Si habitualmente la presentación de los presupuestos de la Generalitat es un acontecimiento trascendental en el calendario político, en plena crisis del covid todavía más. Las cuentas de la Generalitat que hoy aprobará el Consell serán las más relevantes de la historia de la Comunidad con dos claros objetivos: por un lado, reforzar el escudo social y, en segundo lugar, reactivar la economía. Por primera vez superarán los 25.000 millones, la cifra más alta de la historia de la Generalitat Valenciana. Si ya el año pasado se mantuvo la tendencia creciente con un montante que rondó los 23.021 millones, ahora aumenta en 2.000 millones más. Así lo anunció ayer el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en la sesión de control en las Cortes, en la que avanzó que solo el presupuesto de las consellerias de Sanidad, Educación e Igualdad superará los 14.000 millones por primera vez. Unos presupuestos en los que, de momento, Puig obvió la subida de impuestos que reclamaron los síndics de Compromís, Fran Ferri y de Podemos, Naiara Davó. La incógnita se debe despejar hoy.

La Conselleria de Sanidad aumentará un 10% su dotación para hacer frente a la pandemia e incluirá la creación de 400 nuevas plazas estructurales de personal, así como una subida del 42% del capítulo de inversiones, que permitirá construir 20 nuevos centros de salud, ampliar 12 y reformar 5, entre otras cuestiones. Puig anunció ayer que se aumentarán un 22% los recursos para dependencia; que se atenderá la reivindicación histórica de equiparación salarial del personal sanitario de las residencias con los de la sanidad pública; y que en Educación se invertirán 26 millones para adquirir tabletas y ordenadores para el alumnado.

El presidente avanzó algunas de las partidas del proyecto de presupuestos, en respuesta a los síndics de Compromís y Podemos, quienes reclamaron «valentía» a la hora de presentar unas cuentas «expansivas» e incrementar los impuestos con el fin de fortalecer los servicios públicos, cuestión esta ultima que Puig no quiso abordar ayer ante los grupos parlamentarios. Los presupuestos para 2021 darán un fuerte impulso al Tram de Alicante, con 16,7 millones para la Línea 9 que une Benidorm con Dénia. Además, se pondrá en marcha la construcción de las líneas que conectarán la red de Metrovalència con La Fe y la del Tram con el Hospital de Sant Joan de Alicante, con la licitación de los proyectos. Por otra parte, Ximo Puig anunció que el Ministerio de Defensa va a aumentar los rastreadores destinados a la Comunidad, con 150 militares más para llevar a cabo tareas de control de contagios, después de la oposición criticara el escaso número de este personal, así como el de PCR realizadas. Los presupuestos de 2021 incluirán una estrategia de apoyo financiero del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), dotada con 420 millones, para apoyar a las pymes e intentar mantener el empleo. También contemplan un incremento de los recursos destinados a las políticas sociales, con un aumento de 143 millones en la Renta Valenciana de Inclusión, cuyo presupuesto inicial arrancará con 300 millones.