Al igual que sucedió hace un año, el segundo debate sobre el estado de la provincia, que se celebró ayer en la Diputación de Alicante, sirvió más para que los diputados de una bancada y otra se reprocharan su actuación que para abordar los verdaderos problemas por los que atraviesa el territorio alicantino, en un 2022 que está siendo especialmente complicado, debido a la crisis energética y el alza inflacionista. El equipo de gobierno, formado por el Partido Popular y Ciudadanos, atacó a la oposición con la falta de inversión estatal por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez y con la gestión del Consell de Ximo Puig y la oposición se defendió loando la labor del Botànic y rememorando las casos de corrupción que protagonizó el PP hasta que dejó de gobernar la Generalitat hace siete años, en una sesión que pareció un acto de campaña y en la que todos actuaron con la vista puesta en la cita con las urnas del próximo año.

Mazón anuncia ayudas por 115 millones para aliviar la subida del precio de la energía y la cesta de la compra

Hubo que esperar hasta casi el final del debate, tres horas después de su comienzo, para escuchar un anuncio de calado. Lo hizo el presidente de la Diputación, Carlos Mazón, quien avanzó que la institución va a destinar 115 millones de euros en los primeros meses del próximo año, es decir, hasta que lleguen las elecciones, para paliar los efectos de la subida de los precios de la energía y la cesta de la compra.

Fue el propio Mazón el primero en intervenir. El presidente de la Diputación, y del PPCV, anticipó que iba a vertebrar su discurso en torno a tres preocupaciones de los alicantinos: la sanidad, la educación y la crisis energética. Los primeros dos conceptos los utilizó para cuestionar la actuación del Consell en ambos terrenos y poner el foco sobre Puig, que será su gran adversario en las autonómicas. Al igual que ha hecho esta semana, cuando ha intervenido como dirigente popular, defendió la sanidad pública madrileña y señaló que sus parámetros son mejores que los de la valenciana. «El tripartito ha destrozado el sistema público de nuestra Comunidad», llegó a afirmar antes de lamentar, como hiciera un día antes, la actuación del Botànic después de que el TSJ ratificara la sentencia que condena a la Conselleria de Sanidad por el retraso en la vacuna contra el coronavirus a los médicos de la privada.

Plan Edificant

La ejecución del Plan Edificant del Consell, para la construcción de infraestructuras educativas, también fue puesta en duda por Mazón. En este sentido, el presidente afirmó que el Botànic ha antepuesto la compra de los antiguos edificios de Correos a la puesta en marcha de nuevos colegios o a acabar con los barracones. En su discurso, también se acordó de algunos de los miembros del Gobierno autonómico que han salido este año, como Mónica Oltra, Mireia Mollà o Vicent Marzà, y bajó al barro para abordar la corrupción enumerando una retahíla de imputados, principalmente vinculados al caso de los abusos a una menor tutelada que acabó provocando la dimisión de la exvicepresidenta Oltra. Esta fue la respuesta que dio al portavoz de Compromís, Gerard Fullana, que en el último pleno de la Diputación pronunció un abecedario completo de casos de corrupción ligados al PP.

En su segundo turno de palabra, con el que se cerró el debate, Mazón comenzó lamentado que al portavoz socialista, Toni Francés, «le ha molestado» que sus compañeros le hayan avalado para presidir al PP a nivel autonómico, después de que el también alcalde de Alcoy le reprochara haber utilizado su primera intervención para lanzar un mitin de campaña y centrarse en las críticas a Puig. Tras dedicar su primer turno a la sanidad y la educación, en su parlamento de cierre abordó otras cuestiones sociales, como la vivienda: «En la Comunidad Valenciana estamos a la cabeza en okupación y desahucios, mientras que en Alicante no se ha construido ninguna vivienda de protección oficial en siete años». 

En el apartado de críticas al Botànic, Mazón también incluyó que los presupuestos de la Generalitat de 2023 no destinen «por segundo año seguido» ni un euro a la lucha contra la pobreza energética o que no se hayan cumplido promesas como las de instalar la Conselleria de Turismo en Benidorm o la Agencia Valenciana de la Innovación en Alicante. «¿Dónde está el despacho de Andrés García Reche?», se preguntó. Por último, reprochó a Puig que sea el único miembro de todo el Consell que no acudirá este viernes a la concentración organizada por la Plataforma per un Finançament Just para protestar contra el déficit inversor del Gobierno en la provincia.

Fondo de emergencia

Para el final de su intervención, Mazón se reservó el anuncio de que la Diputación activará durante el primer cuatrimestre del próximo año un fondo de emergencia que estará dotado, inicialmente, con 115 millones extraordinarios, una cantidad que se destinará a luchar contra la subida de los precios que han experimentado la energía y la cesta de la compra. 

El resto de los discursos del equipo de gobierno corrieron a cargo de los portavoces del PP, Eduardo Dolón, y Cs, Javier Gutiérrez. El diputado naranja dedicó buena parte de su intervención a criticar duramente el nuevo agravio que ha sufrido la provincia en los Presupuestos Generales del Estado. Gutiérrez también acusó a los grupos del PSPV y Compromís de ser «meros delegados del Consell en Alicante» y de no defender los intereses de la provincia. Para ello puso como ejemplo su negativa a condenar la tasa turística que se está aprobando en las Cortes Valencianas.

Las frases

El portavoz socialista, Toni Francés, arrancó su discurso felicitando a Mazón. «Desde luego que está acreditado para el puesto que le han designado: liderar la oposición a Puig los próximos cuatro años», manifestó con sorna. El también alcalde de Alcoy puso en valor los proyectos que el Consell está llevando a cabo en la provincia los últimos años, entre los que citó Distrito Digital, la recuperación de Ciudad de la Luz, el Centro de Envejecimiento o las candidaturas para que Alicante y Elche se conviertan en las sedes nacionales de la inteligencia artificial y la agencia espacial.

Sobre la inversión estatal, Francés reconoció que la aportación de los Presupuestos a la provincia «es escasa», pero también defendió los trabajos que se están realizando para aumentar la cuantía a través de las enmiendas. Por último, sacó a la palestra la polémica sobre el Fondo de Cooperación, al criticar la oposición del equipo de gobierno de la Diputación a sumarse al plan del Consell y asegurar que es lo que están esperando muchos alcaldes de los municipios alicantinos.

Confusión

Al igual que hizo Francés, el portavoz de Compromís, Gerard Fullana, tiró de ironía para criticar que Mazón se dedicara más a censurar al Consell que a abordar los problemas de la provincia: «Me he confundido, cuando he cogido el coche pensaba que me dirigía a la Diputación de Alicante, y no a las Cortes Valencianas». Más allá de ello, el representante de los valencianistas volvió a ampararse en la corrupción para buscarle las cosquillas al dirigente popular y, una vez más, ligó su nombre al del expresidente de la Generalitat Eduardo Zaplana.

Fullana también presentó una propuesta de inversión en infraestructuras estratégicas comarcales con la que cifró en 300 millones el beneficio «para todos los municipios alicantinos, y no solo los que le interesan a nivel electoral a Mazón». El portavoz de Compromís valoró el debate como «prescindible» y «un intento de comenzar la campaña» por parte del PP.