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Ciudadanos descarta un pacto con el PSOE en Alicante: «Nuestro socio preferente es el PP»

La decisión del Comité Ejecutivo de la formación naranja abre el camino a iniciar negociaciones para que los populares se mantengan al frente de la Diputación y del Ayuntamiento alicantino

Carlos Mazón y Luis Barcala, aspirantes del PP a la Diputación y la Alcaldía de Alicante.

Carlos Mazón y Luis Barcala, aspirantes del PP a la Diputación y la Alcaldía de Alicante.

Margarita deshojada. Ciudadanos se decanta por el PP de cara a las negociaciones para los pactos de gobierno, una decisión que abre la puerta a que los populares continúen cuatro años más al frente de la Diputación, todo apunta a que con Carlos Mazón al mando de la institución, y del Ayuntamiento de Alicante, con Luis Barcala con la vara de mando. Ese foco en el PP, a su vez, entierra los guiños socialistas de los últimos días para tentar a Cs con la Alcaldía (pese a que tienen casi la mitad de concejales que PSOE y PP) o la Diputación (donde contarán con dos de 31 representantes).

El Comité Ejecutivo de la formación naranja, presidido por Albert Rivera, decidió ayer por unanimidad que el PP será su socio «preferente» para el periodo de negociaciones que ahora se inicia para alcanzar pactos a todos los niveles, desde autonómicos -que en la Comunidad Valenciana no tiene recorrido al no dar los números- a municipales. En la reunión de ayer, el Comité Nacional de Negociación de Gobiernos Municipales y Autonómicos expuso su visión a la Ejecutiva, que aprobó los documentos con los criterios que deberán seguir los comités territoriales. Ciudadanos prevé poner en marcha en breve el órgano para la negociación de pactos en los municipios en la Comunidad donde puedan ser decisivos en la formación de los próximos gobierno. Se da por hecho que en la negociación se tratará todo en conjunto.

Para Ciudadanos, en esa decisión de dar a PP el carácter «preferente» para negociar acuerdos de gobierno, solo existe una salvedad que dirigentes de la formación naranja en la provincia no ven que pueda darse en la Diputación ni tampoco en el Ayuntamiento de Alicante. La formación liderada por Rivera acordó que donde no sean posibles acuerdos con el PP podrían iniciarse conversaciones «excepcionalmente y de forma subsidiaria» con el PSOE. Eso sí, siempre que los dirigentes socialistas «se desmarquen» de las políticas del Gobierno dirigido por Pedro Sánchez y acepten una serie de propuestas de Ciudadanos.

Pero ahí no se quedan los obstáculos para que la formación naranja pueda mirar a los socialistas en Alicante, aparcando en un supuesto movimiento a su socio «preferente», sino que los de Rivera pusieron ayer otra condición que chocaría de frente con la aritmética en la capital alicantina. «No vamos a entrar en acuerdos a tres donde puedan estar Podemos, Vox», explicó el secretario general de Cs, José Manuel Villegas. En el caso de la ciudad de Alicante, aspirantes a la vara de mando como Francesc Sanguino (PSOE) o Mari Carmen Sánchez (Ciudadanos) tendrían que alcanzar los 15 votos a favor para que el popular Luis Barcala, cabeza de lista de la candidatura más votada en las municipales del 26 de mayo, no continúe cuatro años más al frente de la Alcaldía.

En la práctica, supone que a los nueve concejales del PSOE y los cinco de Cs (catorce en total) habría que sumar al menos un voto más, que solo podría proceder de uno de los tres partidos vetados ayer por los naranja. El próximo Pleno municipal de Alicante se completará con Podemos, Compromís y los ultras de Vox, que tendrán dos concejales por cada una de las siglas. Es decir, el escenario puesto sobre la mesa por el PSPV para desalojar a Barcala de la Alcaldía necesitaría del voto a favor de alguna de las formaciones con las que Cs no pactará, por ser -a su juicio- populistas o nacionalistas.

