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Ximo Puig Presidente de la Generalitat Valenciana

Puig: «Esta es la Generalitat más de Alicante que ha habido en la historia, pero no es suficiente»

Puig asegura que el objetivo es lograr un espacio deportivo, cultural y de ocio que conviva con su uso como estadio del Hércules, y que se va a escuchar a todas las partes

El jefe del Consell, Ximo Puig, el viernes por la tarde, en el Palau de la Generalitat, antes de la entrevista

Semana intensa para el jefe del Consell: Foro La Toja junto a otros presidentes autonómicos, donde reivindicó el cambio de modelo de financiación y más descentralización; visita a la feria cerámica de Bolonia; y, sobre todo, la cita parlamentaria más importante del año, el debate de política general, con trasvase, tasa turística y hasta Centro de Envejecimiento de por medio. De fondo, su propósito de vertebrar, aunque admite que queda mucho camino.

¿La puerta hacia un posible adelanto electoral está cerrada definitivamente?

Definitivamente en la vida no hay nada cerrado, pero lo evidente es que, en estos momentos, el gran objetivo es la superación de la pandemia, la reactivación económica y social, e intentar colocar a la Comunidad Valenciana en una situación de prosperidad social inclusiva. Por tanto, no hay motivo para adelantar las elecciones.

¿De qué va a depender que apriete el botón?

Dependería de que cambiaran mucho las circunstancias, y en este momento ya digo que no veo ninguna circunstancia que permita un adelanto electoral. Estamos aún finalizando una pandemia.

Muchas consellerias presentan síntomas de agotamiento. ¿Habrá, mientras tanto, crisis de gobierno?

En este momento, aún estamos en la pandemia. Esto no ha sido un resfriado, ha sido una pulmonía grave en términos sociales, además de que, desgraciadamente, hay más de 7.000 familias afectadas directamente por la muerte. Por tanto, no podemos hacer como que lo borramos en un momento y se ha acabado. En términos políticos no tiene sentido no darle esa relevancia. Cuando acabe esto, habrá que actualizar y hacer ajustes probablemente, pero no es el momento.

Ximo Puig, en su despacho, en un momento de la entrevista RAFA ARJONES

Parece que ha habido una especie de tregua con la tasa turística. Ahora bien, ¿abrir la puerta a que la implanten los municipios de forma voluntaria puede ser el punto de partida para instaurarla con carácter general?

El sector turístico es fundamental para la economía valenciana. Eso es una obviedad, pero esa obviedad a veces hay que reafirmarla. De la crisis financiera, salimos por las exportaciones y el turismo, y ahora de lo que se trata es de superar esta crisis atendiendo a nuestra realidad económica. Tenemos una economía bastante diversificada, y tenemos que reindustrializarnos, acelerar los procesos de digitalización, pero el turismo es fundamental y lo va a ser. Ningún país avanzado del mundo ha renunciado al turismo, ninguno, y nosotros no vamos a renunciar. Es cierto que en muchas ciudades de Europa hay una tasa turística, y no pasa nada, pero esto hay que analizarlo con rigor. No es lo mismo el turismo de ciudad que el turismo de touroperadores. En Europa las tasas turísticas, fundamentalmente, están residenciadas en el ámbito local, y propiciar ese ámbito de libre determinación de los ayuntamientos puede ser una transición adecuada para ese impuesto, pero en este momento lo fundamental es la reactivación económica y que consigamos avanzar para que haya salarios dignos en el sector y que haya beneficios en las empresas y que puedan invertir más.

«Mónica Oltra y yo estamos en una situación confortable. Sabemos que ahora no hay nada más importante que superar la pandemia» «Respeto las actuaciones de la Sindicatura de Greuges, pero defiendo la acción del gobierno»

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Por tanto, la tasa turística no entrará en estos presupuestos...

No creo que se puedan cercenar los debates. Hay que aceptarlos, hay que dialogar, y hay que tener en cuenta la situación, pero es evidente que no es el mejor momento para poner ningún impuesto de estas características.

¿Tendremos presupuestos en tiempo y forma?

