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Opinión | Cartas de los lectores

Luis Beltrán Gámir

Luis Beltrán Gámir

Procurador de los tribunales

Cristiano el que no bote

Lamine Yamal en el RCDE Stadium durante el partido amistoso entre las selecciones de España y Egipto. Fotografía de Jordi Cotrina

Lamine Yamal en el RCDE Stadium durante el partido amistoso entre las selecciones de España y Egipto. Fotografía de Jordi Cotrina / JORDI COTRINA / EPC

El inconveniente de tener una columna un día fijo a la semana, es que determinados hechos de actualidad, cuando quieres tratarlos, han envejecido un poco. No obstante, quiero plasmar negro sobre blanco mi punto de vista sobre lo acontecido en el partido entre España y Egipto de la semana pasada.

Cuando Hércules y Elche estaban en la misma división, allá en el Pleistoceno, el estadio Rico Pérez, al unísono, cantaba aquello de: p....ilicitano el que no bote, y olele olala, ser del Elche es ser un s... Doy por hecho que en el Martínez Valero se tararearía lo mismo, pero al revés. Por alguna razón que se me escapa, parece que es lícito insultar e intentar humillar al equipo rival. Nunca lo vi en un partido de Copa Davis de tenis... pero ya sabemos que el fútbol es diferente. El caso es que jamás escuché declaraciones institucionales quejándose del tema, y eso que se incluían las palabras "pu..." y "subn..." en los cánticos. Y es que el “lo que sea el que no bote" se ha dicho toda la vida en los estadios.

La semana pasada hubo una parte de la grada que empezó a cantar “musulmán el que no bote”. No había una "p" ni una "s" delante. Acto seguido, una serie de figuras públicas empezaron a condenarlos, calificándolos de "cánticos islamófobos". En la Cadena SER catalogaron el episodio como "lamentable", diciendo que "el partido se debería de haber parado", y que era un hecho "organizado por parte de la extrema derecha". Óscar Puente habló de "fascismo", mientras que el diario As lo calificó como "vergüenza para la imagen del fútbol español". Tengo una duda: si eso hubiera ocurrido en Madrid, ¿hubieran pedido la dimisión de Ayuso?

Amigo lector, ¿entiendes que hay que tratar este tema como un problema nacional global, haciendo una montaña del mismo? Debo decir que a mí no me gusta absolutamente nada este cántico, propio de personas maleducadas, y no me representa en absoluto. Por no mencionar que no nos ayuda a que la final del Mundial 2030 se celebre en Madrid. Dudo que nadie del público tuviera algo contra la selección de Egipto y, desde luego, se lo podrían haber ahorrado. Pero decir que destruye y promueve el odio...no lo suscribo. Seré un rarito, pero los cánticos de los partidos de fútbol no me ofenden. Y más aún si no contienen ningún insulto. Hasta donde yo sé, “musulmán” es una religión, no una raza. Si en Egipto cantasen “cristiano el que no bote”, ¿montaríamos un guirigay? A Joan García le llamaron hdp, y creo que es peor que falten a tu madre a que mencionen tu religión…, pero nadie ha abierto el pico, porque está socialmente aceptado que insultes al jugador rival o al árbitro. Los partidos de niños son casi peores que los de adultos. A Guti le llamaban m******, a Piqué le decían de todo… y no se inmutaban. ¿El mejor? A Dani Alves le tiraron un plátano en Villarreal, se lo comió… y siguió jugando. A palabras necias, oídos sordos. ¿Nos estamos convirtiendo en una sociedad de cristalitos?

Lo que me sorprende es que estas mismas personas, que tanto critican este cántico, no hubieran montado un pollo en su momento cuando en una final de la Copa del Rey entre el Barça y el Athletic de Bilbao pitasen al rey o al himno nacional. Recuerdo a Jordi Évole, ahora muy ofendidito, escribir: “Que bien tiene que ir todo cuando llevamos dos días en los medios hablando de una pitada”. O cuando en un partido entre Euskadi y Cataluña cantasen “español el que no bote”, o “españoles, hdp”. Aquí no dijeron que hubiera que parar el partido. En el Camp Nou cantan p*** España…y no veo a Rufián, cuyo partido quiere prohibir las pantallas gigantes con partidos de la selección española, quejándose. Tampoco recuerdo ningún comentario cuando, en un partido Marruecos-España, los marroquíes pitaron nuestro himno, o cuando se saboteó la Vuelta Ciclista a España el año pasado, dando una pésima imagen internacional de España.

Nunca les escuché despotricar contra la ablación, el burka, la lapidación de mujeres, que ahorquen a homosexuales o los matrimonios concertados. En Nigeria han asesinado a 3.490 cristianos… y ningún tuit he leído. Critican que una cofradía de Semana Santa no acepte mujeres, pero que en muchas mezquitas no puedan entrar, o lo hagan apartadas y atrás… de eso no dicen nada. No me parece bien esa falta de coherencia, ni este nivel de hipocresía. Esta gente que se permite subirse a una inexistente atalaya moral para darnos lecciones, mientras calla sobre otros temas más graves, con una indignación “selectiva”, no me agrada. Igual que tampoco me gustan los que dicen musulmán el que no bote”.

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