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Pedro Sánchez llama a la movilización para frenar a una derecha sin neuronas

El presidente del Gobierno abre la precampaña en Alicante ante un millar de personas y espolea a los socialistas contra el bloque del «insulto y la testosterona» que forman Casado, Rivera y los ultras

Pedro Sánchez llama a la movilización para frenar a una derecha sin neuronas

Pedro Sánchez empezó hablando de que «existen más plazas que la foto de Colón» y acabó pidiendo «urnas llenas de votos el 28 de abril porque «cada voto que se quede en casa será para la involución». El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE llenó el Paraninfo de la Universidad de Alicante, repleto de un millar de socialistas procedentes de toda la provincia y de la Comunidad, a los que trasladó el mensaje de la imprescindible movilización para conseguir la «necesaria estabilidad política» de un gobierno «que hable con todos pero que dependa de sus propias fuerzas». El primer acto multitudinario de precampaña socialista autonómica se convirtió en la primera prueba de fuego de un socialismo que dentro de cinco domingos se juega seguir al frente del gobierno de España. De la «España de la dignidad», de la «La España que quieres», el lema que se podía leer por todo el escenario, junto a las siglas del PSOE y corazones blancos sobre fondo rojo. Pero también alargar en la Comunidad Valenciana el gobierno de Ximo Puig al frente de la Generalitat.

Con esa ambientación, Pedro Sánchez -pantalones vaqueros, camisa azul y chaqueta gris a cuadros- cargó contra «la derecha», una única derecha, porque «no hay tres derechas, solo hay una derecha con tres siglas», donde tienen «hay más testosterona que neuronas». El máximo responsable socialista aseguró ayer que «la derecha que crispa, confronta e insulta quiere una España sólo para ellos», frente a «los argumentos» y la tolerancia de «una España en la que quepamos todos». De nuevo, otra invocación a la movilización y la respuesta ciudadana en la calle. Para lograr esa «amplia mayoría» que reclama el PSOE, solicitada en varias ocasiones por el líder socialista, Pedro Sánchez criticó a Ciudadanos por pretender establecer «un cordón sanitario en torno al PSOE» porque, a su modo de ver, comprenden la democracia como «excluyente», donde «solo me entiendo con quienes piensan a mi manera, con los que piensan como yo». Un guiño evidente a los votantes moderados del partido de Rivera.

Pero también atacó al PP, dirigiéndose en concreto a su presidente, Pablo Casado -que identificó con José María Aznar porque «dicen lo mismo»-, que presume de ser un partido que «apoya a las mujeres» pero al que echó en cara que recurrieran las leyes de igualdad de José Luis Rodríguez Zapatero, así como la ley de interrupción del embarazo. Y de Vox recordó que ha presentado a un candidato que «niega el holocausto».

Mujeres y personas mayores

La cara contraria de esta imagen oscura y tenebrosa es la que ayer quiso ofrecer el Partido Socialista, con todas las personas que subieron al escenario trasmitiendo mensajes dirigidos a los jóvenes, las mujeres y las personas mayores. El candidato a la Alcaldía de Alicante, Francesc Sanguino, pidió el regreso de los jóvenes alicantinos que «dejaron la ciudad por el exilio económico». La número uno por la provincia de Alicante a las Cortes Valencianas, Ana Barceló, avanzó que «frente a la España oscura del frentismo y del odio, los socialistas vamos a hablar de la España y la Comunidad Valenciana de la inclusión y la diversidad», palabras pronunciadas a escasos tres metros de donde estaba Laura Soler, en silla de ruedas, la candidata número 3 a las Cortes, que a su lado tenía a una joven ataviada en la cabeza con un hiyab, un pañuelo árabe. Y en ese contexto, el cabeza de lista por Alicante al Congreso, Pedro Duque, habló de educación pública y de «redistribuir la riqueza».

Mensajes todos dirigidos a encarrilar un camino hasta el 28-A, donde la intervención de las mujeres, a juicio de los socialistas, será decisiva. Y para ellas fueron las palabras de Pedro Sánchez, frases de apoyo a mujeres que «llenaron calles y plazas el pasado 8M», al igual que le pidió a los «chavales jóvenes» que se manifiestan a favor de una «España sostenible y ecologista» o a las personas mayores que durante cuarenta años también «han secundado movilizaciones a favor de una Constitución inclusiva e integradora». Expresiones dirigidas a los componentes básicos del tejido social, a los que Sánchez recordó medidas ya aprobadas (la subida un 22% del salario mínimo interprofesional o la revalorización de las pensiones) y otras pendientes de salir adelante, como el copago farmacéutico que incluían los presupuestos generales del Estado de 2019, tumbados por la oposición. Esa será «la primera medida que tomemos tras ganar las elecciones, aprobar unos presupuestos sociales», anunció. Tras media hora de discurso motivador, muy propio para espolear a las bases en días previos a una doble cita electoral, Pedro Sánchez salió por una puerta lateral del Paraninfo, entre abrazos, besos y selfis. Volverá en tres semanas. Alicante es decisiva.

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