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Bonig admite que la unión del centro-derecha es necesaria pero apela a la «discreción»

Los populares confían en un debilitamiento de los naranja que permita la confluencia sin necesidad de una fusión

Imagen de archivo de Carlos Mazón e Isabel Bonig

Imagen de archivo de Carlos Mazón e Isabel Bonig

No deseaba la lideresa del PPCV, Isabel Bonig, que el debate sobre la confluencia del centro-derecha monopolizara su primera comparecencia pública después de los malos resultados en las catalanas del 14F. Y así lo dejó claro cuando, al ser preguntada por la alianza electoral con Ciudadanos en la Comunidad, trató de desviar el tema al afirmar que las estrategias internas de partidos «no interesan a la gente». Que la atención no se ponga en el PP, debilitado tras la debacle en Cataluña y el fantasma de la corrupción, es sin duda un objetivo para los populares valencianos volcados en erosionar al Botànic por su gestión en la pandemia.

Sin embargo, hay otro motivo que, en buena medida dio a entender la presidenta del PP al pedir que la unificación del centro-derecha se haga con «prudencia» y «desde la discreción». Bonig, que todavía no se había pronunciado al respecto desde que el propio Pablo Casado abogó en la ejecutiva por la confluencia entre partidos, llegó admitir que ese centro derecha «fuerte y unido» era necesario, pero, advirtió: «Todo lo que tengamos que hacer tendrá que ser sin prisa pero sin pausa», indicó, al tiempo que denunció que hablar de esto es caer en el «cebo» de la izquierda.

La petición de discreción tiene otra lectura. El PPCV lleva tiempo con un plan en marcha que busca el debilitamiento de Cs. La estrategia es preparar el terreno para facilitar listas de integración, aunque, eso sí, el proceso acentuado de desintegración de Ciudadanos hace que los populares piensen más en una absorción que en una fusión de siglas. Este objetivo era mucho más complicado al inicio de la legislatura con un Ciudadanos que estuvo cerca de robar al PP la hegemonía del espacio de centro-derecha en la Comunidad, pero la situación es distinta ahora y Cs hace tiempo que se bajó de la ola. Existe el temor a que un proceso demasiado expuesto al debate público acabe provocando fugas hacia Vox. Los populares valencianos son conscientes de que, al igual que hace dos años el partido de desangró por el centro, ahora podría hacerlo por su derecha. El partido de ultraderecha está ahora encima de la ola y los descontentos podrían mirar ahora hacia ese lado. De ahí la petición de discreción de Isabel Bonig que también sonó a reproche al barón provincial Carlos Mazón, implicado también en la estrategia de debilitamiento de Ciudadanos, pero que estos días sí se ha pronunciado abiertamente a favor de la alianza electoral. También lo ha hecho Toni Cantó, quien comenzó la legislatura como gran rival de Bonig. «¿Se fía de él?», le preguntó un periodista. «Me fío de la palabra de la gente», contestó.

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