La secretaria general del PPCV y portavoz del grupo popular en el Ayuntamiento de València, María José Catalá, se mantiene firme en su postura de que la ciudad del Túria tiene que pujar por la sede de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (IA). Esta insistencia contrasta con el trabajo que está realizando el líder de su partido y presidente de la Diputación, Carlos Mazón, para que la entidad tecnológica estatal se afinque en la provincia de Alicante. Uno de los momentos más llamativos de este desencuentro se produjo el lunes, cuando en paralelo al acto que protagonizaba Mazón con los principales representantes del ámbito universitario y empresarial, su número dos hacía campaña por la capital autonómica e instaba a ello al alcalde valenciano, un Joan Ribó que, paradójicamente, salió en defensa de la candidatura alicantina.

Desde el entorno de Mazón se quita hierro a esta división y se cree que se está buscando un «conflicto artificial». Sin embargo, lejos de tender puentes, Catalá insiste en su apuesta por València, a la vez que elogia el trabajo que está haciendo Mazón para que la Agencia de la IA se instalé más al sur. Eso sí, cuando se ensalza la labor del alicantino se hace como presidente de la Diputación, en ningún momento como líder autonómico de los populares. Extremos, pues, que han servido como argumento para hablar de «pulso» de Catalá a Mazón, e incluso a poner en cuestión la sintonía entre uno y otro.

Pese a todo, en el entorno más próximo a Mazón se justifican en que cada político con representación institucional tiene que buscar lo mejor para su territorio, por lo que se ve bien que Catalá haga fuerza por una candidatura valenciana mientras Mazón trata de barrer para casa y busca que la entidad tecnológica estatal se asiente en Alicante. En este punto, cargan contra el alcalde Ribó, al que acusan de no haber apoyado a la provincia alicantina hasta que Ximo Puig no se decantó por ella el pasado domingo y de una inacción por València que les ha llevado, por ejemplo, a perder grandes eventos, como es el caso de la Copa del América de vela, competición deportiva que en su edición de 2024 se celebrará en Barcelona tras no haberse llegado a un acuerdo para su continuidad en la capital del Túria.

Del mismo modo que se ve bien que Catalá haga fuerza por la candidatura valenciana, en el entorno de Mazón sostienen que la número dos del PPCV estaría «encantada» si, finalmente, el Gobierno de Sánchez se decantara por Alicante como sede de la Agencia de la IA. También se considera que la carrera para convencer al Ejecutivo no es una cuestión de partidos, sino de territorios, lo que avala que los populares puedan presentar a València y Alicante en paralelo, al mismo tiempo que se sostiene que Puig no está pugnando por los intereses del PSPV, sino por los de la Comunidad Valenciana en su conjunto.

Pese a que Mazón le intenta quitar hierro a esta cuestión, lo cierto es que en el Botànic la disparidad de criterio con su número dos ha llamado la atención. Sobre todo por los esfuerzos que está haciendo el presidente de la Diputación, que el lunes reunió en un acto a los rectores de las dos universidades públicas, Amparo Navarro y Juanjo Ruiz, al presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Baño, y al vicepresidente autonómico de la CEV, Toni Mayor. En esa cita llamó la atención que no estuviera presente el alcalde de Alicante, Luis Barcala, cuyo municipio sería el más beneficiado si la agencia recalara en la provincia. En el PP explican esta ausencia al definir el encuentro en la Diputación como un «acto provincial», por lo que la no presencia de Barcala, al igual que la de otros regidores, como el de Elche, el socialista Carlos González, estaba «totalmente justificada».

Sobre las dos candidaturas, Catalá insiste en que no ve un conflicto con su jefe en el PPCV, porque las bases permiten que las comunidades presenten más de una opción. Al mismo tiempo, la portavoz de los populares en el Ayuntamiento de València carga contra el equipo de gobierno de Compromís y el PSPV. Mazón, en la única declaración que ha hecho sobre esta polémica, también ha querido desviar la atención poniendo el foco en el alcalde Ribó: «Lamento que la ciudad de València y su alcalde no se hayan puesto a disposición, comprendo la frustración de Catalá». Aunque ambos quieran cuestionar a Compromís, lo cierto es que entre el número uno y la número dos de los populares se ha producido un choque que, en determinados círculos, se considera que pone en tela de juicio el liderazgo del alicantino en un momento crucial, ante el importante ciclo electoral de 2023.

El ejemplo de Galicia y sus tres candidaturas

Uno de los ejemplos que utiliza el PPCV para justificar que Carlos Mazón reclame para Alicante la sede de la Agencia de la Inteligencia Artificial y su número dos, María José Catalá, lo haga para València es que hay otras comunidades que también están postulando varias candidaturas. El caso más llamativo es el de Galicia, que cuenta con tres ciudades en la carrera: A Coruña, Ourense y Santiago de Compostela. Otra de las grandes rivales en el objetivo de convencer al Gobierno es Granada. Sobre la ciudad andaluza, en cambio, se pondera como una de sus grandes bazas la unidad que está mostrando.