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El golpe para tomar el control de Vox en Alicante provoca las primeras bajas

El hasta ahora vicepresidente, José Fresneda, y la secretaria provincial, Carmen Gomis, se marchan en un proceso que aflora tensiones municipales

El golpe interno pilotado desde Madrid para tomar el control de la dirección provincial de Vox, la formación ultraderechista que se perfila como socio del PP y Ciudadanos en el caso de que sumen para llegar a la Moncloa o la Generalitat, ya ha empezado a generar las primeras deserciones en la organización. A las puertas de unas elecciones generales y autonómicas previstas para el próximo 28 de abril en las que la marca ultra aspira a lograr representación por Alicante tanto en el Congreso como en las Cortes Valencianas, el hasta ahora vicepresidente provincial de Vox, José Fresneda, y la secretaria provincial, Carmen Gomis, que además ejercía como responsable de Comunicación, han comunicado su decisión de solicitar la baja como afiliados. Una salida que se produce después de la disolución de la ejecutiva provincial para designar una nueva dirección «a dedo» y de confianza que controla la jurista Ana Vega, a su vez número uno autonómica por la provincia de Alicante.

Fresneda y Gomis llevaban militando en las filas de Vox varios años. Desde los tiempos en los que la organización apenas era un grupúsculo sin estructura y con resultados electorales mínimos. Carmen Gomis era la persona que ejercía como responsable de Comunicación con contactos en numerosos medios de comunicación en unos tiempos en los que a la formación no le era nada fácil «colar» su mensaje. Gomis tiene imágenes en redes sociales que revelan relación con Santiago Abascal, líder de Vox, o con su número dos, Javier Ortega, además de con la hasta ahora presidenta provincial, Ana María Cerdán, cuya dimisión encubierta ha desencadenado toda la operación para que Madrid «limpiara» de disidentes la cúpula alicantina para nombrar así una nueva ejecutiva diseñada a su medida y a prueba de críticas con los antiguos miembros de la dirección que eran fieles.

«Hemos sentido una doble traición», apuntaron los dos ya exdirigentes de Vox tras confirmar su baja a este periódico. «Los otros miembros del comité ejecutivo provincial nos sacaron de los grupos del partido de forma deliberada, sin darnos opción a explicarnos ante los afiliados. Nos hemos sentido como dos apestados», detallaron. La segunda «traición» tiene que ver con la actitud del comité ejecutivo nacional de Vox. «En cuanto a la dirección de Madrid, la traición injustificada de nombrar una gestora de la que forman parte los anteriores miembros, es una humillación de tal magnitud que, sin el menor escrúpulo, roza la tiranía. No hay estatutos que soporten este tipo de decisiones», concluyeron. Esa salida de la dirección de la hasta ahora presidenta Ana María Cerdán -una supuesta renuncia por motivos personales que esconde, sin embargo, un intento de aplastar voces discordantes bajo tutela desde Madrid - destapa, en realidad, una intensa lucha por el control de la organización pero, sobre todo, por copar las listas electorales, que el partido no ha querido desvelar aunque hoy mismo serán públicas al publicarse en los boletines oficiales. El anuncio de su relevo como presidenta provincial lo comunicó la propia Cerdán, natural de Villena, el pasado sábado 23 de marzo durante unas jornadas de formación celebradas en Torrevieja. El detonante de la crisis interna se produce a raíz de la disolución de la agrupación de Benidorm, una resolución que se tomó sin votación del comité ejecutivo y, por tanto, sin que se cumplan los estatutos de Vox.

Junto a la crisis en Benidorm, el conflicto interno ha destapado tensiones, por ejemplo, en Sant Joan d'Alacant, donde durante meses militantes enviaron cartas a Madrid denunciando la situación del partido sin respuesta. O en San Vicente, donde se produjeron destituciones para colocar a una persona vinculada por amistad a Abascal y su familia -la mujer del líder de Vox es de este municipio de l'Alacantí- para que ocupara puesto en las listas y colocarlo además en la nueva ejecutiva provincial. Se trata de David García, nuevo vicepresidente de la dirección que liderará la citada Ana Vega que, junto a su pareja Mario Ortolá, se han hecho con el poder. Suman el mando provincial, la candidatura autonómica, el control del partido en la capital junto a la candidatura a la Alcaldia. Todo en un pack. Completan la dirección impuesta Miguel Pascual como secretario-tesorero junto a Andrés Íñigo Martínez y Juan Francisco García de vocales. Seguro que tendrán el premio en las candidaturas. Al tiempo.

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