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Carlos Mazón
Carlos Mazón Presidente del PPCV

«No tocaría la violencia machista o el aborto si gobierno»

Cumple un año en el cargo y, en tono electoral, propone que el Consell complete hasta el 100 % el aval a jóvenes para comprar casa

Carlos Mazón (Alicante, 1974), presidente del PPCV y la Diputación de Alicante, retratado esta semana en la sede del partido en València. | GERMÁN CABALLERO

«Soy más liberal que la media del PP». Eso afirma Carlos Mazón, de verbo fácil y expansivo. Ejerce de alicantino en València, donde ya tiene casa, aunque siempre que puede baja a dormir a la de verdad, donde están sus hijos. Las fotos de ambos es de lo poco en su despacho, aún sin rematar en la nueva sede (más barata, dice) del PPCV. En otra mesa hay una con Núñez Feijóo y González Pons, el nuevo poder popular. Y más allá, otra con el presidente de Murcia y amigo, López Miras. En un rincón, un cartel de «Stop a la tasa turística». «Soy alicantino y allí es vital», dice con una risa sonora.

Mazón, con González Pons y la cúpula del PPCV en el acto de ayer en València. efe/försterling

¿Un año más duro de lo que esperaba, con un cambio total en la dirección del partido en España?

El relevo ocurrió, lo abordamos y no lo calificaría de más o menos duro. Asumimos nuestra responsabilidad.

¿Está igual de seguro, más o menos que hace un año?

Estoy más contento, porque he ido viendo un crecimiento de las ganas de cambio. El año lo enfoqué para rearmar al partido como una opción de gobierno potente, centrada, moderada; de recuperar gente, y hemos ido de menos a más.

¿La etiqueta de zaplanista con la que llegó, se la ha quitado?

Ni me molestaba antes, ni ahora, porque no soy amigo de etiquetas. No es algo sobre lo que medite, ni que me coarte.

¿Después de Andalucía, se ve ya de presidente de la Generalitat?

Hemos dado otro paso más para que muchos españoles, incluidos los ciudadanos de la Comunidad Valenciana, vean que el cambio es bueno. El ambiente nos puede ayudar, pero como con las encuestas, si es mala, al día siguiente tienes que trabajar más, y si es buena, has de trabajar mucho más para consolidarla.

¿Por cierto, lleva alguna encuesta en el bolsillo, porque dicen que es muy amigo de ellas?

Me gusta estudiarlas. Lo que más me gusta es el cualitativo. Me preocupa más que me digan si una de nuestras medidas estrella, como la bajada de impuestos, está calando, que si la foto de hoy te sitúa en números verdes de gobierno. Me preocupa eso: poder conectar con lo que la gente de verdad piensa y no lo que yo quiero o creo que pueden pensar.

¿Bajar los impuestos no es demagógico, porque al final eso significa que va a ser imposible mantener unos servicios públicos potentes?

No solo no es demagogia, sino una obligación moral. En Andalucía se ha aumentado la recaudación bajando los impuestos. El mantra de que la única manera de sostener la sanidad y la educación con calidad es con impuestos altos es mentira. Si reactivas la economía, puedes recibir mucha más recaudación, con mucha más gente cotizando. Quiero bajar el impuesto de la renta a todos en la Comunidad No estoy en contra de que haya gente que gane mucho, sí de que pague más de un 50%, porque eso ya es requisar. A los tramos más altos yo les propongo rebajar un 5%, a los más bajos un 31%.

¿Si gobernara en un año, recuperaría el modelo Alzira, de privatización de gestión de la sanidad?

Haría un análisis objetivo y sin prejuicios. Y si dice que en algunos departamentos una gestión profesional nos ayuda a ahorrar dinero, a disminuir listas de espera y a que el servicio siga siendo público, universal y gratuito, sí que lo haría.

¿Después de la pandemia, con lo que se ha visto de la importancia de una sanidad pública fuerte?

