La vacuna contra el coronavirus y los fondos para la recuperación económica son dos ejemplos de hacia donde debe caminar la Unión Europea (UE) para avanzar en la integración y el sentimiento de pertenencia de los países miembros. Este fue uno de los temas en los que se mostraron coincidentes ayer tanto el exministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, como el exsecretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu, en el transcurso de una ponencia conjunta celebrada en el Club Información, y enmarcada en una nueva edición del Foro+ Europa. El tema central del acto giró alrededor del libro firmado por ambos, «Gibraltar. La segunda rendición», contexto que aprovecharon para criticar al actual Gobierno y acusarlo de estar desaprovechando una oportunidad histórica para dar pasos hacia la recuperación de la soberanía.

Foro + Europa: Margallo y Eguidazu ven en la vacuna la senda para avanzar en la integración europea informaciontv

García-Margallo y Eguidazu fueron los protagonistas en esta ocasión del Foro+Europa, organizado por INFORMACIÓN y Casa Mediterráneo, y en el que colaboran la Cámara de Comercio de Alicante, la Generalitat Valenciana, la Euipo (Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión europea), y la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.

El acto, celebrado en el Club Información, se llevó a cabo cumpliendo con todas las medidas de prevención del coronavirus, y contó con la presencia, entre otros, del presidente de la Diputación, Carlos Mazón; el alcalde de Alicante, Luis Barcala; el presidente de la Cámara de Comercio, Javier Mondéjar; el rector de la UMH, Juan José Ruiz; el director general de contenidos de INFORMACIÓN, Juan Ramón Gil; el director del propio diario, Tomás Mayoral; y el director del Club Información, Toni Cabot, que actuó como moderador. También pudo seguirse de forma telemática.

Juan Riera y Juan José Ruiz saludándose antes del acto. JOSE NAVARRO

El tema central, como queda dicho, fue el libro «Gibraltar. La segunda rendición», lo que fue aprovechado por ambos autores para criticar el acuerdo al que han llegado el Gobierno de España y y las autoridades gibraltareñas respecto a las condiciones que deben regir las relaciones entre ambos territorios a partir de la salida del Reino Unido de la UE.

Para García-Margallo, los contenidos del acuerdo «evidencian la falta de músculo de España en el contexto internacional», sobre la base de que la marcha del Reino Unido «nos ha dado las llaves para encontrar una solución al problema después de 300 años, y no lo estamos sabiendo aprovechar. Se nos ha abierto una puerta y nos la hemos cargado de forma pasmosa».

El exministro añadió que la propuesta que hay encima de la mesa habla de circulación libre de mercancías y personas, «pero en Gibraltar van a continuar viviendo a costa de la hacienda española y de mantenerse como un paraíso fiscal».

En parecidos términos se expresó Fernando Eguidazu, al señalar que «Gibraltar no tiene empresas, industrias y ni tan siquiera se beneficia ya de la colonia militar. ¿De dónde sale entonces su prosperidad? Pues de su particular sistema fiscal, de las 80.000 sociedades que no pagan impuestos, del suministro de fuel a los buques y de un turismo que básicamente acude allí para comprar tabaco y alcohol y para llenar sus depósitos de combustible».

Luis Barcala, Juan Ramón Gil y Carlos Mazón saludándose antes del acto. JOSE NAVARRO

En este sentido, se mostró tajante a la hora de indicar que «los gibraltareños no querrán nunca ser españoles si se lo continuamos dando todo. Querrán seguir siendo británicos porque podrán continuar viviendo de los españoles y de los servicios de los que pueden disfrutar a nuestra costa. De esta forma, insisto, será del todo imposible que jamás recuperemos la soberanía».

Los dos protagonistas, en cualquier caso, consideran que todavía no está todo dicho. Según García-Margallo, «el acuerdo aún tendrá que ser ratificado por la UE, que tiene mucho que decir al respecto. Porque que España renuncie a la soberanía de Gibraltar es algo que no le importa a las autoridades comunitarias. Lo que sí les inquieta es que pueda seguir habiendo un paraíso fiscal, pero en este caso perteneciente a un tercer país que ya no está dentro de Europa».

