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Antifraude aprieta al Botànic con las «puertas giratorias» y los regalos a cargos públicos

La agencia registra once enmiendas a la Ley de Transparencia y exige claridad en los conflictos de intereses entre la esfera pública y la privada

El presidente de las Cortes, Enric Morera, en una reunión con Joan Antoni Llinares. | INFORMACIÓN

El presidente de las Cortes, Enric Morera, en una reunión con Joan Antoni Llinares. | INFORMACIÓN

La Agencia Valenciana Antifraude (AVAF) cree que la proposición de ley sobre Transparencia y Buen Gobierno que se tramita en las Cortes no puede pasar por alto dos asuntos que considera fundamentales: incluir medidas para frenar las «puertas giratorias» y una mayor concreción sobre los regalos que pueden recibir los cargos públicos. Por ello, ha presentado enmiendas al proyecto normativo impulsado por los socios del Botànic, que se encuentra en este momento en periodo de debate parlamentario. Se trata de once propuestas que, a priori, son calificadas como «razonables» desde la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática; si bien fuentes del departamento que dirige Rosa Pérez subrayan que es la Cámara valenciana la que asume la redacción de la nueva norma y, por tanto, serán los grupos políticos los que decidirán si se asumen estas enmiendas.

La entidad, presidida por Joan Antoni Llinares y concebida como un instrumento para investigar y combatir el fraude y la corrupción, defiende que se debe ahondar en el régimen de incompatibilidades y lo que solicita es que el texto incluya una alusión expresa al «conflicto de interés entre los intereses públicos y los particulares, tanto durante el ejercicio del cargo, dada la necesidad de que prevalezcan los primeros en los procesos de toma de decisiones, como después de su cese». Ello en vistas a frenar las conocidas como puertas giratorias.

La agencia también plantea, en relación con las políticas de aceptación de regalos, que cada Administración concrete en sus respectivos códigos éticos y de conducta sus límites detallando, en cuanto a los usos y costumbres se refiere, los umbrales máximos, así como las principales obligaciones de notificación, devolución, registro y publicidad de los regalos. O lo que es lo mismo, que cualquier ciudadano pueda conocer de forma clara qué obsequios reciben sus administradores.

En relación con la elaboración de estos códigos la AVAF pretende, con su enmienda al artículo 55.1 del texto normativo, sentar los cimientos del contenido ético común para todas las administraciones públicas a través de parámetros que sirvan como marco común. Así, posteriormente cada una de las administraciones podrá adaptarlo a sus especiales características y circunstancias. Y puntualiza que estos códigos deberían ser de aplicación tanto para aquellos que ocupan altos cargos como para el conjunto de personas que trabajan en las administraciones públicas.

Otras cuatro de las enmiendas presentadas pretenden «una regulación más completa, pormenorizada y coherente con la normativa vigente de los principios que deben regir la actuación de las personas al servicio de las administraciones públicas destinatarias de la ley». A ese respecto, se propone introducir los principios de ejemplaridad, neutralidad y buena administración, así como la necesaria rendición de cuentas no solo ante los órganos de control internos sino también ante órganos de control externos, con el fin de lograr una supervisión completa de las políticas públicas y su gestión. «Todo ello daría lugar a un sistema de integridad generador de la confianza de la ciudadanía en el funcionamiento de las instituciones de la Comunidad Valenciana», sostienen desde la AVAF.

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