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Escalada de tensión entre Puig y Mazón por el retraso en las ayudas a los autónomos

El jefe del Consell aprovecha su intervención en las Cortes para denunciar que el dirigente popular «no ha pagado ni un euro» del Plan Resistir uEl presidente de la Diputación entra en el cuerpo a cuerpo y acusa a la Generalitat de bloquear el programa

Carlos Mazón, en el Palau, firmando el programa de ayudas, en presencia de Ximo Puig.

Carlos Mazón, en el Palau, firmando el programa de ayudas, en presencia de Ximo Puig.

La relación entre Ximo Puig y Carlos Mazón nunca fue buena. Ni tan siquiera en el inicio del mandato, cuando los dos dirigentes evidenciaban ante las cámaras cierta cordialidad. Tras unos meses de tensa calma en los que el jefe del Consell ha marcado distancias y ha evitado nombrar al presidente de la Diputación en cualquiera de sus intervenciones, ahora la estrategia ha cambiado. Puig aprovechó este jueves su intervención en las Cortes para sacar a la luz el retraso de la Diputación en la concesión de ayudas del Plan Resistir de apoyo a la hostelería, el ocio y otros sectores afectados por el covid, al considerarlo un agravio contra los alicantinos perpetrado por el dirigente del PP.

Un día antes del pleno de la corporación provincial en el que el PP autorizará el gasto de este programa autonómico, el presidente de la Generalitat dejó claro en el Parlamento autonómico que esta institución será la última en hacer llegar las ayudas a los ayuntamientos. Las fechas son categóricas: el 26 de enero, el Consell publicó en el DOGV las Ayudas Paréntesis del Plan Resistir y el 9 de febrero la Generalitat puso a disposición de los municipios sus 100 millones. Dos semanas después, las diputaciones de Valencia y Castellón ya habían aprobado su aportación al plan para transferir su parte a los ayuntamientos. En cambio, la Diputación de Alicante todavía tiene pendiente un pleno, convocado este viernes, a las ocho de la mañana, para dar trámite a las inversiones. «No ha pagado ni un euro», dijo Puig, en referencia a Mazón. El presidente se dirigió a la síndica del PP, Isabel Bonig, para cargar contra la gestión de los populares y asegurar que, «cuando medimos la eficacia de la política y quién refuerza más a las empresas, hay que mirar las cuentas de los ayuntamientos».

Ximo Puig y Carlos Mazón se han desviado de la armonía institucional que reclamaron en el inicio del mandato y se dedican a demostrar públicamente que no están dispuestos a articular horizontes de consenso. La anhelada sintonía entre ellos pasaba por la convocatoria de una comisión mixta para negociar los asuntos de posible fricción. A día de hoy, sigue sin convocarse. Atrás quedan sus compromisos para acabar definitivamente con el bloqueo y las rencillas a las que ambas administraciones se abonaron durante la etapa en la que César Sánchez presidía el Palacio Provincial. Las pullas que se están dedicando en los últimos días son la clara evidencia.

Carlos Mazón aceptó este jueves el cuerpo a cuerpo y acusó a Puig de bloquear las ayudas de la institución provincial a autónomos y pymes con trámites e informes de no duplicidad que, según denunció, desde la Dirección General han llegado con un mes de retraso. La Diputación de Alicante tiene previsto aprobar este viernes en un pleno extraordinario la autorización del gasto del Plan Resistir. El acuerdo permite aportar 14,7 millones de euros, lo que representa el 22,5% del programa inversor, en el que también participan, además de la Administración autonómica, los propios ayuntamientos. «Han ralentizado la llegada de los fondos provinciales,» dijo Mazón, acusando a Puig del bloqueo que está sufriendo. «Es indignante que se acuse a la Diputación de Alicante de los retrasos en los pagos cuando hemos dicho que sí al Plan Resistir, sí a unas ayudas incompletas, insuficientes y con defectos en los plazos», recordando que la institución alicantina ha inyectado una partida extraordinaria de 9 millones de euros para todos los autónomos de la provincia. Mazón se mostró crítico con la postura del Consell, al que acusó de ralentizar los trámites y diligencias burocráticas a la hora de emitir sus pronunciamientos sobre la compatibilidad de ayudas a los municipios y su declaración de no duplicidad, un hecho que, tal como explicó, impide a los ayuntamientos recibir con celeridad las inversiones. Estas declaraciones despertaron las reacciones de los diputados socialistas en el Palacio Provincial que insistieron en que los municipios alicantinos siguen sin cobrar el dinero del Plan Resistir que le corresponde a la Diputación.

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