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Perfil bajo de Ángel Franco tras la decisión de Millana: “Quiero que el partido esté unido”

El exsenador, que pierde su influencia en la ejecutiva local tras la constitución de la gestora, pide elaborar una lista electoral para “arrebatar” la Alcaldía a Barcala “entre todos los afiliados, no entre los cuadros de una mesa”

Ángel Franco en el «hall» de la sede socialista en la ciudad de Alicante, en imagen de archivo / Jose Navarro

Ángel Franco: "En este partido no se decide a punta de pistola, deciden los afiliados" / Pilar Cortés

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Manuel Lillo

Manuel Lillo

Estoy donde tengo que estar”. Así se expresaba este jueves el exsenador Ángel Franco desde la plaza del Ayuntamiento de Alicante, donde presenciaba una protesta del personal del servicio de limpieza, poco después de que el secretario local saliente del PSOE de Alicante, Miguel Millana, compareciera ante la prensa para argumentar su dimisión.

Esta decisión afecta notablemente a Franco, quien controla desde hace décadas la agrupación local del PSOE y ahora ve disuelta la ejecutiva local que impulsó hace tres años. Y es que la decisión de Millana desemboca en la creación de una gestora habilitada por las direcciones provincial y autonómica del partido, alejando así a Franco de la primera línea de mando. De hecho, el movimiento tiene claramente esta orientación.

Franco, en cambio, dice mostrarse tranquilo ante tales acontecimientos. Asegura “no entender” por qué Miguel Millana ha tomado la decisión de dimitir, pero apunta que “es legítima y la respeto”. Preguntado por si cree que le afectará, Franco dice: “No estoy aquí para ver si me afectan o no las cosas: estoy para que echemos a Barcala”, en referencia al alcalde de Alicante mientras señala al Ayuntamiento con su dedo índice.

Para lograr este objetivo, el exsenador asegura que “el partido debe estar unido” y que “hay que hacer una lista” electoral “con el mejor o la mejor” alcaldable “unidos para arrebatar la alcaldía” a Barcala. Y puntualiza, eso sí, que esta lista tiene que ser confeccionada “entre todos los afiliados, no entre los cuadros de una mesa”.

El dirigente a la sombra del PSOE alicantino, que ahora tiene más dificultades que nunca en los últimos años para seguir ejerciendo este liderazgo, se negó este jueves a hacer más declaraciones. Fuentes de su entorno, en cambio, aseguran que el también miembro de la Ejecutiva del PSPV una confianza similar en cuanto al futuro del partido y a la posibilidad de que Franco y su corriente no se vean afectados ante la nueva situación.

Ángel Franco habla con los manifestantes del servicio de limpieza en la plaza del Ayuntamiento de Alicante.

Ángel Franco habla con los manifestantes del servicio de limpieza en la plaza del Ayuntamiento de Alicante. / Alex Domínguez

En primer lugar, porque entienden, según aseguran fuera de micrófono, que la gestora que nombrarán en los próximos días las direcciones provincial y autonómica del partido no se puede configurar “a las espaldas de la militancia”. "Tendrán que hablar con todas las partes”, afirman. “No puede venir un señor de Valencia y decir aquí mando yo”, anticipa otra voz próxima al exsenador.

A su vez, no creen que la nueva situación pueda girarse en contra de Franco, en tanto que él “ha contribuido a que Diana Morant sea secretaria del PSPV y a que Rubén Alfaro sea secretario provincial”. También aseguran haber contribuido a la paz comarcal en las diferentes ejecutivas de la provincia, donde no ha habido primarias a la espera del desenlace en la Vega Baja, donde confían en que tampoco habrá disputa.

Mientras tanto, Franco y sus afines mantienen contacto preparándose para este nuevo escenario. Especialmente a través de un canal de WhatsApp desde donde el exsenador comparte contenidos y noticias y que se ha convertido en su principal altavoz después de que desde la Ejecutiva local, pese a su control inicial, le arrebataran el control de las redes sociales del partido a nivel local.

Ante la incertidumbre generada, y ante la certeza de que la asamblea local, que se preveía para inicios de julio para no hacerla coincidir con Hogueras, se tendrá que retrasar mucho más y que existe incluso la posibilidad de que no tenga lugar antes de las elecciones municipales de 2027, dentro de esta corriente la consigna es clara. “Hay que tranquilizarse, hay que facilitar encuentros y hay que dialogar, porque aquí no sobra nadie”. Así lo afirmaba el propio Franco a las puertas del Ayuntamiento.

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