Las referencias a la Unión Europea sirvieron, también como consecuencia de las preguntas formuladas por los asistentes, para analizar la actual coyuntura que se mueve alrededor de la misma. Eguidazu se refirió a la necesidad de avanzar hacia una integración mucho más amplia por parte de todos los países. «En el contexto actual -dijo- cada cual sigue fiel a su identidad, pero habrá algún momento en el que se tendrá que dar un paso más hacia adelante, y eso puede venir de la mano de cuestiones como la creación de un fondo de pensiones europeo o de prestaciones por desempleo».

Con todo, señaló que iniciativas como «las vacunas para el coronavirus, cuya gestión se podría mejorar, o el fondo de resiliencia para salir de la crisis, son unos ejemplos de solidaridad tremenda que pueden ayudar a avanzar en la integración».

También salieron a colación polémicas que han surgido en los últimos tiempos, como el desplante del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, a la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen, a la que dejó sin silla el pasado miércoles en una recepción oficial. Según el exministro de Asuntos Exteriores, «en este caso se puede interpretar como el reflejo de un estado de irritación del país hacia la UE», al entender que está incumpliendo «cuando se le prometió que se iba a acelerar su integración en la misma». Con todo, García-Margallo también hizo alusión a la pérdida de peso comunitario en el contexto internacional.

Pese a todo, los dos ponentes coincidieron a la hora de señalar que el acceso de Biden a la presidencia de Estados Unidos es una buena noticia. Según Margallo, «Trump le tenía una enorme animadversión a la UE, e incluso animó al Reino Unido a romper lazos con ella. Durante su mandato estuvo a punto de cargarse el multilateralismo. La entrada de Biden, sin embargo, supone el retorno de la luz, toda vez que volverá a mantener una relación estrecha con Europa y a mantener sus compromisos militares».

«Ayuso podrá gobernar en solitario en Madrid» 

García-Margallo pronostica una victoria casi por mayoría absoluta de la candidata popular

El acto celebrado en el Club Información también sirvió para que tanto el exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, como el exsecretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu, abordaran asuntos de política nacional. Las próximas elecciones en la Comunidad de Madrid, como no podía ser de otra forma, fueron tema de análisis, y en este asunto fue García-Margallo quien metió baza para pronosticar una victoria, cerca de la mayoría absoluta, de la canditata del PP, Isabel Díaz Ayuso.


El exministro no tuvo dudas a la hora de señalar que «Ayuso va a ganar, y podrá gobernar en solitario gracias a la abstención de Vox». Respecto a Ciudadanos, indicó que «no pasará del 5% de los votos», al tiempo que interpretó la candidatura de Pablo Iglesias en la comunidad «como una forma de intentar capitalizar desde fuera del Gobierno el descontento de su formación con el incumplimento de los pactos. Se ha dado cuenta de que no se van a poder abordar cuestiones claves para ellos como la rectificación de la reforma laboral».


La salida a colación de Iglesias también dio pie para analizar sus declaraciones, en las que señalaba que España no era una democracia plena. «En Europa esta clase de aseveraciones, viniendo además de un vicepresidente de un país, sientan mal y pueden tener consecuencias, sobre todo en un momento como este en que hay 750.000 millones de los fondos de recuperación en juego», enfatizó García-Margallo.


También se expresó de forma parecida Fernando Eguidazu, quien señaló que «decir estas cosas, e impulsar cuestiones como la derogación de la reforma laboral o el bloqueo de los alquileres, pueden volverse en contra del país en una situación delicada como esta en la que estamos esperando los fondos. España, junto a Portugal, Grecia e Italia, son los países que más tardarán en recuperarse, y corremos el peligro de quedarnos descolgados».


El conflicto catalán también fue abordado, y el exministro lamentó que en su momento se permitiera el referéndum y no se abriese una vía política que propiciara una reforma constitucional como posible solución.