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Puig urge a la investidura de Pedro Sánchez y acelera su reelección como líder del PSPV

El titular del Consell presiona para un acuerdo rápido en Madrid que desatasque un bloqueo que, dice, perjudica sobre todo a la Comunidad

Puig urge a la investidura de Sánchez y acelera su reelección en el PSPV

Vía directa para garantizar la estabilidad del socialismo valenciano tanto en el plano institucional como orgánico: investidura de Pedro Sánchez cuanto antes mejor y acelerar la reelección de Ximo Puig como líder del PSPV, algo que el propio jefe del Consell ya apuntó en la entrevista que publicó este periódico hace dos fines de semana. Durante un acto en Castellón, el presidente de la Generalitat dejó claro, antes de acabar 2019, la línea en la que se va a mover en los próximos meses. El primer movimiento, desde luego, pasa por asegurar cuanto antes el desbloqueo de la formación de gobierno en Madrid que, a día de hoy, depende de la decisión de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) a la espera de que la Abogacía del Estado se pronuncie sobre la inmunidad de Oriol Junqueras. Y apuntalar esa continuidad de Pedro Sánchez en la Moncloa permitiría a la vez, como segundo paso, poder aclarar el calendario interno de los socialistas tanto en Ferraz como en el PSPV.

Pero la maniobra inicial, sin duda, es terminar de despejar la investidura para cuadrar el gobierno pactado entre los socialistas y Podemos. Ximo Puig ha puesto toda la carne en el asador para respaldar las negociaciones de Pedro Sánchez con los independentistas catalanes como una forma que facilite una salida a la crisis territorial atrayendo a ERC, de nuevo, a una posición más moderada. Cambiar el eje nacional en Cataluña por un espacio de izquierda y derecha que rebaje la tensión. Pero, en estos momentos y una vez descartado casi por completo que la investidura pueda concretarse antes de finales de este año, hay incertidumbre en las filas socialistas. Es cierto que el acuerdo político está avanzado. Pero hay temor de que, en última instancia, esa investidura pueda acabar encallando por una cuestión judicial. Sería un escenario malo para Puig, que ha jugado casi todas sus cartas a un gobierno de izquierdas. En la línea del Botànic para intentar apuntalar la paz en el Consell y tratar de poner la agenda valenciana en primera línea. Un gobierno «amigo y sensible» en la Moncloa que pueda a resolver, fundamentalmente, la reforma de la financiación autonómica en un plazo que sea razonable.

Por eso, el presidente de la Generalitat elevó ayer un poco más, si cabe, la presión para cerrar de una vez la investidura a sabiendas, en cualquier caso, de que es casi segura que no culminará hasta pasadas las fiestas navideñas. De ruta por Castellón, Ximo Puig recalcó que es «fundamental» para todas las autonomías y, muy especialmente para la Comunidad Valenciana, que haya un ejecutivo «con el que podamos interlocutar para que la agenda valenciana sea una realidad». «España necesita salir de este atasco, necesita un funcionamiento normalizado de las instituciones», dijo antes de asegurar que «no es razonable que algunos grupos parlamentarios de las derechas no se sientan concernidos con esta situación». «En otros momentos, el PSOE sí realizó un ejercicio de generosidad e hizo posible facilitar que hubiera un gobierno, aunque no se estaba de acuerdo con Rajoy», razonó Puig. «El PP no lo hace porque nunca ha sido generoso con España ni con las causas comunes de la sociedad. Hacen partidismo y una actuación no adecuada en una sociedad madura», concluyó el titular del Consell.

Una vez se resuelva la investidura y la aprobación del primer presupuesto del nuevo gobierno en Madrid se tendrá que trazar el calendario interno de la formación. Primero, el congreso federal del PSOE. Y, posteriomente, el de los socialistas valencianos que, aunque todavía no tiene fecha, es probable que se acabe convocando para el verano. A pesar de que en el anterior cónclave del PSPV, celebrado en Elche, el jefe del Consell anunció que sería su último mandato como secretario general, lo cierto es que, como se venía apuntando desde hace un tiempo, la única solución para la estabilidad de los socialistas valencianos era su continuidad. Puig ya ha sondeado a todos los grupos que le respaldaron y tiene apoyos de sobra. Este movimiento corta el paso a una alternativa crítica aunque es evidente que los sanchistas -ahora con Puig más próximo a diferencia de lo que ocurría hace tres años a pesar de su frialdad con el presidente- pedirán una cuota de integración en la ejecutiva, sobre la que el jefe del Consell está dispuesto a hablar. «Pienso liderar los próximos años la opción de progreso y el partido mayoritario de esta Comunidad. Cuando haya un congreso, lo evaluaremos. Pero estoy dispuesto y disponible para continuar trabajando por la justicia social y el valencianismo», subrayó el presidente.

