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Bonig apela al lema de «comunismo o libertad» en el ocaso de su liderazgo

La portavoz popular protagoniza un duro ataque contra el Botànic en las Cortes, mientras se enfrenta a su relevo en la presidencia del PPCV y en sectores del partido se da por hecho que no seguirá de síndica

La síndica del grupo popular en las Cortes, Isabel Bonig, ayer, en una de sus intervenciones. | INFORMACIÓN

La síndica del grupo popular en las Cortes, Isabel Bonig, ayer, en una de sus intervenciones. | INFORMACIÓN

El incontestable triunfo de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones del 4-M, donde ha conseguido doblar el número de escaños para la marca popular tras fagocitar a Ciudadanos y contener a la ultraderecha, para acabar sumando más representación, incluso, que el arco de la izquierda en su totalidad, es sin lugar a dudas el hito que guiará al PPCV en su intento de reconquistar la hegemonía en la Comunidad Valenciana. Se trata de un tendencia que ya se venía registrando en las Cortes en los últimos meses, con guiños constantes a la gestión de la flamante líder madrileña, pero fue ayer, exactamente el día después de que arrasara en las urnas, cuando Isabel Bonig puso la maquinaria a pleno rendimiento para contribuir, quién sabe si como último servicio al PPCV, a rearmar el proyecto de la derecha en la región. Lo hizo desde la tribuna, con loas a la libertad y contra el comunismo, fiel a la nueva línea de Génova, y a sabiendas de que tiene los días contados como presidenta regional y como síndica, lo que podría desembocar en una renuncia al escaño más pronto que tarde.

El de ayer no fue probablemente un día fácil para la exalcaldesa de La Vall d’Uixò. Podría decirse que nada fácil. Era la primera vez que acudía a una sesión de control a Ximo Puig tras su retirada de la carrera por retener la presidencia del partido. Las presiones ejercidas desde el cuartel general de Pablo Casado y Teodoro García Egea surgieron efecto y Bonig, públicamente, admitió el pasado lunes su derrota; el último escollo para desplegar la alfombra roja a Carlos Mazón con tal de erigirlo como nuevo rey del PPCV. Probablemente, la apuesta del aparato del partido por entronizar al presidente de la Diputación no ha sido lo que más le ha dolido a Bonig. Los silencios de sus más estrechos colaboradores, que no han salido a defender su liderazgo de cara al próximo congreso regional del partido, es lo que realmente la ha entristecido, admiten desde su círculo más próximo. Es cierto que en sus intervenciones, la castellonense recibió ayer el aplauso unánime de sus compañeros de bancada, pero es igual de verdad que la todavía lideresa es plenamente consciente de que hace tiempo que en su grupo han comenzado los movimientos de ajedrez para tratar de encontrar encaje en la nueva directiva. De hecho, la hasta ahora secretaria general, Eva Ortiz, apeló ayer a la integración del actual equipo del PPCV en la próxima ejecutiva.

Ese es un proceso, el de la renovación del aparato del partido, que da precisamente hoy el pistoletazo de salida con la convocatoria de la junta directiva que dará paso a la celebración del congreso autonómico, previsto en principio para final de junio o principios de julio. Distintas fuentes de la marca popular coincidían ayer en que la todavía presidenta del PPCV está siendo especialmente hermética sobre cuál será su futuro. Nadie parece saber qué es lo que anunciará hoy, es decir, si dará alguna pista sobre el rumbo que tomará a partir de ahora. En diferentes sectores de la formación gaviota se especulaba con que se le pueda dar una salida a alguna institución con sede en Madrid.

Firme frente a la izquierda

Mientras nadie duda de que Génova estaría negociando con Bonig una salida para paliar la humillación que, en definitiva, le ha supuesto renunciar a su intención de revalidar la presidencia del partido tras haberlo anunciado a los cuatro vientos en innumerables ocasiones, ayer, la portavoz en las Cortes se mantuvo firme en el papel de líder, de jefa de la oposición. Aprovechó los que podrían ser sus últimos minutos como síndica para repasar la gestión del Botànic y hacer una comparación con la del Ejecutivo madrileño. «Sí que hay diferencia entre los modelos: libertad o comunismo, ruina o prosperidad», espetó al socialista, a lo que el presidente de la Generalitat le replicó: «Libertad sí, pero sin ira».

En su intervención, Bonig no despejó ninguna duda sobre los derroteros que seguirá su carrera política, si es que acaso quiere continuarla, tras seis años en la primerísima línea en la Comunidad. No obstante, no quiso perder ni un segundo en la fiscalización al Botànic, o lo que es lo mismo, en la defensa de las líneas estratégicas que han marcado su discurso frente al Gobierno de Puig y también de Sánchez.

«Usted no ejerce como presidente, no es un hombre moderado, es un hombre poco serio que garantiza mucha imposición y poca libertad. Durante estos seis años de gobierno ha atacado y perseguido a la libertad educativa, lingüística, de elegir centro educativo, médico, libertad informativa, judicial, empresarial, libertad de invertir, el derecho a la propiedad privada. Ya se sabe: comunismo o libertad», recalcó Bonig. Entre otros asuntos, aprovechó para reprochar a Puig su «silencio atronador» sobre el cambio del modelo de financiación, criticó que la Comunidad es la cuarta con mayor presión fiscal frente a la Madrid, «que es la última», y cuestionó las políticas de la izquierda en materia sanitaria, social o de gestión de la crisis derivada del covid. Políticas que, por su parte, el presidente fue rebatiendo con el argumentario botánico, sin atacar en ningún momento a Bonig por su delicada situación política pero combatiendo, eso sí, el huracán Ayuso.

Junta directiva por vía telemática para convocar el próximo congreso regional

En la cita se nombrará a los miembros del comité de organización, y cierra la aún presidenta del PPCV

La junta directiva del Partido Popular (PPCV) se reúne esta tarde para convocar el próximo congreso regional, que se celebrará entre junio o julio, y en el que se elegirá a la nueva dirección. Será un congreso de aclamación, coinciden varias fuentes. El órgano al que corresponde convocar los congresos ordinarios se reúne hoy, tres días después de que la presidenta del PPCV durante los últimos seis años, Isabel Bonig, haya comunicado a la dirección nacional del partido que no se presentará a la reelección en ese cónclave. Los estatutos del partido establecen que desde la convocatoria hasta la celebración del congreso debe pasar un plazo mínimo de 45 días, si bien la coordinadora general del PPCV, Eva Ortiz, ya ha adelantado que tendrá lugar en julio. La reunión de la junta directiva del PPCV tendrá lugar a partir de las seis de la tarde en la sede del partido y se celebrará de manera telemática, y en el orden del día figura la convocatoria del cónclave regional, con la fijación de la fecha y la designación de los miembros que formarán parte del comité de organización del congreso. Asimismo, está previsto que cierre la reunión la todavía presidenta del PPCV y síndica del PP en las Cortes Valencianes, Isabel Bonig, según han señalado fuentes del partido.

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