A la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, no le han gustado ni un poco las declaraciones del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, con relación a los trasvases y, en concreto, respecto al Tajo-Segura. Mollà ha defendido que el acueducto que aporta recursos hídricos a la provincia es el más controlado de toda España y que Alicante solo recibe agua a través de este medio cuando existe un caudal mínimo en la cabecera del Tajo. De lo contrario, no se inyectaría ni una gota de agua. Y los alicantinos saben, precisamente, qué significa eso.

Morán, en concreto, aseveró que la política de trasvases y embalses ya no es posible. Consideró una “especie de ficción” que la situación pueda resolverse con más embalses y trasvases" por "una imagen falsa" de que España tiene agua pero está mal repartida. "No es cierto. Ninguna cuenca se libra del estrés. Tener más embalses serviría para tener más embalses vacíos y recurrir a más trasvases hoy ya no se sostiene. No se puede trasvasar agua de donde no hay a donde hay menos", según declaraciones recogidas por Europa Press. Morán hizo estas declaraciones justo cuando el Ministerio debe afrontar el trasvase del Tajo de agosto: hasta 20 hm³.

La respuesta de Mollà no se ha hecho esperar. Ha dicho que el del Tajo-segura "es el trasvase más controlado de agua de toda España" porque "no se trasvasa una gota de agua si no hay un caudal mínimo en cabecera". 

"El río tiene que tener sobrante, eso está garantizado", ha continuado Mollà, quien ha expuesto que "el caudal ecológico del río, con siete hectómetros, estaría garantizado".

La consellera ilicitana ha concluido recordando a Morán que "en Alicante estuvimos once meses sin recibir una gota de agua porque no se cumplía el caudal mínimo".

Restricciones

Por otro lado, Mollà ha asegurado este jueves que la Generalitat no se plantea medidas limitadoras y restrictivas del uso del agua en la Comunidad Valenciana. No obstante, la consellera ha defendido que esto no quiere decir que se puedan relajar las medidas para garantizar un uso eficiente de los recursos. "No hay que perder de vista que el agua es un bien de primera necesidad", por lo que "el derroche no es una opción". Según ha valorado, "nos encontramos en el escenario en el cualquier medida de racionalidad, de sostenibilidad y de tener buen uso del agua puede ser imprescindible".

También se ha referido a la situación y abastecimiento de los pantanos, sobre los que ha señalado que lo noticiable este año es cómo están las cuencas del norte. "Eso está llamando la atención y está poniendo de relieve que el agua es un bien preciado y que vamos a sufrir mucho y que tenemos que activar la racionalidad y otras fuentes de recursos", ha dicho.

Aún así, sostiene que "a día de hoy podemos felicitarnos de estar en unas condiciones mucho mejores, pero no son unas condiciones óptimas, también tenemos unas capacidades limitadas". Podemos estar tranquilos y podríamos estar tranquilos con lo que tenemos durante dos o tres años, pero no es suficiente", ha agregado.

Con respecto a la modificación del Reglamento General de Costas impulsado por el Gobierno central, Mollà ha destacado que no es fácil encontrar un equilibrio entre la preservación del litoral y el mantenimiento de las actividades económicas y las propiedades privadas en la línea costera. La consellera ha enfatizado que el cambio climático es una realidad y que habrá que hacer sacrificios en determinadas zonas. No obstante, ha resaltado que Costas "no puede ser tan rígido" y que, frente a las amenazas del litoral, debe haber una mayor colaboración para "llegar a más y mejores acuerdos". Con todo, a pedido al ministerio del ramo que atienda a razones.