te diré que… nasti de plasti, considero que es un político de Hacendado. Lo haría porque estoy seguro que la muerte, aburrida con sus discursos que son como una sopa templada, que ni quema ni alimenta, acabaría marchándose.

Cuando pienso en él, no me sale la canción de mis adorados Pereza: qué alegría, qué bueno tenerte, qué bien estoy, sino otra estrofa de Mamma Mía: I've been angry and sad about things that you do (he estado enojado y triste por las cosas que haces). Si este hombre fuera una serie de televisión, tengo claro que la cancelarían a mitad de la primera temporada.

Me lo imagino reunido con Cayetana y Ayuso. A la hora de tomar una decisión, como es habitual, Alberto duda. Y las chicas se marcan un "Héroes del Silencio". Mientras una le dice: "Entre dos tierras estás", ante su indecisión, la otra le replica: "Uh, déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer". Yo tengo claro que sigue a Aristóteles: "Sólo hay una manera de evitar la crítica: no hacer nada, no decir nada, y no ser nada" y a Séneca: "Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras". Núñez, la respiración calma… pero es que la tuya anestesia. Nunca se compromete, habla de "lo que convenga a los españoles", "actuar dentro de la Constitución", "no es momento de entrar en polémicas", "sensatez, equilibrio y normalidad".

Para gobernar, hay que tomar decisiones impopulares, defender ideas incómodas y explicar qué camino elegir. Un presidente no puede limitarse a no molestar, sino que tiene que significar algo.

El presdiente del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum, en el Four Seasons Hotel, a 17 de febrero de 2026, en Madrid (España).

El presdiente del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum, en el Four Seasons Hotel, a 17 de febrero de 2026, en Madrid (España). / Marta Fernández - Europa Press

Cuando ya pensaba que no podía ser más patético, le veo bailando "mi limón, mi limonero", y entonces suelta un histórico "me gusta la fruta", como si fuera muy malote. Yo no te pido que bailes break dance tirado en el suelo, hip-hop o perreo… pero es que lo del limón no lo bailaba ni mi abuela. Trató de ser frívolo y resultó burocrático.

Y, para colmo, en un mundo dónde los presidentes discuten sanciones, guerras y mercados financieros, nuestro amigo necesita traductor… porque no habla inglés. Yo creo que no lo habla porque eso implica equivocarse en público, y equivocarse es exactamente lo que lleva toda su carrera evitando. No es un moderado… Simplemente es limitado.

Cuando Abraham Lincoln ganó la presidencia, incluyó en su gabinete a sus principales opositores republicanos. Buscaba mentes capaces, independientemente de sus diferencias personales. Alberto jamás se atrevería a hacer esto, porque lo único que le interesa a Alberto es… Alberto. Si el PP desea gobernar, Feijóo como candidato…Nunca Máis.

Quiero terminar con una frase que leí al alicantino Juan R. Gil hace tiempo en INFORMACIÓN, refiriéndose a nuestro amigo Núñez: "No hay día que dé una de cal, sin volcar a renglón seguido dos de arena". Dos horas con Feijóo… Se harían eternas.

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