Vamos a hacer todo lo posible. Si finalmente no fuera posible, hay muchas comunidades autónomas que han funcionado y, además, han tenido éxito electoral sin presupuestos. No me gustaría, pero está claro que los presupuestos tienen que obedecer a un proyecto político que existe y a una vinculación a la realidad económica.

¿Puede acabar alineándose en esta ocasión Unides Podem con Compromís en los presupuestos y acabar convirtiéndose en un factor desestabilizador más?

En la Comunidad Valenciana hay un gobierno, y se debe funcionar desde la institucionalidad defendiendo posiciones diversas, porque, evidentemente, la conformación de este gobierno está basado en fuerzas políticas diferentes, pero teniendo clara una cuestión central: que el gobierno es para todos los valencianos y valencianas, no solo para los que han votado a los distintos grupos políticos. Esta es una cuestión que el PP dinamitó, partidizó absolutamente la Generalitat, y hemos intentado en estos seis años revertirlo.

¿Y cómo se explican determinadas actuaciones y declaraciones dentro del Botànic?

Forma parte de lo que es la diversidad y la democracia. El conflicto está asociado a la gestión de la gobernanza siempre, porque hay diferentes intereses, diferentes miradas. De lo que se trata es de superar a través de la confianza los conflictos, y buscar síntesis. Los acuerdos no son felices, significan que todo el mundo cede, sino no hay acuerdos.

El jefe del Consell, en las escalinatas del Palau de la Generalitat, en València. | RAFA ARJONES

¿Hay más oposición dentro del Botànic que fuera?

No veo un proyecto alternativo al Botànic. Hemos tenido un debate del estado de la Comunidad y se ha visto que no hay proyecto alternativo al Botànic, con todas las insuficiencias que, por supuesto, siempre tenemos todos.

¿Cómo es la relación con la vicepresidenta, Mónica Oltra?

Hemos basado siempre nuestra relación en la lealtad y pensando que, más allá de los perímetros políticos, hay un interés general de la sociedad valenciana y del progreso de la sociedad valenciana, y en ese ámbito, como en todas las relaciones políticas y de otro tipo, hay mejores y peores momentos. En cualquier caso, yo, desde luego, me siento a gusto, me siento confortable en esta situación.

¿En qué momento estamos ahora? ¿Mejor o peor?

Estamos en una situación confortable, en una situación en la que sabemos claramente que ahora no hay nada más importante que superar definitivamente la pandemia. Esta sociedad lo ha pasado muy mal, y ahora es el tiempo de la esperanza.

¿Habla con ella?

Claro.

¿Qué lectura hace del conflicto entre la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas y el Síndic de Greuges?

Creo en la autonomía de las instituciones. Desde el punto de vista de la acción de la Generalitat, se desarrolla desde la mayor corrección posible e intentando hacer políticas de apoyo a las personas. Respeto las actuaciones de la Sindicatura de Greuges, pero defiendo la acción del gobierno.

Se acusa a una conselleria del Botànic, de su gobierno, de obstruir una investigación e incluso de intromisión grave...

Creo que la vicepresidenta ha contestado a esta cuestión.

«No considero un enemigo a Mazón. Es un adversario político, una persona con la que puedo acordar y desacordar»

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¿Le preocupa Carlos Mazón?

Es una persona a la que respeto. Respetaba a Bonig, respeto a Mazón y respeto a quien esté. Desde luego, la relación institucional ha sido en general positiva, y me gustaría que fuera así. De una vez por todas, hay que eliminar el concepto de enemigo. No considero un enemigo a Mazón. Es un adversario político, una persona con la que puedo acordar y desacordar. Cuando sientes a gente que te mira como enemigo, sientes la tristeza de los fracasos de la sociedad.

«Vamos a desarrollar un proyecto para convertir el Rico Pérez en el Arena Alicante» | RAFA ARJONES

No estuvo en la comisión bilateral entre Consell y Diputación, y han pasado tres meses desde que Mazón es presidente del principal partido de la oposición y no ha habido encuentro oficial…

No he estado en la comisión bilateral, y en el propio decreto no figura que tenga que estar el presidente de la Generalitat. Con el señor Mazón me he encontrado varias veces, tengo una relación cordial y eso es positivo. Es más, le dije que nos deberíamos ver. No he tenido nunca ninguna petición oficial del PP para ser recibido, pero le ofrecí la posibilidad de vernos y creo que eso se va a producir con normalidad. La institucionalidad es mucho más trascendente que las derivas estériles partidistas.

Hace seis años, se fijó como objetivos vertebrar y coser el territorio. ¿Qué se ha conseguido?

Estamos avanzando mucho. Es verdad que en la Comunidad Valenciana ha habido algunos puntos de inflexión respecto a lo que debe ser coser adecuadamente el territorio. En estos momentos, esta es la Generalitat más de Alicante que ha habido en la historia del autogobierno y, al mismo tiempo, digo que no es suficiente eso. Por primera vez hay una conselleria en Alicante; es la primera vez que hay un proyecto de digitalización de toda la Comunidad Valenciana donde es Alicante el centro, con Distrito Digital; está la AVI; está en Benidorm la Dirección General de Turismo; está Vega Renhace, que es el primer proyecto de reactivación de una comarca; está la sede del IVAM en Alcoy; está la Agencia Valenciana de Protección del Territorio en Elche... La descentralización en la Comunidad Valenciana es imparable, y para mí es una gran prioridad y va a seguir siendo así.

«Definitivamente en la vida no hay nada cerrado, pero no hay motivo para adelantar elecciones»

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¿Qué queda de la bicapitalidad que planteó en 2015?

Queda mucho. Esta semana que viene va a producirse una reunión, la del Grupo 5+5, con los cinco ministros europeos más los cinco ministros del norte del Magreb. Es una reunión que se iba a celebrar en València y dije que tenía que ser en Alicante. Esto no va ser una cosa disruptiva, necesita una transición, porque es verdad que, de alguna manera, hay un déficit de origen que hemos tenido que ir solucionando, pero nunca ha habido un impulso descentralizador como el que hay ahora. Se me puede decir que es insuficiente, pero eso me lo puede decir gente que no ha estado en el Gobierno. El PP nunca hizo nada por la descentralización.

La sede operativa de la Agencia Valenciana de Innovación (AVI) se trasladó a València y se instaló una conselleria en Alicante que cada vez parece tener un papel más testimonial…

Puede haber muchos problemas de comunicación, pero la realidad es que las decisiones se toman en Alicante, y es cierto que estas cuestiones no se pueden hacer de un día para otro. Muchos funcionarios están en València, y también hay que entender sus derechos, hay una dificultad, pero en lo que es el desplazamiento de esa centralidad que está diversificada en el territorio se está avanzando. Estamos muy lejos del objetivo, y eso lo reconozco, pero se ha empezado y es un proceso imparable. Es una manera de coser bien la Comunidad. Antes no había nada, y vamos a continuar haciendo grandes acciones para demostrar que esto es una comunidad cohesionada, y que no tiene sentido mirarse unos a otros de reojo.

¿Qué nota le pone a la Conselleria de Innovación en estos dos años y medio?

Con una conselleria que nace de cero es todo muy complejo y, además, se sitúa en un territorio donde tampoco hay otras consellerias. Se está haciendo un esfuerzo considerable. Hay que acelerar el esfuerzo, pero cada vez se está consolidando más. En la próxima legislatura, se verá que está más consolidada y se verá ese arraigo, y cuando vayamos acelerando y situando otros centros de poder se verá que, poco a poco, la descentralización es irreversible.

¿Cuáles van a ser esos otros centros de poder?

No digo cuáles en concreto, porque no sé, pero lo hemos ido haciendo. Se ha visto que es posible, que hay una conselleria fuera de València. Esto es bastante revolucionario en la Comunidad. Nunca había pasado. Es que nadie se lo había ni planteado. Además, no se trata solo de hacerlo en la ciudad de Alicante. Ningún centralismo es inteligente, ni el de Madrid, ni el de València, ni el de Alicante. Hay que compartir cosas, y en Alicante hay dos grandes ciudades, que son Alicante y Elche, que no pueden estar mirándose permanentemente de reojo. Las dos juntas tienen un potencial enorme.

Precisamente después de anunciar en varias ocasiones que el Centro de Envejecimiento en Alicante, el lunes dijo que se trasladaría a Elche. ¿Faltó sensibilidad a la hora de hablar de un cambio de emplazamiento?

Cuando dije que el Centro de Envejecimiento iba a Alicante no era a un espacio concreto de Alicante. La fronterización entre Elche y Alicante no la puedo entender. Lo importante es que haya un Centro de Envejecimiento que quiere tener una dimensión nacional e internacional. Lo importante es que con María Blasco, Ángela Nieto, Nuria Oliver, con tantas magníficas investigadoras que tenemos en Alicante, hagamos un proyecto que no sabe de muros. Lo menos importante de ese proyecto es el edificio. No puedo entender que eso sea un problema.

¿Y cuál es ese proyecto?

El 18 de octubre se va a aprobar el patronato de la fundación del Centro de Envejecimiento, porque tiene que haber aportación privada y queremos que participen otros centros de investigación. A partir de ahí, va a empezar la investigación, porque hay cosas para las que no es necesario que haya un edificio físico.

De los 57,3 millones de euros que reparte este año la AVI en subvenciones solo 9,1 millones vendrán a la provincia. ¿Han fallado los criterios de reparto o han fracasado las políticas para relanzar la innovación en Alicante?

No, la provincia de Alicante tiene un potencial de innovación brutal. Lo más disruptivo que se ha hecho ha sido precisamente situar a Alicante en el espacio de la innovación. Tenemos la AVI, pero, sobre todo, tenemos Distrito Digital y la Conselleria de Innovación. Todo eso, además, representa un impulso a todo el sistema de innovación valenciano que desde Alicante se debe hacer para toda la Comunidad Valenciana. Está claro que, al final, hay cosas que siempre se pueden mejorar, pero no se provincializan las inversiones en este caso. Hay 130 organizaciones de la provincia de Alicante que desde 2018 hasta ahora han tenido apoyo de la AVI. Desde 2018, 17 millones de euros. Antes era cero. Se puede avanzar más, se tiene que intentar comunicar mejor, por supuesto, pero esto no es un problema de discriminación.

Pero hay un desequilibrio importante en las ayudas...

Puede ser en algunas ayudas concretas, pero, en general, no hay desequilibrio. Distrito Digital es una operación de éxito: en 36 meses hay 75 empresas, 150 partners y 900 profesionales. Eso se ha hecho solo en Alicante, no se ha repartido, y, además, se ha adecuado un espacio que estaba absolutamente arruinado, Ciudad de la Luz, tras una inversión de casi 400 millones. Desde que estamos gobernando, las inversiones han sido justas con Alicante. Soy un periférico, no tengo una mentalidad centralista. Nunca ha habido un esfuerzo tan descentralizador y nunca ha habido una Generalitat tan de Alicante como la actual.

¿Una sede de Distrito Digital en cada municipio de más 50.000 habitantes y en cada comarca no hará que pierda singularidad?

La capitalidad de Distrito Digital siempre va a estar en Alicante, pero con alianzas con ayuntamientos, con mancomunidades. Lo que queremos es que se capilarice la innovación. El objetivo es que haya 100.000 empresas valencianas que se digitalicen en este periodo, y tenemos que aprovechar los fondos europeos.

¿Ha faltado contundencia desde el Consell para oponerse a los recortes del trasvase?

No ha faltado contundencia. Hemos presentado 39 recursos contra decisiones del Gobierno. ¿Cuántos recursos ha interpuesto el PP contra un año sin trasvase cuando gobernaba Rajoy? Y no era por culpa de nadie, es porque hay momentos determinados en los que hay dificultades. Estamos en un equilibrio que hay que ir manteniendo en lo que es la situación del ecosistema. Lo que no se puede es estar en posiciones dogmáticas, populistas o demagógicas. Se ha de intentar que consigamos soluciones, y que los regantes tengan agua para siempre, y para eso debemos sumar todos los recursos que tengamos. Por supuesto, sí, el trasvase es irrenunciable, también la desalación, aprovechar bien los hectómetros que estamos perdiendo... Hay que romper políticas de confrontación estéril.

«Es evidente que no es el mejor momento para poner ningún impuesto como la tasa turística»

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¿Por qué es tan complicado conseguir un pacto del agua?

Hay partidismo, identitarismo, aprovechamiento político de esta cuestión, y las guerras del agua no consiguen ni una gota más Los heridos de esas guerras acaban siendo los regantes y la sociedad.

¿Qué parte de responsabilidad tiene el PSPV en eso?

El PSPV tiene en estos momentos una posición de centralidad en esta cuestión, de diálogo y de defensa de los regantes, pero defensa inteligente, y ellos lo saben. Queremos defender los intereses reales de los regantes, pero lo que no vamos a hacer es sumarnos a la manifestación demagógica.

¿Y estará el 20-N en la convocada para reivindicar el cambio de modelo de financiación?

Vamos a ver de aquí a esa fecha tan emblemática del 20-N qué ha pasado. Participe o no, mi posición es bien evidente. Lo expreso cada día, lo estoy luchando cada día, por todas partes del territorio y en muchos ámbitos donde, desde luego, no tengo muchos aliados, como en La Toja.

Baleares, Cataluña, Andalucía... ¿Cuál es la siguiente alianza?

Todas las posibles. No cerramos ninguna puerta a hablar con nadie nunca. Se trata de superar frentismos absurdos, y garantizar desde la racionalidad la igualdad de los ciudadanos ante los derechos básicos, y, sobre todo, garantizar la viabilidad y la sostenibilidad del Estado del bienestar, que nosotros queremos que sea fuerte, potente.

«Vamos a desarrollar un proyecto para convertir el Rico Pérez en el Arena Alicante» | RAFA ARJONES

¿Por qué las reticencias hacia Murcia?

Voy a hablar con el presidente de Murcia, por supuesto, pero, en el ámbito político, gobernar con la extrema derecha es un hándicap.

También el Gobierno andaluz está apoyado por Vox, aunque sea desde fuera...

No es que me parezca razonable, pero no es lo mismo. Ningún partido demócrata está gobernando con la extrema derecha en Europa. Así y todo, voy a hablar con el presidente de Murcia. Respecto a algunas cuestiones es obvio que hay intereses comunes.

En el Foro La Toja ha vuelto a hablar de la descentralización. ¿Cuál es la hoja de ruta?

Hay mucha gente que está de acuerdo, pero cuesta dar pasos hacia adelante. El problema no es que queramos que se descentralice, sino por qué todo está en Madrid. ¿Por qué el Instituto Oceanográfico de España no puede estar en Vigo? ¿Por qué Puertos del Estado no puede estar en Alicante? Es bastante más racional eso que defender que todo tiene que estar en Madrid. No puede ser que Madrid actúe permanentemente como una aspiradora de recursos y el resto siga perdiendo.

Por lo que respecta a la crisis sanitaria provocada por la pandemia, ¿en qué punto nos encontramos en estos momentos?

Cuando hablamos de la pandemia, hablamos de un ejercicio de corresponsabilidad enorme de la sociedad valenciana. La sociedad de la Comunidad Valenciana ha sido capaz de resistir, de comportarse de una manera ejemplar. De esto salíamos juntos o no salíamos, y hemos salido bien, dentro del desastre que significa que haya más de 7.000 personas que han fallecido, que es terrible, y que no las vamos a olvidar nunca. Dentro de esta catástrofe, si hubiéramos tomado otras medidas y la sociedad valenciana se hubiera portado de otra manera, hubiera muerto más gente y habría habido más gente contagiada. Esa corresponsabilidad ha hecho, además, que, con la vacunación, la respuesta haya sido extraordinaria. Ahora estamos en zona de bajo riesgo, hay que mantenerse con prudencia, porque no sabemos si puede salir alguna otra variante, pero el gran seguro es la vacunación, y tendríamos que conseguir llegar un poco más allá con la inmunización.

Desde que gobernamos, las inversiones han sido justas con Alicante. Soy un periférico, no tengo mentalidad centralista»

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¿Se arrepiente de alguna de las decisiones tomadas desde marzo del año pasado hasta ahora?

Cualquier persona que tenga un cierto nivel de exigencia o autoexigencia no puede decir que haría lo mismo. Puedes decir que harías lo mismo en las circunstancias aquellas, pero, sabiendo lo que sabes, siempre podrías hacer las cosas mejor. No obstante, hay muchas cosas que están en el aire, que no sabemos por qué se han producido, pero, entre las lecciones más importantes de la pandemia, está desde luego el valor de la ciencia.

Pasado lo peor de la crisis sanitaria, ¿es optimista respecto a la recuperación económica?

La recuperación se estaba acelerando mucho, pero ahora tenemos hándicaps nuevos. Me preocupa el factor energético, que nos está haciendo mucho daño, y me gustaría que Europa tomara una decisión para acabar con la especulación en el mercado de CO2, buscar fórmulas para atajar este crecimiento abusivo del precio del gas... Tiene que haber una acción común europea. Para la recuperación, éste es un elemento fundamental, porque eso genera un aumento de los precios que afecta a la inflación y al coste de la vida.

¿Cómo ha cambiado Ximo Puig tras 20 meses de pandemia?

A todos nos ha impactado, a su manera, desde su posición, en su momento. La pandemia nos ha afectado emocionalmente, nos ha hecho ver la vida con mayor intensidad, entendiendo el valor enorme de la vida y de lo que es fundamental. Ha habido lecciones muy impactantes de dureza, de tristeza, también de alegría cuando ves que algunas cosas avanzan. Al principio, tenía un pósit en la mesa, que aún guardo: «Este día hay que vivirlo», dice.

¿Qué pasará con el pasaporte covid si el Consejo Interterritorial de Sanidad no autoriza su implantación en toda España?

Estamos estudiándolo desde el punto de vista legal. El objetivo es llegar a la máxima normalización posible en el menor tiempo posible y, para eso, el certificado de vacunación es una posibilidad. Se está utilizando en estos momentos en Italia, en Francia, en Portugal. Creo que puede ser un instrumento útil sobre todo en festivales, en grandes eventos. A mí me gustaría que hubiera un acuerdo general. Si no lo hay, estamos trabajando ya en un acuerdo con el ocio para intentar abrir todo lo que sea posible y superar las restricciones.

¿Se ha criminalizando al sector del ocio y la hostelería?

No es una cuestión de criminalización. ¿Se ha criminalizado el modo de vida mediterráneo? No, es que nosotros vivimos de una manera determinada que este virus ha atacado. La nuestra es una sociedad abierta, que se reúne, que vive de una manera determinada, de contacto, y ahí es donde hay más contagios. Hay sociedades mucho más cerradas que viven de otra manera, pero éste es un virus que ha atacado a aquello que somos.

Coincidiendo con la presentación de su informe anual en abril de este año, el Síndic de Greuges, Ángel Luna, vino a decir que la Administración no había estado a la altura durante la pandemia, incluso que el covid había sido una coartada para ser menos transparentes. ¿Se da por aludido?

Respeto, pero no comparto esa opinión. Se ha hecho un grandísimo esfuerzo por parte de todas las instituciones en un momento crucial. Ahora me acuerdo de los primeros días, cuando hablábamos con aquellos con los que podíamos hablar para conseguir mascarillas... En ese momento, lo tengo que decir, no me preocupaba por la transparencia, sino por cómo podíamos conseguir mascarillas rápido. Encontramos un canal bueno y fuimos la primera comunidad que tuvimos mascarillas y después respiradores y equipos de protección individual. Estábamos viviendo una situación excepcional, que no puede ser tratada como una situación normal. Cuando pase, se puede revisar todo. Lo que hicimos lo hicimos de la mejor manera posible para intentar combatir el drama de ese momento.

LA CARRERA CONGRESUAL

«Hay que ampliar el Partido Socialista, no empequeñecerlo con luchas internas»

El secretario general del PSPV dice que los pulsos entran en dinámicas del pasado y que nunca habla de cuotas

¿Alicante le ha empañado la travesía tranquila a la que aspiraba para los congresos federal y nacional?

No. Lo fundamental para un partido es saber cuál es la respuesta para este momento, y el Partido Socialista sabe que la agenda única es la superación de la pandemia y la reactivación económica y social. Nadie entendería circunstancias de división. Lo que tenemos que hacer es aunar posiciones sabiendo qué es lo importante y qué es lo accesorio. Puede haber divergencias, distancias, pero se van a ver congresos de cohesión, desde la discusión legítima, pero sabiendo que lo importante son los contenidos, qué respuesta le damos a los ciudadanos en una situación tan complicada.

¿Cómo se explica el pulso de determinado sector hacia la lista de delegados para el congreso federal y nacional?

Eso entra dentro de dinámicas del pasado. Las dinámicas del futuro no vienen por ahí, pero no quiero tampoco buscar maniqueísmos. Aún existen dinámicas del pasado que tenemos que superar, y nadie está exento de participar de esas dinámicas. No quiero en absoluto decir o actuar con ningún tipo de prevención contra ningún posicionamiento. Los posicionamientos son legítimos, pero en estos momentos tenemos que superarlos, porque no se podría entender otra cosa.

Alejandro Soler lo que ha venido argumentando desde el principio es que el PSPV y su secretario general, Ximo Puig, no cumplieron con la cuota que se le había prometido para entrar en las listas…

Jamás, jamás, hablo de cuotas. Estoy contra las cuotas. Hay que sumar en positivo y pensando qué es lo mejor en cada momento. El Partido Socialista nació para superar las desigualdades que existían afuera, no dentro del partido. Nunca he participado en un partido ombliguista y nunca lo voy a hacer. Tenemos que ir sumando y Alejandro Soler es un activo de este partido como tantos compañeros. Todo el mundo tiene su espacio y su capacidad de proyección. Aquí se trata de sumar y de aumentar la masa crítica de un movimiento que necesita consolidar la socialdemocracia, que ha ganado posiciones en la salida a la crisis.

Rubén Alfaro no solo se ha alineado con Soler, sino que ha rechazado ir como delegado al federal. ¿Cómo ha sentado?

Cada uno tiene derecho a estar o no estar.

¿Quién es su apuesta de cara al congreso provincial en Alicante?

Nunca he hecho apuestas de este tipo. Estamos al principio de un periodo de actualización del proyecto socialista. Lo fundamental es el qué, las ideas, cómo la socialdemocracia de verdad es útil en este tiempo. A partir de eso, vamos a hacer los mejores equipos, renovados, de alianza intergeneracional y que no sean tribalistas ni de grupos, sino que tengan una manera de entender una política moderna en la que debemos superar vicios del pasado. Y hay que buscar que más personas jóvenes estén involucradas en el cambio. Hay que ampliar el partido, no empequeñecerlo con luchas internas, y hay que tener una posición mucho más abierta y menos patrimonialista.

LA PROPUESTA

«Vamos a desarrollar un proyecto para convertir el Rico Pérez en el Arena Alicante»

Puig asegura que el objetivo es lograr un espacio deportivo, cultural y de ocio que conviva con su uso como estadio del Hércules, y que se va a escuchar a todas las partes

¿Qué va a pasar con el Rico Pérez?

Todas las vicisitudes por las que ha pasado el estadio Rico Pérez dan casi para hacer una historia. Ha tenido varios rescates, por decirlo de alguna manera. Ahora es de la Generalitat, es del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), y vamos a hacer de esta cuestión una oportunidad. Hay que convertir en una oportunidad una situación de inestabilidad que se ha producido en los últimos años en el club y en la propiedad del estadio. La voluntad es desarrollar un proyecto que podría convertir el estadio en el Arena Alicante, con el que se consiga un espacio deportivo, cultural, de ocio, que tenga una potencia que vaya más allá del fútbol, pero teniendo en cuenta que es el estadio emblemático del Hércules y que ahí va a jugar el Hércules siempre. Tiene que haber unas actividades, si no no se entendería mucho la participación pública. Desde luego, vamos a escuchar a todas las partes, pero es una gran oportunidad. Lo vamos a vivir así, y vamos a hacer un proyecto para convertir el Rico Pérez en un gran Arena, con posibilidad de organizar actos y festivales. Creo que puede ser un impulso para la ciudad.

