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Cataluña enfanga otra vez las Cortes

El «procés» regresa al parlamento valenciano, al rechazar el Botànic una petición del PP para «frenar la bacanal de ayudas a entidades catalanistas»

Cataluña enfanga otra vez las Cortes

Cataluña enfanga otra vez las Cortes

Al igual que condicionó buena parte de las elecciones generales del 10 de noviembre, tanto en actos de campaña de partidos políticos como en los propios debates en las Cortes, más de dos semanas después de volver a las urnas y mes y medio después de la sentencia del «procés», el conflicto catalán volvió a ser el protagonista de un agrio debate en el parlamento valenciano. Más de dos horas de discusión, con las subvenciones a entidades catalanistas de telón de fondo, en una larga sesión plenaria de más de ocho horas de duración, donde también hubo tiempo para la Agenda Digital, el consumo de la naranja, las ayudas a la dependencia y la memoria histórica.

En cuanto al conflicto catalán, el pleno de las Cortes rechazó una petición del PP que pedía «frenar la bacanal de subvenciones del Consell a entidades catalanistas». La propuesta recibido el voto en contra de los grupos del gobierno del Botànic II (PSPV-PSOE, Compromís y Unidas Podemos) y el apoyo del resto de la oposición (Ciudadanos y Vox). En un ambiente muy agitado la diputada popular Beatriz Gascó denunció que «con el dinero público de los valencianos se está jaleando a entidades que defienden a delincuentes». La portavoz de educación del PP cifró en «más de dos millones de euros» las ayudas de la Generalitat Valenciana a asociaciones como Acció Cultural del País Valencià (ACPV), Escola Valenciana, Societat Coral El Micalet, Ca Revolta o Plataforma per la Llengua, que «van absolutamente en contra de todo lo que huela a español». La propuesta, que el PP también presenta a nivel nacional en el Congreso, pretendía que el Consell suprimiera las subvenciones a cualquier asociación, institución o fundación que defienda o propugne el «procés» secesionista catalán por «sentido común», además de a partidos políticos o organizaciones sindicales que vayan en esta línea. Al respecto, Gascó recordó que la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, defendió que estas entidades reciben las ayudas porque «hacen cosas» y tienen impacto social. Pero advirtió que realmente lo que hacen es «poner autobuses para ir a la Diada, reuniones constantes con (Quim) Torra -presidente de la Generalitat de Catalunya- para que les dé directrices, poner «esteladas» al lado de cuentos infantiles o espiar a los niños en el patio del colegio», lo que ve como «un plan criminal» para extender el independentismo en la Comunidad Valenciana.

El libro «Facha»

La diputada recuperó la imagen del libro «Facha» que llevó la semana pasada a las Cortes el conseller de Educación, Vicent Marzà para criticar a Vox. «Ser facha es utilizar la lengua para separar territorios, por lo que los fachas de este parlamento son los de Compromís», aseveró. La respuesta de la coalición la dio el diputado Jesús Pla, que preguntó «hasta dónde quiere el PP que retrocedamos». Pla también rechazó la «tour de force» entre el PP y Vox por «ver quién es más autoritario», comentario al que precisamente le dio continuidad la síndica de Vox, Ana Vega, al asegurar que los populares son «culpables de la extensión de este virus», tras «no haber hecho nada durante 30 años y permitir que se envenenen las mentes de nuestros niños».

Por parte del Botànic, el síndic socialista, Manolo Mata, hizo hincapié en que el Consell de Ximo Puig no puede «prevaricar ni negar subvenciones» y reprochó al PP que rescate «milongas de los años ochenta». Dicho esto, Mata recordó al PP que sus representantes en la Diputación de Alicante, junto a Cs, invitaron a algunas de las entidades que critican a un evento en el Palacio Provincial «con dolçaines y todas esas todas esas cosas tan odiosas», ironizó el portavoz socialista.

La escalada ultra avanza al exhibir VOX una esvástica (tachada)

El diputado de Vox en las Corts David García Gomis exhibió anoche un cartel con una esvástica durante una intervención sobre la importancia de la memoria histórica para el futuro de Europa. El emblema del nazismo aparecía junto a la hoz y el martillo comunistas y bajo un signo de prohibido. Su presencia en la tribuna provocó indignación en muchos parlamentarios. Algunos de ellos dieron la espalda durante la intervención del diputado de la extrema derecha, que reprobó el concepto de memoria histórica del Consell y, en general, de la izquierda española.

Además de la imagen, las palabras del parlamento valenciano evidenciaron el carácter y el tono de la formación. Dijo García que la ley de Memoria Histórica es «sesgada». Y espetó a la consellera encargada de esta área, Rosa Pérez: «Debería recoger los crímenes que ustedes, comunistas, socialistas y demás integrantes de las milicias rojas cometieron». «Echamos en falta que, antes de echar capazos de culpa contra los demás, asuman ustedes las suya», agregó.

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