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Síndica del PSPV-PSOE en las Cortes

Ana Barceló: «Lo que me va a acompañar toda mi vida son las personas que han fallecido y sus familias»

Como una persona de proyecto. Así se define Ana Barceló, nueva síndica del PSPV-PSOE en las Cortes, tras haber estado al frente de la Conselleria de Sanidad en los últimos cuatro años, covid incluido. Sostiene que lo único que le preocupa es el presente. Aún así, lamenta los posibles errores que haya podido tener en esta última etapa y, sobre todo, las muertes como consecuencia de la pandemia. Respecto a la Alcaldía de Alicante, se refugia precisamente en eso, en que ahora sólo toca pensar en el presente y en que es una persona de proyecto.

Ana Barceló, este lunes, en la toma de posesión de los nuevos consellers en València. | JORGE GIL / EUROPA PRESS

Una vez pasado lo peor de la pandemia, ¿era cuestión de tiempo su salida de Sanidad?

La etapa que he vivido al frente de la Conselleria de Sanidad ha sido compleja, con la mayor crisis sanitaria mundial, y ha afectado a la Comunitat Valenciana de una manera muy importante, con la pérdida de vidas humanas. Todo tiene siempre un ciclo, soy una persona de proyecto y, por tanto, dónde se decida que debo estar estaré, dónde se decida que puedo llevar a cabo mis tareas estaré. Indudablemente, estoy siempre a disposición del partido y a disposición del presidente, Ximo Puig.

Pero, más allá de que siempre ha mantenido que está a disposición del partido y de Puig, ¿le apetecía este cambio?

No se trata de lo que a uno le apetezca. Cuando uno forma parte de un proyecto, sus intereses personales deben quedar al margen y se tiene que poner al servicio del proyecto.

A nivel personal, ¿lo ve como un premio o como un castigo?

No se trata de premiar o castigar, se trata de prestar un servicio, y sigo prestando un servicio al pueblo valenciano, en este caso, desde las Cortes valencianas, que, además, da soporte a las políticas que despliega el Gobierno.

Después de dos años de pandemia, ¿qué pesa más? ¿El desgaste político o el personal?

Las situaciones duras las vivimos peor a nivel personal. Haber perdido durante esta pandemia a un ser querido o un familiar, evidentemente, produce también en nosotros cambios y, sobre todo, en momentos duros, en los que no nos podíamos despedir de nuestras familias, que es lo que más padecemos.

En este tiempo se ha puesto en valor su dedicación a la conselleria, pero se ha cuestionado mucho su gestión y, en particular, la falta de transparencia a la hora de dar los datos o la falta de talante negociador. ¿Se arrepiente de algo en este tiempo?

No me arrepiento de nada, pero lo que sí que haré siempre es pedir disculpas si en algo me he podido equivocar. Es lo que pienso, porque es lo que es honesto y ético: disculparme si a alguien he podido ofender o si he podido tomar decisiones que no han sido acertadas.

¿Qué ha aprendido en estos dos años de pandemia?

Hay muchas cosas que hemos aprendido de la pandemia, y una de ellas es la vulnerabilidad. La pandemia nos ha hecho tomar conciencia de que las cosas, de que nuestras vidas, pueden cambiar radicalmente de un día para otro, que somos vulnerables, y esto también nos solidariza. Y me quedo con la idea de que, cuando defendemos el valor de lo público y del bien común, somos capaces de sobreponernos y llevar adelante una crisis como la que hemos vivido, en la que el personal sanitario ha sido de una generosidad extraordinaria, se ha dejado la piel, y también la ciudadanía ha mostrado una responsabilidad a la altura de las circunstancias que hemos vivido.

Sin embargo, los tribunales han condenado a la Generalitat por no proporcionar suficiente protección al personal sanitario durante la primera ola de coronavirus. ¿Se hizo lo suficiente?