Frente a las dificultades que parecen insalvables del posible pacto planteado por los socialistas para repartirse con los de Rivera la Diputación y el Ayuntamiento de Alicante, las condiciones que anunciaron ayer los naranja coinciden con puntos de la hoja de ruta marcada por el alcalde en funciones de la capital alicantina. Ni Cs ni Luis Barcala quieren a los ultras de Vox en el próximo gobierno municipal en la ciudad de Alicante, pese a que un ejecutivo de coalición entre ambas formaciones no superaría el listón de la mayoría absoluta que podría dotarles de una mayor estabilidad de cara a la aprobación de asuntos en el Pleno, como los Presupuestos o cuestiones urbanísticas. El dirigente popular lo expresó la misma noche electoral, cuando ni se planteaba que se pudiera atisbar en el horizonte político posibles coqueteos entre el PSOE y Cs. Y lo repitió un día después, ya más calmado. «Puedo elegir a mis compañeros de viaje y mi ofrecimiento es a Ciudadanos», señaló el regidor, que entró en la Alcaldía hace poco más de un año, tras la dimisión del socialista Gabriel Echávarri por su doble procesamiento judicial y una investidura marcada por el voto en blanco de la edil tránsfuga Nerea Belmonte (ex de Guanyar Alacant).

Doble vía

Así, de no salirse del guion marcado ayer por la dirección nacional, todo apunta a que Ciudadanos se decantará por un gobierno del PP en el Ayuntamiento de Alicante, que con Barcala al frente fue la formación más votada en las municipales de hace poco más de una semana. De igual manera, según señalaban ayer dirigentes provinciales, parece que sucederá en la Diputación de Alicante, aunque en este caso no resultaría necesaria la participación de un tercer actor para la investidura del presidente que releve a César Sánchez.

Tras el reparto surgido del reciente paso por las urnas a nivel local, el PSOE y el PP tendrán 14 diputados en el próximo Pleno provincial (con los socialistas como sigla más votada en la provincia), frente a los dos decisivos que dispondrá Ciudadanos, además del representante de Compromís, a priori intrascendente en el juego de pactos. Tanto populares como socialistas necesitarían de Ciudadanos para conseguir el sillón más preciado del Palacio provincial, que lleva un cuarto de siglo ocupado por un dirigente del PP.

Siguiendo las pautas marcadas ayer por el Comité Ejecutivo naranja, las negociaciones que se impulsarán a nivel autonómico se centrarán en los populares, a los que consideran «socio preferente» y que pretenden dejar el mando de la institución en el ripollista Carlos Mazón, «número dos» de la candidatura del PP en Alicante.

Barcala, a la espera: sigue sin poner fecha a la ronda de contactos

El alcalde de Alicante y candidato del PP a la reelección, Luis Barcala, aún no ha puesto fecha a la ronda de contactos que prevé abrir con el resto de formaciones de cara al pleno de investidura que se celebrará el 15 de junio. El popular está a la espera de que se despeje el escenario político en la ciudad, marcado en los últimos días por los movimientos desde el PSPV para intentar seducir a Cs con la Alcaldía a cambio de la Diputación, o viceversa.

Mientras en Alicante todavía no hay fechas para unas conversaciones que Barcala anunció que mantendrá para intentar conseguir el máximo apoyo posible a su investidura (aunque al ser la lista más votada le basta con que ningún otro candidato sume al menos 15 apoyos en la votación), en otros municipios ya se han iniciado los contactos entre grupos.

En València, el candidato de Compromís, el alcalde en funciones Joan Ribó, ya fijó para la semana pasada una ronda caracterizada por la ausencia de PSOE y Cs, que se negaron a asistir a las citas. En Elche, por su parte, hoy arrancan las conversaciones del socialista Carlos González para seguir al frente de la Alcaldía cuatro años más. Tanto Ribó como González fueron los más votados en las municipales del 26-M.

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