Sí. Yo haría ese estudio. Ya lo hizo la Sindicatura de Cuentas y dice que antes de la reversión Alzira funcionaba mejor y ahorraba dinero. De lo que se trata en materia sanitaria es de acabar con los prejuicios y la demagogia. No me importa quién gestione un servicio, si lo hace con eficacia, ahorra dinero y sigue siendo universal, público y gratuito.

¿Y cuestiones como la regulación de la violencia machista o el aborto las tocaría si gobierna?

Son cuestiones que tienen más que ver con la moralidad que con una ideología política. Y no veo en estos momentos razones para agitar la convivencia social.

O sea, que no.

Yo no lo tocaría, pero no porque quiera imponer mi ideología. Hay asuntos en los que a mi propio grupo le daría libertad de voto, porque tienen que ver con la moralidad. Querer pontificar desde la política con esto me parece un error. No veo un debate social que erosione la convivencia como para forzar un cambio.

¿Y su gobierno sería paritario?

Lo importante es el mérito y la capacidad, pero me gustaría un gobierno paritario. Hay techos de cristal que aún no se han cubierto y esa discriminación positiva tenemos que seguir haciéndola.

¿Y endurecería las condiciones de entrada de los inmigrantes?

No, al revés. Estoy a favor de la inmigración, siempre que se haga dentro de la legalidad, el sentido común y el principio de reciprocidad. Tenemos que incrementar los flujos migratorios en la Comunidad Valenciana, a la vez que la natalidad.

¿Y con esas respuestas cree que podría gobernar con Vox?

Le veía venir hace rato.

Sería difícil ponerse de acuerdo, ¿no?

Yo con los que me quiero poner de acuerdo es con los ciudadanos.

Esa frase suena bastante últimamente al hablar de Vox.

Llevo un año y me queda otro. A lo que aspiro es que el PP, que es un partido de centro liberal, y yo creo que soy más liberal que la media del PP, lidere el cambio en la Comunidad. Si me pregunta por otros partidos, devuelvo la pelota de ping-pong: habría que preguntar a ellos hasta qué punto están dispuestos a colaborar para que haya cambio. Nosotros aspiramos a gobernar en solitario.

¿Eso es realista desde la posición actual del PP en la Comunidad?

Nadie esperaba que Juanma Moreno tuviera mayoría absoluta y la ha tenido. Ayuso no gobierna con mayoría absoluta y, sin embargo, lo hace en solitario. Por lo tanto, vamos a ver. Yo creo que el espacio de encuentro para conservadores, liberales y socialdemócratas hoy es el PP.

¿Socialdemócratas?

También. Claro que sí. Ese es el espacio de encuentro que quiero. Dije hace un año que no podemos mentir, que no se pueden arreglar todos los problemas de golpe y que la obligación es priorizar. Y dije que la mía son los servicios sociales. He estado con el Cermi y, como en la Diputación de Alicante, elevaré del 3 al 7% la reserva de contratos públicos a empresas cuyos trabajadores son discapacitados. Lo que quiero decir es que hago un llamamiento a la socialdemocracia, que tenga claro que si me vota, vota a un liberal con una prioridad social muy grande.

¿Se equivocó cuando dijo que había que superar los prejuicios con Vox y que hay propuestas de ellos que están bien?

No. Es que creo que hay que superar los prejuicios con todo el mundo. Todos tienen el derecho de poder proponer algo que sea bueno para la Comunidad Valenciana.

¿Y si hace falta, les dará una vicepresidencia y conselleries?

Estamos hablando de contenidos. Ardo en deseos y haré todo lo posible para gobernar en solitario. Yo creo que hay que eliminar prejuicios con todo el mundo.

¿Con Podemos y Compromís también? ¿Son lo mismo que Vox desde el otro lado?

No me gusta hacer juegos fáciles. Discrepo mucho con Vox y mucho con Podemos y Compromís. Mi adversario político es el PSPV. Compromís y Podemos son mis antagonistas. Con Vox me distancian referencias muy importantes. Yo soy un autonomista, un europeísta y a Vox no lo he visto defender eso. Dicho lo cual, si Compromís y PP en la Diputación de Alicante pactan los presupuestos es porque nos ponemos de acuerdo en cosas que hay que hacer. Eso sí, para mí hay líneas rojas. La del autonomismo es una línea roja. Y no querer bajar impuestos es otra.

