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Análisis

Los «tickets» de la campaña

Las estrategias de los partidos van a poner en valor sus liderazgos en una carrera que se decidirá por la movilización

Ximo Puig junto al ministro Pedro Duque.

Ximo Puig junto al ministro Pedro Duque.

Convertida en una carrera electoral con una doble cita de generales y autonómicas, uno de los grandes atractivos de esta campaña para esa jornada del 28 de abril será, sin duda, la capacidad de reforzar las agendas con lo que en Estados Unidos se conoce como «tickets» de candidatos. Una fórmula bajo la que se agrupan en las papeletas al aspirante a ocupar la Casa Blanca junto a su apuesta para la vicepresidencia. Clinton-Gore, Bush-Cheney, Obama-Viden, Trump-Pence... son los últimos «tándems» que han triunfado en las grandes y larguísimas campañas americanas. La decisión de Ximo Puig de utilizar por vez primera la potestad que concede el Estatuto al presidente de la Generalitat para convocar las elecciones al margen del calendario del resto de autonomías y unir su futuro a la figura de Pedro Sánchez ha servido, de momento, para que los medios de comunicación de Madrid, más por curiosidad que por interés real en el «problema valenciano», pongan el foco en la Comunidad. Puig y Mónica Oltra, vicepresidenta y líder de Compromís, llevan tres días de ruta por radios y televisiones de la capital de España. Y una de las estrategias de los principales partidos que se juegan su futuro en esos comicios -todos dependen de ese resultado- pasa por reforzar los «tickets» electorales autóctonos. Apenas 24 horas después de conocerse la decisión del adelanto de los comicios valencianos, desde Ferraz confirmaban que el ministro Pedro Duque, vinculado familiarmente a Xàbia donde pasa largas temporadas, será el número uno socialista al Congreso por Alicante. No es una decisión marcada por un simple encaje ministerial en una de las circunscripciones que reparten más escaños. Duque era reacio a entrar en listas. Y la intervención de José Chulvi, alcalde de Xàbia y líder provincial del PSPV, ha sido determinante para ese giro. Así que Puig hará dos tándems de relevancia para reforzar su campaña con Duque en la provincia pero también con el ministro de Fomento y número tres del PSOE, José Luis Ábalos, en Valencia. Saben lo que se juegan los socialistas. El otro gran «ticket» de la izquierda lo formarán la vicepresidenta Oltra junto a Joan Baldoví, portavoz de Compromís en el Congreso y el político más valorado de España en las sucesivas oleadas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La coalición va a exprimir al máximo esos liderazgos y prepara, incluso, un revolucionario «mailing» para movilizar a sus electores en un decorado de generales que, hasta ahora, es el peor para Compromís. En la banda derecha, Ciudadanos también está tratando de ofrecer un tándem electoral con proyección mediática que incluye en Valencia al actor Toni Cantó para el Consell y a la economista María Muñoz para el Congreso. En el PP están «cojos»: Isabel Bonig tiene un discurso con carga ideológica y argumentario estructurado para la bolsa conservadora pero, sin embargo, sin un «ticket» visible para las generales. Hay preocupación. ¿Y los ultras de Vox? Tendrán una irrupción generalizada. Pero puede que sea el único partido al que le vaya mejor sin que sus candidatos, aún sin nombrar y absolutamente desconocidos, abran mucho la boca.

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