Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La repetición del polémico examen de las oposiciones en la Diputación: sin incidentes y "mejor organizado"

Este sábado unos 2.000 aspirantes vuelven a presentarse tras la suspensión por irregularidades de la primera prueba para 58 plazas de auxiliar administrativo

Sin aparentes incidencias tras la polémica por el examen "marcado" para la Diputación de Alicante

Sin aparentes incidencias tras la polémica por el examen "marcado" para la Diputación de Alicante / Jose Navarro

José Gómez

José Gómez

Mañana de lluvia y examen, una combinación grisácea, más aún para unos 2.000 opositores a la Diputación de Alicante que tuvieron que repetir prueba tras la suspensión del primer test por irregularidades en el formato de las preguntas. Al menos, los aspirantes han podido asegurar, a su salida del Aulario I de la Universidad de Alicante, que en esta ocasión no había "nada raro" y que incluso todo estuvo más rigurosamente organizado que el pasado 8 de febrero, fecha original de la prueba.

La oposición tuvo que repetirse después de que se haya denunciado que más de la mitad de las 80 preguntas del test tenían irregularidades en su redacción. Los sindicatos también llegaron a afirmar que “las respuestas estaban marcadas”, dentro de una prueba por 58 plazas de auxiliar administrativo en la Diputación Provincial

Este sábado al mediodía, tras entregar sus exámenes, se arremolinaban corrillos de opositores en el vestíbulo sur del aulario. No había mayor revuelo que el propio del final de un examen importante. Varios de los presentes han asegurado que en esta ocasión no se percataron de ninguna rareza en el formato de las preguntas que les llamase la atención, más allá de dos cuestiones que, adrede, eran iguales en su enunciado, pero que tenían diferentes respuestas.

Sin erratas, ni "respuestas marcadas" ni otras deficiencias, el tiempo de la prueba transcurrió con normalidad, y según han referido los entrevistados, con mucha mejor organización que en el examen del 8 de febrero. Dos opositoras, Virginia Aguado e Inma Ramos, ponían en común cómo les había ido al momento de ser preguntadas por este diario.

Mejor organización y más rigor en la prueba

Aguado ha compartido que "esta vez todo estaba más organizado. Los exámenes vinieron en cajas precintadas, no como la primera vez que estaban en plásticos transparentes, que se veía lo que ponía la primera hoja".

De igual modo, Ramos ha sostenido que "hubo más rigor con situaciones como los hermanos, que en enero se sentaban uno al lado del otro y podían copiarse perfectamente".

Opositores repasando a la salida del examen.

Opositores repasando a la salida del examen. / Jose Navarro

Mari Ángeles Rocamora, quien tras entregar su prueba esperaba a la salida de un amigo, ha asegurado que para ella el examen se desarrolló con normalidad, incluso confesando no haber reparado en las extrañezas del primer cuestionario. Eso sí, compartió su mal sabor de boca "por los compañeros que se ve que les salió muy bien el primero, junto a mí había un chico muy agobiado". Una consecuencia de la repetición que, sin lugar a dudas, afecta seriamente a los aspirantes, casi todos con meses de preparación a sus espaldas.

Pareja opositora

Laura Corral y Luis Soler, una pareja casada que se presentó en conjunto a la oposición, estaban repasando sus respuestas para obtener su "nota provisional", confiados en que este examen les salió bien. Corral ha explicado que salieron puntos diferentes del temario, como era natural que sucediese, y a su juicio lo que entró en esta segunda prueba era más pertinente que lo que se había preguntado en la primera.

Soler, por su parte, apreció una mejor organización en general, y detalles como que "esta vez todo fue más puntual e incluso tuvimos cronómetro para saber qué quedaba de examen". Soler también se presentó con su hermana, y ha recordado que en el test de enero se sentaron uno al lado del otro, sin que nadie pusiera reparo en ello.

Laura Albesa, por su parte, consideró que este examen "estuvo más difícil que el primero", pero que todo se organizó mejor y fue más transparente. Aunque, eso sí, se lamentó de que "al que tengan que enchufar lo enchufarán igual".

Un primer examen con muchas deficiencias

La tónica general de las declaraciones deja ver que la prueba de febrero tenía un amplío margen de mejora, además de en las irregularidades denunciadas, en aspectos organizativos y en el rigor a la hora de resguardar los exámenes y controlar su realización.

En el primer test hubo más de cuarenta preguntas que presentaban incidencias. Entre ellas, había una respuesta sin alineación justificada con las otras, o alguna de las cuatro posibles respuestas no contaba con el punto final o que iniciase una respuesta en minúscula y las otras tres en mayúscula.

Por este motivo, y tras las denuncias de los sindicatos, la comisión técnica de valoración de las pruebas selectivas convocadas acordó repetir la prueba aduciendo “un error en el formato de configuración del texto del cuestionario”.

Tracking Pixel Contents