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Las causas judiciales de Oltra y del hermano de Puig caldean el estreno del nuevo Consell

El TSJCV designa a los magistrados que decidirán sobre la imputación de la vicepresidenta de la Generalitat a pocos días de que el familiar del presidente acuda a declarar al juzgado

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, saluda a la vicepresidenta, Mónica Oltra, en una sesión de control en las Cortes. Kai Försterling / EFE

El relato que se proyecta es común y el objetivo, compartido. Las novedades en el horizonte de las causas judiciales que salpican al hermano del jefe del Consell, Ximo Puig, y a la vicepresidenta, Mónica Oltra, han puesto en bandeja a la oposición, a la bancada de la derecha, ahondar en su estrategia de desgaste contra los dos principales socios del tripartito que gobierna la Comunidad. El primero está citado a declarar el próximo lunes como investigado por un supuesto fraude en ayudas públicas para el fomento del valenciano, mientras que la número dos de la Generalitat se encuentra al borde de una posible imputación por la supuesta actuación negligente de la Conselleria de Igualdad en un caso de abusos, en concreto, los cometidos por su exmarido sobre una menor tutelada por la Generalitat mientras ejercía como educador. Este mismo lunes trascendió que el TSJCV ha conformado el tribunal que deberá decidir próximamente si acepta o no que se la investigue como aforada, lo que podría ser el preludio de un tsunami político de magnitud impredecible. Todo ocurre en un momento en el que el Botànic, especialmente en las filas del PSPV-PSOE, trata de proyectar renovación tras la crisis de gobierno que se ha saldado con cambios en la titularidad de cinco consellerias. Una remodelación del Ejecutivo que, en cualquier caso, inicia su andadura en días que se avecinan convulsos por el mal trago, esta vez por partida doble, de sendos procesos en los tribunales.

Se da por hecho que ambos asuntos servirán de munición política para tratar de desgastar al Ejecutivo autonómico durante el pleno en las Cortes que está programado para este miércoles y jueves, si bien desde los grupos parlamentarios del PP, Cs y Vox pusieron el foco en la siguiente sesión, la prevista para los días 25 y 26 de mayo, justo después de que Francesc Puig acuda al juzgado a declarar. El jefe del Consell no rendirá cuentas en las Cortes valencianas esa semana. Ha excusado su asistencia a la sesión de control porque, precisamente esos días, encabeza un viaje institucional y empresarial de la Comunidad en Portugal, en concreto a Lisboa. La derecha, en bloque, cuestiona la ausencia del líder autonómico al considerar que su desplazamiento al país vecino no es para nada casual. Coinciden en que "huye" del control parlamentario para evitar la fiscalización relativa a esos hechos, mientras que los grupos que sustentan al Gobierno del Botànic aseguran que la cumbre lleva meses preparándose y revisten el desplazamiento en la normalidad de su agenda como presidente autonómico.

El viaje institucional de Puig a Portugal, así como la anunciada falta de asistencia de varios consellers, entre ellos algunos de los que acabar de asumir el cargo, en el pleno programado para el 25 y 26 de mayo, caldea los ánimos en las Cortes. El miércoles de la próxima semana no asistirán los titulares de Justicia, Vivienda, Economía, Política Territorial y Hacienda, mientras que al día siguiente no acudirán los de Economía, Hacienda, Política Territorial y Participación, además del propio presidente. Son ausencias que generaron un choque de trenes durante la junta de síndics, reunida ayer para ordenar las cuestiones que se debatirán en la Cámara.

"El gobierno valenciano está paralizado y huye de las Cortes. Si están agotados, lo mejor que pueden hacer es convocar elecciones, si no que vengan a dar la cara". Esa fue la valoración realizada este martes por la portavoz del grupo mayoritario de la oposición, María José Catalá, quien dijo que la estrategia de Puig de ausentarse de las Cortes la próxima semana es la misma que siguió cuando faltó a la sesión de control tras la renuncia del exportavoz socialista, Manolo Mata, para centrarse en su papel de abogado del presunto cabecilla del caso Azud. La portavoz adjunta de Cs, se preguntó si presidente "tiene algo que esconder para no querer dar la cara”, mientras su homólogo en Vox, José María Llanos, consideró que las casualidades no existen en política y subrayó que Oltra puede ser imputada en cualquier momento. Este martes se supo que serán la presidenta del TSJCV, Pilar de la Oliva, el magistrado Antonio Ferrer, en calidad de ponente, y el ex fiscal anticorrupción Vicente Torres, los que decidirán el futuro judicial más inmediato de la vicepresidenta del Consell, que atraviesa su momento político más complicado. Tanto es así que algunos de los actores relevantes de la coalición Compromís, en concreto Vicent Marzà, ha abandonado la conselleria de Educación para centrarse en la labor orgánica de su partido, Més (antiguo Bloc), abriendo así el melón de la sucesión en el liderazgo de los valencianistas.

Lectura muy distinta hace de todo este asunto la izquierda parlamentaria. La portavoz adjunta del PSPV Carmen Martínez señaló que del viaje a Portugal se viene hablando incluso desde antes de la pandemia. La síndica de Compromís, Papi Robles, defendió que hay que entender las agendas del presidente y los consellers, pero valoró que todos ellos deben rendir cuentas en las Cortes y abogó por proponer otra sesión de control o por establecer un pleno adicional en julio como otros años. Y de Unides Podem, Pilar Lima sostuvo que el viaje a Lisboa forma parte de la agenda y defendió que Puig "siempre ha dado la cara como le corresponde en las Cortes".

La remodelación obliga a  modificar el orden del día del pleno

La remodelación del Consell, que se ha saldado con cambios de titularidad en cinco consellerias -Hacienda, Política Territorial, Sanidad, Educación e Innovación- ha obligado a reformular el orden del día de la sesión plenaria programada este semana en las Cortes valencianas. En ese sentido, la junta de síndics acordó este martes aplazar algunas de las cuestiones previstas con tal de que los nuevos consellers puedan contestar las preguntas expuestas en la siguiente sesión. En concreto, se ha pospuesto una interpelación impulsada por el PP sobre la política general de Hacienda en la Comunidad, que ahora deberá contestar Arcadi España. También otra dirigida al titular de Educación, Cultura y Deporte sobre las señas de identidad y la lengua con base en el Estatuto de Autonomía, planteada también por el PP y que ahora deberá sustanciar en las próximas semanas la nueva responsable, Raquel Tamarit. 

De igual modo, se han suprimido preguntas dirigidas a los consellers durante la sesión de control prevista para este jueves. Entre ellas, una de Ciudadanos dirigida al responsable de Sanidad sobre la incidencia que podría tener solicitar certificados que acrediten el conocimiento del valenciano a los profesionales sanitarios, una pregunta que estaba dirigida a Ana Barceló y que, en cualquier caso, se le podrá reformular en las siguientes sesiones al nuevo responsable del área, Miguel Mínguez.

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