¿Sería capaz de ir mañana con Puig a sentarse ante Sánchez y Feijóo para buscar una solución a la financiación autonómica?

Ya lo he hecho. El problema es que Puig no ha respondido. Se presentó en 2015 prometiendo que iba a cambiar la financiación y no ha ocurrido. A mí hasta algunos me han acusado de haber enmendado la plana a mi antecesora porque mi primera decisión fue entrar en la plataforma de la financiación. ¿Me iría con Puig? Si es bueno para la Comunidad, donde haga falta. Pero el Gobierno nos ha insultado con un esqueleto de financiación y luego hemos tenido silencio.

¿Y en el PP qué ha habido?

Feijóo inició su campaña para ser presidente del partido en València y dijo que la Comunidad Valenciana es la peor financiada y que no puede haber vencedores y vencidos y hay que compensar a los que han sido tratados injustamente. Y tercero, dijo que la base han de ser los servicios que reciben las personas. .

Pero luego en el Congreso de Sevilla no se habló de financiación autonómica. No parece que interese tampoco al partido.

Sería una regla bastante injusta pedirle al presidente de la oposición que haga una propuesta todos los días, cuando la responsabilidad la tiene el Gobierno. Y convendría preguntar al secretario general de los socialistas valencianos qué está haciendo para que su partido haga una propuesta. Y me parece igual de grave lo de Compromís, porque Baldoví apoyó los presupuestos del Estado por el compromiso de un nuevo modelo. Han pasado siete meses. ¿Tiene algo qué decir Baldoví?

¿Usted cree que la Comunidad Valenciana está peor que en 2015?

En muchos aspectos, sí. En Servicios Sociales, que es mi prioridad, ha colapsado. De la etapa de Oltra, lo más relevante no es lo vomitivo del caso de Teresa [la menor abusada], sino el balance de la gestión. Tenemos 15.000 personas en las listas de la dependencia. El poco sospechoso Ángel Luna ha hablado del colapso en la Renta de Inserción.

También ha dicho la Asociación de Gerentes y Directores que se ha avanzado bastante con respecto a 2015, que en el ámbito de la dependencia estaba muy deteriorado.

Yo a la asociación de gerentes le he escuchado que hay 23.000 plazas de residencias por cubrir por el prejuicio de no querer contar con la colaboración público-privada y que casi el 40% están fuera de contrato. Y los certificados de discapacidad se están otorgando en dos años. Y el año pasado murieron 5.000 personas fuera de la dependencia. Eso es un colapso de la política social. Y la mayor inversión en vivienda pública desde que Podemos la lleva es el palacete de conseller, sólo superada por la compra del edificio de Correos por Puig. No hay ni una sola vivienda de protección oficial nueva, ni para jóvenes, ni una vivienda social nueva. Yo tengo propuestas. Uno de mis primeros compromisos es en vivienda joven: será el aval del 100%. Los jóvenes están atrapados en el alquiler y quiero libertad ocupacional. Los bancos, como mucho, dan avales del 80 %. Yo propongo que el IVF y la Generalitat completen hasta el 100 % para los jóvenes que cobren hasta 2,5 veces el salario mínimo y con ayudas complementarias para los gastos de tramitación de hasta 2.000 euros. Lo vamos a completar con tipos superreducidos en el impuesto de la vivienda. Y en política sanitaria, ¿qué quiere que diga? Estamos a las puertas de un verano dramático. Ahora, yo quiero ganar el futuro y no volver a nada anterior.

Lo anterior es también la marca de la corrupción. ¿Qué reflexión realiza sobre los problemas del PP con ella? ¿Está amortizada, hay que pedir perdón?

Hay mucha gente a la que se acusó impune e injustamente. Algunos lo bautizaron como hipoteca reputacional. Yo, teniendo a media familia del presidente de la Generalitat, con las revelaciones sobre el pasado del PSPV, teniendo el caso de Oltra o el dato de 23 altos cargos de la Generalitat imputados o procesados, lo único que pido es coherencia.

¿23 altos cargos?

Los puedo cifrar. Le pasaré la lista [esta, proporcionada por el PPCV, incluye 9 funcionarios de Igualdad investigados en el caso Oltra].

Otra cosa es que esté hablando de denuncias por hechos administrativos.

Pero antes también los había y esos sí que afectaban a la hipoteca reputacional. Lo que pido es una vara de medir. Si descubro a alguien dentro de mi partido que mete la uña del dedo, se la voy a cortar. Pero es compatible estar en contra de la corrupción con estar en contra de los juicios paralelos y el «macarthismo».

¿Si Oltra ha dimitido, Jorge Bellver va a dimitir también?

Oltra está imputada. Bellver, no.

¿Y si lo fuera?

Cuando lleguemos a ese río cruzaremos ese puente. A supuestos de y si me acostumbro a no contestar para evitar juicios paralelos.

¿Es partidario de integrar a Ciudadanos?

Soy partidario de hacer un llamamiento a todo el centro político. No estoy en sillones.

Más que sillones son votos, ¿no?

No creo que los dirigentes impliquen voluntades. Gobierno en coalición con Cs en la Diputación de Alicante y creo que es bueno ampliar por ahí. ¿La fórmula? Si tiene que ver con los sillones, aún no me ocupa.

¿Piensa en su futuro después de 2023 si no gobernara?

Mi único plan es provocar el cambio. Lucharé por ello desde donde los ciudadanos me quieran.

¿Cree realmente que hay una estrategia pancatalanista en el Consell?

Sí.

¿No es un mantra electoral de la derecha valenciana?

No. La única duda que tengo es si realmente lo promocionan o si dejan hacer. No sé cuál de las dos es peor.

¿Cree en la unidad de la lengua?

Creo en la convivencia cordial. Creo que hay una Llei d’Ús y cuando se subvierte, me parece que es una importación de un modelo catalán. En cualquier caso, hay una falta de defensa de nuestras señas de identidad. O cuando el lema que se elige para celebrar los 40 años del Estatut es «Fent país» ¿Por qué enfrentar con un asunto de comunidad?

¿Cree que en la calle están preocupados por si decimos «fent país»?

La calle está preocupada por el precio de la gasolina, el colapso de la sanidad, los impuestos altos... Pero también tenemos alma y creo en enriquecer el alma de los ciudadanos. Tenemos que trabajar nuestras señas de identidad.

¿Su partido es más moderado y centrista que con Pablo Casado?

Lucho porque mi partido cada día sea más moderado y centrista. Afortunadamente ni somos robots, ni clones ni opinamos todos lo mismo. Cada vez me encuentro más cómodo con esta evolución hacia la moderación y la centralidad.

¿Le gustó la visita de Isabel Díaz Ayuso a València?

Acabó diciendo del socialismo se sale y estoy muy de acuerdo. Ella tiene una política muy parecida a la de Juanma desde el punto de vista fiscal, pero es verdad que Juanma es un autonomista y tiene un perfil, y yo también tengo el mío.

¿Qué es más el de Juanma Moreno que el de Díaz Ayuso?

Pues es el valenciano, que no es ni el de Juanma ni el de Isabel. Quiero nuestra propia identidad y matiz.

¿Qué obstáculo principal le queda por superar? Las encuestas dicen que es conocido por el 50% de los valencianos.

No estoy en un concurso de popularidad. Me ocupa que la gente tenga claro lo que proponemos para el cambio.

¿No tiene una mirada muy pesimista sobre la Comunidad hoy?

No puedo ser pesimista porque conozco las posibilidades de la Comunidad Valenciana. Lo que empiezo a estar harto es de que nos quieran engañar con discursos y políticas que nos están estrangulando. Estamos frenados por este tripartito al que me niego a llamar Botànic porque no he visto ni una sola flor.

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