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Puig centra en el trasvase Tajo-Segura las reivindicaciones de la provincia ante Sánchez

El candidato a la reelección a la Generalitat y la alcaldable de Alicante, Ana Barceló, pasan de puntillas sobre la financiación y las infraestructuras, mientras apelan a la gestión de la pandemia como aval de cara al 28M

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El agua, con la reclamación de recursos hídricos para la provincia y la defensa del trasvase Tajo-Segura, acaparó ayer las grandes reivindicaciones en el acto central en Alicante de los socialistas en la carrera hacia el 28M, protagonizado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Universidad de Alicante. Otras de las principales reclamaciones históricas de la provincia, como las de las infraestructuras o la financiación, fueron pasadas por alto por el candidato socialista a la reelección en la Generalitat, Ximo Puig, que acompañó a Sánchez en una cita que sirvió para dar un espaldarazo a la alcaldable en Alicante de la formación del puño y la rosa, Ana Barceló, una candidatura, la de la exconsellera de Sanidad, que fue presentada hace siete días en las instalaciones de Distrito Digital en el puerto, en un encuentro que también contó con la presencia de Puig.

Tanto el discurso del presidente del Ejecutivo central como el del Gobierno autonómico hicieron hincapié en la gestión realizada durante los momentos más duros de la pandemia y defendieron la forma de gobernar socialista, la cual manifestaron que tiene en el consenso y en el diálogo sus grandes bases, lo cual defendieron como uno de los mejores avales para atraer al votante en las elecciones autonómicas y municipales del próximo 28M. 

Frente a ello, contrapusieron los modos del PP, sobre todo en Madrid, personalizados en la presidenta autonómica, una Isabel Díaz Ayuso de la que, sin llegar a citarla literalmente, hablaron más que sobre algunas de las preocupaciones de la población alicantina. A los populares también les achacaron que no tienen proyecto para gobernar y que su único objetivo es el de acabar con los gobiernos socialistas. En contraposición, Puig defendió el trabajo realizado en los últimos ocho años para dar la vuelta a la herencia recibida del PP, sobre todo en lo referente a la corrupción y la imagen que proyectaba la Comunidad Valenciana hacia el exterior, y mejorar los indicadores sociales y económicos, enfatizado en el empleo, otras de las cuestiones transversales en el acto.

El de la tarde de este viernes ha sido el único acto, en principio, en el que Sánchez estará presente en la provincia de Alicante con motivo de las elecciones autonómicas y municipales que se celebrarán el día 28. El presidente del Gobierno tiene fijados otros dos actos en la Comunidad Valenciana en los próximas semanas, el día 9 en Castellón y el 20 en València, en el que será el acto central de campaña de los socialistas en la Comunidad. Con su presencia en la UA ha respaldado la carrera de Barceló hacia la Alcaldía de la capital de la provincia, una candidatura que fue presentada hace siete días en las instalaciones de Distrito Digital en el puerto, en un encuentro que también contó con la presencia de Puig.

En su propósito de respaldar a Barceló, Sánchez vaticinó que la exconsellera de Sanidad será «la mejor alcaldesa» de Alicante tras las elecciones. Puso en valor a la candidata y mostró su confianza en ella para frenar en las urnas al actual regidor, el popular Luis Barcala. Sus palabras de elogio hacia Puig, al que definió como un «referente», fueron aún mayores. «Estoy convencido de que vas a volver revalidar la mayoría y vas a volver a ser presidente. La Generalitat con el PP era sinónimo de corrupción; con Puig es sinónimo de ejemplaridad y de buena gestión», proclamó.

El presidente del Gobierno inició su intervención con el anuncio de la Organización Mundial de Salud (OMS) de poner fin a la emergencia por el covid. Sánchez hizo un repaso por algunos de los logros conseguidos en los últimos años, entre los que citó, vinculados a la provincia, la inauguración de la línea de AVE que une a Elche y Orihuela con Madrid. «Ya es muy difícil encontrar a empresarios que no reconozcan que el Gobierno le ha dado un acelerón al Corredor Mediterráneo», continuó el líder nacional de los socialistas, que en su repaso incluyó también a Benidorm y al centro de destinos turísticos inteligentes impulsado en la capital turística de la Costa Blanca

Por su parte, el presidente de la Generalitat y candidato a la reelección, Ximo Puig, ha defendido la importancia del trasvase del Tajo-Segura para la provincia de Alicante ante el presidente Sánchez. “Tenemos un problema de agua, pero somos conscientes de reivindicarlo desde el diálogo. Nadie puede discutir el cambio climático, hasta el primo de Rajoy se ha convencido”, ha señalado Puig, quien ha apuntado que para el PSPV el “trasvase del Tajo es irrenunciable”. “Pero -ha proseguido- tenemos que sumar todas las oportunidades de agua, incluida la desalinización. Vamos a ayudar a los regantes financiando una parte del agua. Tenemos que tener agua garantizada para la mejor huerta de Europa”, ha añadido el dirigente valenciano, quien ha criticado al PP: “No queremos agua para guerras, sino agua para siempre. Las guerras del agua solo generan barro, no agua”.

Puig, con Sánchez en primera línea, ha resaltado que “siempre” va a “defender a los regantes de la Comunidad Valenciana, y especialmente de la provincia de Alicante y la Vega Baja”. Además, ha puesto cifras sobre la mesa: “El Gobierno de Rajoy trajo 800 hm3, mientras que el de Pedro Sánchez ha traído 1.300 hm3. Queremos llegar a acuerdos y más pronto que tarde conseguiremos los objetivos”.