El Consell y la conselleria hicieron todo lo humanamente posible para traer el material. Vivimos unos momentos de escasez de material en todo el mundo. Hubo muchísimos problemas porque Europa siempre ha dependido de un mercado exterior para el material de protección sanitaria y, por tanto, el hecho de que China cerrara los mercados y el hecho de que Alemania, en un momento determinado, también cerrará el corredor para que pudieran llegar las mercancías nos impidió poder proteger a los sanitarios en esos primeros momentos de incertidumbre, en los que no era posible llegar a los mercados en los que, difícilmente, además, se podía conseguir material porque había una demanda mundial muy importante. El president y yo hemos pedido disculpas en muchas ocasiones al personal sanitario. Para nosotros, ha sido siempre fundamental que los trabajadores, quienes estaban en primera línea luchando contra el covid, pudieran estar protegidos, y en eso trabajamos durante muchos días y muchas noches, para conseguir esa protección.

Ana Barceló, este lunes, durante el intercambio de carteras por la tarde. | MIGUEL ÁNGEL MONTESINOS

Cuando accedió a Sanidad en 2018, se dijo que se había optado por una persona con formación jurídica porque la prioridad pasaba por las reversiones sanitarias. Sin embargo, al final, sólo se ha completado la de Torrevieja y, además, con mucha polémica, y quedan pendientes la de Dénia y la del hospital del Vinalopó de Elche...

Estas decisiones ya no me corresponden a mí. Las decisiones las deberá tomar el nuevo conseller y el Consell.

¿Cuál ha sido su asignatura pendiente en Sanidad a lo largo de estos cuatro años?

Creo que no hay una asignatura pendiente, porque hubo que hacer frente a una pandemia de dos años que paralizó los proyectos y el despliegue de todas las políticas que se querían llevar a cabo, y no afectó solo a la Conselleria de Sanidad, sino que nos afectó a todos. Nos afectó en nuestros proyectos personales, afectó a los ayuntamientos, a todas las instituciones... Nos abrió un paréntesis, pero también nos ha llevado a pensar y a repensar algunas cuestiones, y ahora, precisamente, con la remodelación del Consell, se va a poder dar un impulso a todos esos proyectos que no se pudieron llevar a cabo ni ejecutar cuando estaban previstos. Lo importante es que es ahora cuando se van a poder desplegar todas esas políticas y darle un impulso a la transformación que tiene que vivir la sanidad pública.

Ya, pero si tuviera que quedarse con algo que, personalmente, le hubiera gustado que saliera adelante...

Lo que más hubiera querido es que no se hubieran producido fallecimientos. Lo que me va a acompañar toda mi vida son las personas que han fallecido, sus familias y todas las personas a las que la enfermedad les ha dejado secuelas. Eso me acompañará siempre, y también la esperanza que ha supuesto la vacunación, que nos está permitiendo recuperar nuestras vidas.

¿Qué balance hace desde el punto de vista de su gestión?

La valoración le corresponde hacerla a la ciudadanía, que es la que ha vivido también con mucha incertidumbre, que ha vivido también con mucho dolor esta pandemia y que también ha visto cómo se interrumpían sus vidas. La colaboración de la ciudadanía, las decisiones que se han adoptado asesorados también por un equipo técnico extraordinario, la coordinación con el Ministerio de Sanidad... No hay solamente un factor a la hora de hacer un balance positivo de la gestión o lo que pueda valorar la ciudadanía. Han intervenido muchos factores y, desde luego, de lo que estoy más orgullosa ha sido de la solidaridad del pueblo valenciano, de su capacidad de resiliencia, y de su capacidad de hacerse cargo de la situación y de la pandemia que estábamos viviendo para contribuir y colaborar con un comportamiento ejemplar, para que las medidas pudieran ayudarnos a evitar una mayor transmisión del covid.

Desde hace meses se ha especulado con varias salidas, desde la Conselleria de Innovación o la de Ordenación del Territorio hasta el Puerto de Alicante, aunqueal final ha acabado como síndica en las Cortes. ¿Por qué?

