Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Cartas de los lectores

El tirano perfecto

El presidente de EE. UU., Donald Trump

El presidente de EE. UU., Donald Trump / Europa Press/Contacto/Andrew Leyden

Francisco Vicente Agulló Sánchez

Mi hermano, un amante y estudioso de la Grecia clásica, me espetó a la cara, ante una serie de declaraciones de Donald Trump«Es un tirano perfecto».

Me puse inmediatamente a investigar la acepción de «tirano» y recibí lo siguiente: persona que gobierna con poder absoluto, a menudo de forma ilegítima, abusiva y cruel. También se aplica a quien abusa de su poder en cualquier ámbito.

En la Grecia Antigua (siglos VII-VI a.C.), era un gobernante que solía llegar al poder con apoyo popular. Su significado se volvió negativo a partir del siglo IV a.C. debido a los abusos de poder, una visión perpetuada hasta hoy.

En la actualidad significa, en política, una persona que gobierna un Estado de forma ilegítima, sin respeto por las leyes o la justicia, y de acuerdo únicamente con su propia voluntad. Es sinónimo de dictador cruel y opresor.

Cuando uno ve la actitud del actual presidente de los EE. UU., su desprecio por el Derecho Internacional, el Derecho Interno de su país, incluso su propia Constitución, el abuso y crueldad con sus propios conciudadanos, con sus aliados y con cualquiera que vaya en contra de sus caprichosos deseos, no se puede llegar a otra conclusión: es el tirano perfecto, pero yo le daría una dimensión más amplia, se ha ganado a pulso el título de «el tirano mundial perfecto».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents