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El congreso regional conduce al PPCV a la fractura interna

La calma salta por los aires y arruina los planes de Génova de un cónclave sin alteraciones. El miedo a un desembarco alicantino agita la provincia de Valencia y alimenta candidaturas

Mazón y Bonig

Mazón y Bonig

La dirección nacional del PP observa con preocupación los movimientos en la organización valenciana a cuenta del próximo congreso regional, una cita que podría adelantarse a julio y que está generando fuertes turbulencias. La cercanía del cónclave y los movimientos de Génova para intensificar su control sobre el partido han agitado el territorio y la paz interna ha saltado por los aires.

Si Génova deseaba un congreso tranquilo y sin confrontación, las cosas comienzan a torcerse y el partido se encamina a una fractura interna cuyo alcance está todavía por definir, pero que, en cualquier caso, genera un ruido que no gusta en los despachos del PP nacional, pero tampoco en los de la regional.

Con Pablo Casado al frente, el PP ha ido impulsando la renovación de las estructuras provinciales (primero Alicante; después Valencia y ahora Castellón) y situando a sus afines al margen de la dirección regional. El «dedazo» ha funcionado relativamente bien, ya que los territorios han encajado los cambios con relativa docilidad. Sin embargo, el congreso en Castellón y el amago de una candidatura antiGénova ha sido señal de un malestar creciente.

En Valencia, tras dos años de gestora, y con una organización que llegó a abrirse en canal, los cambios dirigidos por Génova se asimilaron, pero la cercanía del congreso ha puesto fin a la tranquilidad. La idea cada vez más generalizada de que Génova ya no cuenta con Bonig y que su candidato es el presidente alicantino, Carlos Mazón (sobre quién también crece la presión), ha alimentado en algunos sectores el temor a un desembarco alicantino y a que la provincia pierda peso.

Algunas fuentes hablan de una corriente antiGénova por sus imposiciones y en este clima, que alimentan nostálgicos como el propio expresidente Camps, enmarcan algunas voces el anuncio del alcalde de Ayora, José Vicente Anaya, de presentar su candidatura. Anaya es coordinador de la provincia y se considera afín a la portavoz municipal Maria José Català. Cuenta, además, con el apoyo del expresidente provincial Juan Ramón Adsuara.

La doctrina Elio

Además de Anaya, otros, sin ningún respaldo, admiten estar pensando lanzarse a la piscina, como el concejal de Benaguasil, Stephane Soriano, que ya se ha lanzado en las redes sociales. En ámbitos populares se hablaba ayer de la doctrina Elio en alusión al edil de la Font de la Figuera que logró silla en la junta directiva tras presentarse en las primarias del PP. Casado lo integró, pese a ser un desconocido, lo que alimenta la idea de que dar el paso conlleva premio.

La historia reciente demuestra que las primarias las carga el demonio. Bonig tiene decidido presentarse e insiste en que, como siempre ha defendido, se someterá a la votación de la militancia. Su determinación también está alterando los planes de Génova, que no quería ruido en plenas elecciones madrileñas.

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