Todas estas noticias que han ido apareciendo me las he tomado siempre con cierto humor. Hasta que el president no te llama y te traslada dónde quiere que desempeñes tus funciones, no piensas en cuál va a ser tu destino. Como he comentado antes, soy una persona de proyecto y, por tanto, dónde se me requiriera iba a estar.

Usted se convierte en síndica en las Cortes, pero Alicante pierde peso en el Ejecutivo, hasta el punto de que en nueve meses hemos pasado de cinco a tres consellers, sólo uno por la cuota socialista. ¿Puede acabar pasándole factura al Botànic y al PSPV-PSOE en particular?

No, en absoluto. No podemos estar pensando solamente en que la provincia de Alicante va a tener un miembro en el Gobierno. Yo soy alicantina y siempre, esté donde esté, en estos momentos desempeñando la portavocía del grupo socialista, voy a defender los intereses de la provincia. Esta portavoz va a incorporar siempre la voz de Alicante, de su provincia, porque nunca hemos dejado de pensar en todo lo que se necesita. Ahora mismo, además de que hay otros miembros en otras responsabilidades, lo importante es que por primera vez desde hace diez años Alicante recupera la portavocía en las Cortes y, además, se da el hecho de que seremos seis mujeres las que ostentemos las sindicaturas de los distintos grupos parlamentarios. Y, desde luego, mi compromiso con Alicante ha estado y estará siempre, defendiendo los intereses y la mirada territorial que tiene la provincia de las cuestiones que le afectan.

¿Qué impronta aspira a dejar Ana Barceló como síndica?

Lo más importante de las Cortes es el apoyo que los grupos parlamentarios, en este caso del Botànic, prestan al Gobierno valenciano. Y, además, ese apoyo de los grupos parlamentarios es el que nos permite que las políticas del Gobierno se puedan desplegar. Por tanto, mi objetivo es seguir fortaleciendo, a través de las Cortes, el Estado del bienestar y el valor de lo público, que es lo que el Consell y el Gobierno valenciano están en estos momentos poniendo en valor.

La oposición ha sido muy dura con su gestión en estos dos últimos años. Con usted como síndica, ¿se puede elevar la tensión más si cabe en las Cortes?

No, no. Llevo tiempo en política y entiendo perfectamente las críticas. Me interesa más la opinión de los diputados, me interesa lo que opinan, aunque tengamos diferencias, porque entiendo que solo los acuerdos son los que, finalmente, favorecen la solución de los problemas. Hay que buscar el encuentro para la resolución de aquellas cosas que nos unen, que, en ocasiones, son más que las que nos separan.

En esta etapa, ¿cuál va a ser la posición con la tasa turística?

La actual propuesta blinda y respeta la singularidad del modelo turístico valenciano. No se va a aplicar con carácter general en la Comunitat Valenciana, como sucede en otras comunidades y países de la Unión Europea. Se fija una moratoria hasta 2024 y solo podrá ser aplicada cuando los ayuntamientos la vean útil. Más allá de la tasa turística, el compromiso del Consell con el turismo desde 2015 ha sido un compromiso real. Las ayudas se han incrementado en un 28.000% más. Pasamos de 224.000 euros de ayudas al sector en 2014 a los 64 millones que se han ido invirtiendo. El sector, además, ha registrado estos años un récord en turistas extranjeros, y en estos primeros meses que llevamos de año hemos liderado la recuperación del sector y hemos tenido un aumento de visitantes extranjeros del 750%. Por tanto, nuestro turismo goza de una excelente salud y el compromiso del Consell y su apoyo se ha traducido siempre en ayudas y en medidas para favorecer lo que representa en concreto para la provincia de Alicante el turismo.

¿Se ve como candidata a la Alcaldía de Alicante?

Soy una persona que vive el momento político, y el momento que estoy viviendo ya se centra en estar al frente del grupo socialista en las Cortes, seguir fortaleciendo el Estado del bienestar desde las Cortes y poner el valor de lo publico por encima de todo y, por supuesto, mi corazón está con la provincia de Alicante. Conozco muchísimo Alicante, su provincia, sé cuáles son sus necesidades, me siento identificada con todo aquello que representa y sus aspiraciones, y, en ese sentido, estaré trabajando tanto por Alicante como por el resto de la Comunidad Valenciana, pero especialmente soy más sensible con mi provincia.

¿Le gustaría ser candidata?

No pienso nunca en lo que a mí me puede apetecer o interesar. Siempre estaré a disposición del proyecto y a disposición de lo que en su día puedan decidir los socialistas de Alicante.

Sin embargo, el secretario general del PSOE en la provincia, Alejandro Soler, llegó a cuestionarla como candidata...

Al secretario provincial le tengo mucha estima porque él fue vicesecretario general cuando yo era secretaria provincial, y respeto la opinión que pueda tener Alejandro Soler.

El partido está totalmente dividido en la provincia. ¿Tiene solución a corto plazo?

Yo veo al Partido Socialista con muchísima fortaleza y la fortaleza, además, se la da el hecho de que en estos momentos todos los procesos internos han concluido. Creo que hay equipos magníficos y que todos están trabajando precisamente para fortalecer a la provincia de Alicante con un único fin, que no se nos puede olvidar jamás: aquí el objetivo es mejorar la vida de las personas, y en eso está todo el partido.

«La defensa de los intereses de los regantes alicantinos es una prioridad irrenunciable»

La nueva portavoz socialista en las Cortes valencianas subraya la necesidad de buscar un acuerdo para asegurar los envíos de agua

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Ya, pero lo que se está escenificando de cara al exterior es conflicto y división total y absoluta. ¿Qué incidencia puede tener eso en las elecciones del próximo año?

Creo que somos un partido que pensamos en las personas y no podemos estar mirando hacia adentro, sino contribuyendo a atender las necesidades en un momento en el que no hay que perder de vista que la invasión de Ucrania y la salida de la crisis y de la pandemia deben poner a todo un partido en pie y a trabajar por la Comunitat Valenciana, y a trabajar por Alicante, por Valencia y por Castellón. Si la política sirve para algo, es precisamente para transformar y contribuir a mejorar la vida de las personas.

¿Cuál va a ser la línea que se va a llevar con el trasvase en las Cortes?

El trasvase Tajo-Segura es irrenunciable. Esa es la posición del Gobierno valenciano, esa es la posición del Partido Socialista. Para nosotros, es inamovible. Vamos a trabajar con otras fuerzas, porque nuestra actitud es de diálogo y tenemos voluntad de llegar a acuerdos para asegurar el abastecimiento del agua. Por tanto, como ha asegurado el president, Ximo Puig, la Generalitat se opondrá a cualquier medida que pueda suponer una disminución de la cantidad de agua que se recibe. Por encima de cualquier otra cuestión, la defensa de los intereses de los regantes alicantinos es una prioridad, como digo, irrenunciable.

Sin embargo, el tema del agua ha estado tradicionalmente muy politizado. ¿Hay margen para el acuerdo con el PP en este tema?

Creo que debe haber acuerdo si todos coincidimos en la defensa de los intereses de los regantes, pero el acuerdo no es confrontación. El acuerdo es diálogo. El 60% del regadío de la provincia de Alicante depende directamente del trasvase Tajo-Segura y, como he dicho, es irrenunciable. El caudal se debe recibir y no podemos buscar la confrontación. No podemos estar bajo pancartas ni con electoralismos, tenemos que estar en defender los intereses de la provincia de Alicante, y buscar los acuerdos que favorezcan la solución de los problemas, sin entrar en una confrontación, que, por otro lado, no arregla nada.

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