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El diseño para repartir el fondo de la UE insufla esperanza al Consell

El Gobierno ignora los criterios del sistema de financiación que lastra a la Comunidad y tendrá en cuenta factores de cohesión y los proyectos - En la última conferencia presencial, Rajoy anunció la reforma del modelo

Puig, ayer en la conferencia de presidentes, junto a Feijóo, Díaz Ayuso, Torres, Barbón y Andreu.

Puig, ayer en la conferencia de presidentes, junto a Feijóo, Díaz Ayuso, Torres, Barbón y Andreu. acfi press

La primera conferencia de presidentes autonómicos presencial desde enero de 2017 (el organizador era entonces Mariano Rajoy) deja un factor de esperanza para la posición de la Comunidad: los criterios del sistema de financiación autonómica no serán los que rijan en el reparto de los 144.000 millones que España ha de ingresar de la Unión Europea (UE) en los próximos años. Lo dijo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su intervención inaugural y fue acogido con alborozo por la representación valenciana.

El pasado invita, no obstante, a asimilar con la flema de un monje cartujo lo que se anuncia en las conferencias de presidentes. En la última presencial, aquella de Rajoy de maestro de ceremonias en el Senado, se anunció con pompa la reforma del modelo de financiación de las autonomías. Antes de un año, el Gobierno iba a presentar una propuesta, concretó el entonces presidente. Tres años y medio después, no hay nuevo sistema y ni siquiera hay propuesta. El nuevo Ejecutivo, de socialistas y Podemos, ha reiterado que tendrá un «esqueleto» en otoño.

Ese es el pasado, pero hay un elemento añadido para confiar en que lo anunciado por Sánchez se lleve a cabo. Los criterios con los que se han empezado a repartir el fondo no reembolsable del Estado de 16.000 también han huido de los que operan en el sistema de financiación, para enojo de las autonomías que ahora resultan más beneficiadas, como Cantabria y Castilla y León, entre otras, que ayer hicieron notar su desacuerdo con las intenciones del Ejecutivo.

Del reparto se sabe poco, como otros mandatarios (del PP, especialmente) reprocharon al término del encuentro en San Millán de la Cogolla (La Rioja), pero Sánchez avanzó que se tendrán en cuenta los proyectos que se presenten y su ajuste a las exigencias de la UE: digitalización, transición verde y resiliencia (reindustrialización). Y también habrá elementos de nivelación para favorecer la «cohesión territorial».

Ambos argumentos seducen al Consell de Ximo Puig, si bien este insistió ayer ante sus homólogos y los representantes del Gobierno que los fondos paliativos (como el de 16.000) han de ser transitorios y hay que afrontar la financiación autonómica entre las reformas estructurales que necesita España.

Hay más. También sería lo correcto, según el mandatario valenciano, que en el reparto de los fondos europeos se apliquen los mismos parámetros que España pidió a Europa, de forma que las comunidades con una renta inferior dispongan de más recursos. Algo así es lo que vino a asumir Pedro Sánchez en su discurso inaugural, con menos precisiones.

«No somos el Levante feliz», fue unos de los mensaje que Puig dejó. Recordó también que la Comunidad Valenciana estaba en 1995 «casi» en la media española de renta y que hoy tiene doce puntos menos. Con esas cifras abogó por una «convergencia de rentas» a través del dinero que ha de llegar de Europa y que debería sentar los cimientos de una «modernización» de España.

A Puig también le gusta el modelo de cogobernanza que Sánchez plantea aplicar, con conferencias de presidentes autonómicos cada mes (la de agosto será telemática, en principio). Abogó por «institucionalizarlo».

Bilateralidad reclamada

No obstante, el president apeló al «justo equilibrio entre multilateralidad y bilateralidad», en referencia a las relaciones especiales del Gobierno con Euskadi, que ayer fueron también motivo de crítica por otros mandatarios. Puig aseguró que él también pretende desarrollar esa vía bilateral.

Respecto a la situación actual de la pandemia de coronavirus, Puig reclamó un plan específico para consolidar el cluster sanitario valenciano (tanto el textil como el de producción de respiradores) y planteó la necesidad de dar cobertura legal para realizar pruebas PCR obligatorias y para llevar a cabo confinamientos específicos en municipios. La petición se produce después de algunas sospechas (la portavoz del Consell no las confirmó ayer) de que jóvenes usuarios de discotecas donde se han localizado brotes se han negado a las pruebas.

Puig se declaró satisfecho del encuentro y se felicitó del ambiente del mismo en su interior (la confrontación quedó para las comparecencias ante los medios de comunicación).

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