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Carta de los lectores

A Sarah habría que darle una cátedra en la Complutense

Sarah Santaolalla  i els fatxes

Sarah Santaolalla i els fatxes

Luis Beltrán Gámir

Luis Beltrán Gámir

Amigo lector, si te preguntasen cuál es tu serie favorita, ¿cuál dirías? Podría decirte Friends, 24, Sons of anarchy, The Shield, Breaking Bad... Ahora mismo estoy tremendamente enganchado a la serie de Sarah Santaolalla. Quiero partir de la base de que estamos en una época de redes sociales dónde todo se magnifica, y es una lástima que actualmente en España las personas de derechas y de izquierdas no dialoguen civilizadamente. ¿No podemos aprender de los políticos de la transición?

Al protagonista secundario, Vito Quiles, llevan mucho tiempo haciéndole campañas para que la peña le odie, llamándole por parte de todo un ministro de transportes "saco de mierda". En el 8M le gritaron "Vito pardillo, tu boca en un bordillo". Si has visto la estupenda película American History X, verás que es algo que hacían los nazis. Otros le han calificado de "escuadrista de extrema derecha", cuando será un plasta, pero no es alguien que ejerza métodos violentos e intimidatorios. Pero todo esto no es odio, con h o sin h... que vaaaaa.

Realmente, este hombre, que parece que no ha terminado la carrera de periodismo, lo que hace es dar la tabarra a los políticos, haciéndoles preguntas muy incómodas, con un micrófono. Curiosamente, cuando lo hacían los de Caiga quien caiga, Jordi Évole cuando era El follonero, o los reporteros de Canal Red (la TV de Pablo Iglesias) persiguiendo al hermano de Ayuso al salir de su casa… Aquello era requeteguay. Entonces, para enterarnos: si lo haces con políticos de derechas, es jarabe democrático; pero si molestas a políticos de izquierdas… entonces es un ataque intolerable a la democracia, y eres un fascista.

A Vito es obvio que le hicieron una encerrona. La tertuliana vio que no iba acompañado de su cámara habitual, sino únicamente con su micrófono, y empezó a grabar con su móvil antes incluso de encontrarse con él. Las imágenes que ella aportó son muy confusas, van unidas a sus chillidos, y si esa fuera la única prueba, podría dar la impresión de que efectivamente alguien le estaba pegando. Lo que ella no había previsto es que hubiera otra persona grabando desde lejos. Curiosamente, quien denuncia la agresión es ella… Pero a quién cascan es a él.

Sorprendentemente, pese a que el pseudoperiodista estaba a dos metros, nadie se atreve a cuestionar la obviedad. Me alarma ver gente "rebelde", sin criterio para tener ideas que salgan de sus cabecitas. Rebelión es tener capacidad para investigar y pensar por ti mismo, sin ser un papagayo. Si yo cuento que, cuando iba corriendo por el Postiguet, Ortega-Smith (o Arnaldo Otegui, dos personajes muy siniestros) que nunca se acercó a más de dos metros de mí, me pegó un tortazo y me rompió el brazo, eso es mentira y no es relativo. No es una cuestión de opinión… eso no pasó nunca. Pero es curioso que los mismos que elevan la voz con la "agresión" a Sarah, callan y justifican la paliza que le pegaron al periodista de El Español José Ismael Martínez unos abertzales en Pamplona.

Sarah Santaolalla en 'Malas lenguas'

Sarah Santaolalla en 'Malas lenguas' / LA 1

Después de que Antonio Naranjo le sacase los colores, leyendo un informe forense y una resolución judicial, esta chica ha abandonado En boca de todos, (¿podemos decir que Santaolalla ha tirado la toalla?) un programa de televisión en Cuatro. Teniendo en cuenta que su único medio de vida es asistir a tertulias televisivas, donde gana, en RTVE, una media de 5.000 euros al mes pagados con nuestros impuestos, estoy seriamente preocupado por su futuro. Hace tres semanas Pablo Iglesias dijo que la veía como candidata de la izquierda para competir con Isabel Díaz Ayuso, y esta mujer se ha debido de creer que es la decimocuarta rosa, sin darse cuenta de que es una versión actualizada de Belén Esteban. No tiene "reconocido prestigio", sino cierta incultura, no es la farola que más alumbra, y en breve se convertirá en un juguete roto.

Mi teoría personal es que, al contrario que Alvisse, que únicamente sirve para quitarle votos a Vox, esta chica es una infiltrada de Abascal. Fijaros que hasta lleva el cabestrillo de color verde. Con las cosas que cuenta, consigue que mucha gente neutral odie a la izquierda, buscando destrozarla desde dentro. Ha hecho este montaje ridículo y desastroso, marcándose un caballo de Troya, para que la peña odie a la izquierda y gire hacia la derecha. Decir: "Yo soy superior moralmente a toda la panda de ungas ungas y fascistas", "hay que ser muy idiota para seguir creyéndote al PP", "escuchar a un pedazo de fascista de mierda", "estoy harta de dar cacahuete a tanto mono de la derecha", son frases que desaparecerán "como lágrimas en la lluvia". Adoro Blade Runner. Yo creo que, para evitar que pase hambre, habría que darle una cátedra en la Universidad Complutense.

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