¿La derecha denunciaba esta misma semana en las Cortes valencianas que hay escolares a los que se les matricula en Murcia precisamente por el valenciano. ¿Qué hay de polémica artificial y que hay de realidad?

En términos generales, hay mucha artificialidad, hay mucha política partidista en esta cuestión. En las zonas castellanohablantes existe el mismo derecho que existía antes. No ha habido ninguna obligación nueva. El objetivo del plurilingüismo es que los niños y niñas de las Comunidad Valenciana, cuando acaben su etapa escolar, sepan castellano, valenciano e inglés, y eso lo debemos conseguir. El castellano tiene una dimensión internacional de una potencia enorme. No conozco a ningún niño o niña de la Comunidad que no sepa castellano. No hay problema, y lo importante es que nadie sea discriminado por razón de lengua y en ninguna lengua. Yo soy de Vicent Andrés Estellés y de Miguel Hernández, me siento feliz por tener dos lenguas y ojalá supiera 25 lenguas, porque cada lengua, como dice Steiner, te abre una ventana a la vida. Por tanto, no hagamos de la lengua un problema.

¿En qué ha fallado el Consell para que la lengua haya alcanzado tal grado de conflicto en determinadas comarcas?

Es cierto que siempre ha habido una cierta conflictividad, porque ha habido una utilización política, partidista, y nosotros estamos haciendo un gran esfuerzo para que esto no sea así. Además, si vemos el grado de conflictividad por centros, se ve que no es alto, pero a mí me gustaría que fuera cero, porque es una cuestión humanista, de aprender, de no fronterizar.

¿Qué pasará con el pasaporte covid si el Consejo Interterritorial de Sanidad no autoriza su implantación en toda España?

Estamos estudiándolo desde el punto de vista legal. El objetivo es llegar a la máxima normalización posible en el menor tiempo posible y, para eso, el certificado de vacunación es una posibilidad. Se está utilizando en estos momentos en Italia, en Francia, en Portugal. Creo que puede ser un instrumento útil sobre todo en festivales, en grandes eventos. A mí me gustaría que hubiera un acuerdo general. Si no lo hay, estamos trabajando ya en un acuerdo con el ocio para intentar abrir todo lo que sea posible y superar las restricciones.

¿Se ha criminalizando al sector del ocio y la hostelería?

No es una cuestión de criminalización. ¿Se ha criminalizado el modo de vida mediterráneo? No, es que nosotros vivimos de una manera determinada que este virus ha atacado. La nuestra es una sociedad abierta, que se reúne, que vive de una manera determinada, de contacto, y ahí es donde hay más contagios. Hay sociedades mucho más cerradas que viven de otra manera, pero éste es un virus que ha atacado a aquello que somos.

Coincidiendo con la presentación de su informe anual en abril de este año, el Síndic de Greuges, Ángel Luna, vino a decir que la Administración no había estado a la altura durante la pandemia, incluso que el covid había sido una coartada para ser menos transparentes. ¿Se da por aludido?

Respeto, pero no comparto esa opinión. Se ha hecho un grandísimo esfuerzo por parte de todas las instituciones en un momento crucial. Ahora me acuerdo de los primeros días, cuando hablábamos con aquellos con los que podíamos hablar para conseguir mascarillas... En ese momento, lo tengo que decir, no me preocupaba por la transparencia, sino por cómo podíamos conseguir mascarillas rápido. Encontramos un canal bueno y fuimos la primera comunidad que tuvimos mascarillas y después respiradores y equipos de protección individual. Estábamos viviendo una situación excepcional, que no puede ser tratada como una situación normal. Cuando pase, se puede revisar todo. Lo que hicimos lo hicimos de la mejor manera posible para intentar combatir el drama de ese momento.

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