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Carta de los lectores

Turismo de masas: la horda dorada

BENIDORM. POLICIA LOCAL TURISMO TURISTAS PLAYA CALOR OCUPACION

BENIDORM. POLICIA LOCAL TURISMO TURISTAS PLAYA CALOR OCUPACION / David Revenga

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Juan Carlos Cases Garrido

Durante mis estudios de turismo leí un libro con este título: “La horda dorada”. El autor hacía un estudio de cómo el turismo de masas había afectado a las poblaciones que recibían miles de turistas cada verano. Desde Bali, pasando por México, Kenia etc.

Hace muchos años que este tema supone una preocupación para muchos países receptores de visitantes. En España dónde se siguen batiendo récords de entrada de turistas año tras año llegando casi a la barrera de 100 millones de visitantes anuales es un claro ejemplo. Lo que supone más del doble de los habitantes de nuestro país.

Como suele ocurrir en todo lo que concierne al turismo los estudios de especialistas y técnicos en la materia no van paralelos a una preocupación por parte de los administradores públicos.

A pesar de que la población observa con enorme preocupación como su calidad de vida se ve amenazada por la avalancha de turistas que saturan y encarecen los servicios públicos, la vivienda etc.

Poblaciones de 70.000 habitantes en invierno con servicios a veces insuficientes, triplican en verano su censo poblacional.

Empiezan a surgir lo que los interesados llaman turismofobia que no es otra cosa que ciudadanos hartos que cada verano su vida sea peor y que los tan aclamados ingresos multimillonarios que el turismo aporta no se ve reflejado en una mejora de sus vidas.

Alicante, con Benidorm como centro mundial de este turismo, es un claro ejemplo de lo que está sucediendo.

A pesar de esta realidad las autoridades no parecen poner límites, es más, siguen pensando que todavía podemos crecer más en número de llegadas de turistas. Evidentemente los ingresos son millonarios y muchos empresarios de la hostelería, restauración etc etc. como también el estado central y autonómico reciben pingues beneficios. Pero para el ciudadano de a pie que vive todo el año en su ciudad los beneficios no son tales.

Las carencias en servicios sanitarios de calidad, en infraestructuras obsoletas como las carreteras, etc. no parece que ayude a creer en este modelo que bajo mi punto de vista está agonizando de éxito.

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