Bonig asegura que el jefe del Consell está «desnortado»

La presidenta del PPCV, Isabel Bonig, afirmó ayer que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, «está desnortado» y se dedica a hacer anuncios que «no tienen valor» porque luego «no se convierten en realidad», de manera que su palabra «ya no cuenta». Bonig señaló que Puig ha hecho anuncios que luego no se ha cumplido, como una inversión de 300 millones de euros para reducir las listas de espera que se han quedado en 14 millones, o la eliminación del impuesto de Sucesiones y Donaciones, que se ha eliminado a las empresas que facturan hasta 10 millones. Por este motivo la dirigente popular anunció que, cuando las Cortes inicien el nuevo periodo de sesiones, el PP presentará diversas iniciativas económico, para eliminar el impuesto de Sucesiones o la bajada del 7 en el tramo autonómico del IRPF.

Cs rechaza el «federalismo» defendido por Puig

El síndic de Cs en las Cortes, Toni Cantó, rechazó ayer la propuesta de federalismo del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y abogó por la «vía constitucionalista» para solucionar los problemas de los valencianos. Cantó lamentó que Puig se niegue a dar explicaciones sobre «las sospechas de corrupción que hay alrededor de las empresas de su familia» pero «quiera diálogo para darle más competencias a los nacionalistas».

Compromís da por seguro que el PSOE aceptará aprobar la nueva financiación en un plazo máximo de ocho meses

Baldoví cree que el pacto de investidura está cerca, pero reclama una compensación económica para la Comunidad

Con el acuerdo encima de la mesa sobre un nuevo modelo de financiación autonómica, que debe llegar en menos de ocho meses, y el 50% del pago de la dependencia, el diputado de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví aseguró ayer a este periódico que dar el visto bueno a la investidura de Pedro Sánchez depende principalmente de que el Gobierno establezca mecanismos temporales de compensación que garanticen a la Generalitat la prestación de los servicios públicos a los que tiene que hacer frente para garantizar los derechos de los valencianos al mismo nivel que el resto del Estado mientras se consigue una nueva financiación territorial que acabe con el actual expolio.

Esos mecanismos, según indicó ayer Baldoví, pueden ser de tipo presupuestario y extrapresupuestario (por ejemplo, con un sistema de ayudas que mejore la competitividad), algo que no debería descartarse si las relaciones entre el PSOE y Compromís siguen por «el buen clima», afirma Baldoví. El parlamentario insistió ayer, en estos días de paréntesis hasta que se convoque el pleno de investidura -todavía sin fecha- que se está «cerca» de llegar a un acuerdo con el PSOE para dar su voto favorable a la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno tras haber conseguido varios compromisos por parte de los socialistas, que Compromís da por hecho que serán firmes.

Demandas

Entre las demandas reclamadas por Compromís desde el verano que ya han sido aceptadas por el PSOE, según asegura el propio Baldoví, está el compromiso de gratuidad total de la AP-7 (con la consiguiente construcción de las conexiones de esta carretera con municipios valencianos); el rechazo a los acuerdos comerciales internacionales, hasta que se demuestre que no tienen un impacto negativo en la agricultura valenciana y española; y el compromiso del PSOE a que se cumpla con la cláusula del Estatuto de Autonomía donde las inversiones se deben acercar a la población actual. Entre otras prioridades, aquí se incluye la conexión del aeropuerto del Altet con Alicante, demanda que los socialistas ya habrían aceptado, según Baldoví.

Cóctel de temas para la agenda previa a 2020

Pasado el primer tramo de las vacaciones de Navidad, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, aprovechó para visitar el centro de salud de Morella junto a la consellera Ana Barceló. Junto a un plan que pretende dar respuesta a los problemas de las listas de espera sanitarias, muy elevadas en algunas especialidades, con una dotación de unos 100 millones, el jefe del Consell habló de gran cantidad de asuntos que marcan la agenda política previa a 2020: la formación de gobierno en Madrid, que sigue sin resolverse; la continuidad del propio presidente Ximo Puig al frente de los socialistas valencianos; o el trasvase Tajo-Segura.

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