Y esas declaraciones las ha hecho en una intervención en la que el agua ha sido la principal reivindicación, al pasar de puntillas por otras cuestiones de la agenda valenciana, como los “problemas de la financiación autonómica”, que ha señalado Puig, para quien la solución debe llegar por la “vía del diálogo”. Tampoco ha centrado sus palabras en otras exigencias de la provincia, limitándose a señalar que la Generalitat y el Gobierno central trabajarán para “acabar el Parque Central”, que todavía se encuentra el pleno diseño, para “liberar las vías del tren para unir la ciudad con el Parque del Mar” con el objetivo de que “la ciudad renazca”. 

Puig, en su intervención, ha puesto en valor el talante del Gobierno de la Generalitat, frente a la actitud mostrada por otras comunidades, poniendo el foco en Madrid. “Los gobiernos estamos para trabajar juntos, no para confrontar. Esa es nuestra vía. Otros gobiernos pueden sacar más votos, pero pierden el sentido de la decencia”, ha apuntado un Puig que ha hablado del Ejecutivo de Ayuso desde el principio de sus palabras, cuando se felicitaba por el final oficial de la pandemia de coronavirus: “Aquí no hubo negacionistas. En otras comunidades se hizo partidismo, poniendo por bandera el tomarse cañas por encima de defender la vida de las personas”.

Y es que el dirigente socialista ha querido centrar el discurso en la convivencia, huyendo de la confrontación de otros, en una alusión directa a su rival en el camino hacia la Generalitat, el popular Carlos Mazón. Con la vista en los populares, Puig ha recordado la herencia que recibió hace ahora ocho años: “Hemos erradicado la corrupción. Pero quieren volver, aunque no les vamos a dejar. Si volvieran, volverían a las andadas. En Alicante, han situado a un candidato por robar a Hacienda”. Así, Puig ha recordado al alcaldable del PP en Orihuela, José Vegara. 

Puig, en una mirada ocho años atrás, ha asegurado que “todos los indicadores sociales y económicos han mejorado”, destacando las cifras de empleo. “En 2015, había dos problemas fundamentales en la Comunidad: paro y corrupción. Ahora estamos en un gran momento económico. Cuando hay alianzas de gobiernos progresistas todo funciona mejor. Se ha demostrado que desde el ámbito del progreso se gobierna mejor la economía”, ha proseguido Puig, en un relato en el que ha asegurado que el PP “no tiene modelo, más allá de acabar con los gobiernos socialistas” y en el que ha hablado con detalle de la fiscalidad progresiva, defendiendo la importancia de pagar impuestos para garantizar servicios públicos como la sanidad o la educación. 

Respecto a la educación, Puig ha mandado un mensaje directo al alcalde de Alicante, Luis Barcala, por bloquear nuevas instalaciones públicas para la ciudad. “Hemos acabaron con 26 de los 27 barracones estructurales. Estos alcaldes socialistas que están aquí han colaborado con el Gobierno valenciano. Pero, desgraciadamente, el Ayuntamiento de Alicante no ha sido así, ha optado por hacer confrontación que hacer colegios”. Ahí, en educación, también ha defendido la implantación de Medicina en la UA.

En la recta final de su intervención, siguiendo con la clave local, Puig ha asegurado que Alicante “merece una oportunidad”, en alusión a un cambio de Gobierno en la capital: “No puede quedar ser una ciudad sin faro. Necesitamos un Ayuntamiento que sea un aliado de su gente, que luche contra sus problemas endémicos. Eso lo puede, lo va a liderar Ana Barceló”.

Para ese objetivo, y para el resto, Puig ha reclamado un esfuerzo a su gente: “Os pido que hagamos que la sociedad sepa lo que ha pasado. Esto va de avanzar o de retroceder, y esta sociedad quiere mira hacia adelante”.

La primera en hablar fue Barceló, que no dirigió ninguna reivindicación concreta a Sánchez, y que pronunció un discurso que se destinó, en buena parte, a las personas que han venido de fuera. “Trabajamos por ampliar los derechos de nuestros ciudadanos, de los que han nacido en suelo en español y de los que han nacido en otros lugares y vienen a iniciar una nueva vida con nosotros”, manifestó antes de añadir: “Alicante es una ciudad cosmopolita, abierta, con 163 nacionalidades, un mosaico de diversidad que tenemos que poner en valor”. La candidata a la Alcaldía, en la línea del lema que ha elegido para su campaña, planteó un proyecto para que la ciudad que aspira a gobernar sea “amable, sostenible, verde y habitable, una ciudad de futuro, que despierte del letargo, llegue al siglo XXI y vuelva a brillar”.

Barceló puso el acento en los barrios más desfavorecidos y en los colectivos sociales y criticó la gestión del PP de Luis Barcala, quien será su máximo adversario en las urnas. “Decimos basta a la desidia, el olvido y el desprecio a los barrios más desfavorecidos”, señaló sobre el Gobierno popular. También acusó al actual alcalde, y candidato a la reelección, de dejar pasar subvenciones de millones de euros por su afán por hacer oposición a los Gobiernos autonómicos y central que presiden Puig y Sánchez, respectivamente. También aludió al vídeo que grabó Barcala este jueves en el que criticaba al presidente del Gobierno con motivo de su visita. “Es un alcalde que sigue las consignas de Génova, se permite criticar a los ejecutivos socialistas, mientras deja que Alicante se le caiga a pedazos”, finalizó.

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