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El PSPV impone una paz incierta en la Vega Baja

El partido evita la celebración de primarias por orden de Diana Morant, aunque existe el temor de que las luchas internas se continúen perpetuando

Comité comarcal del PSOE de la Vega Baja celebrado en abril en Los Montesinos

Comité comarcal del PSOE de la Vega Baja celebrado en abril en Los Montesinos / INFORMACIÓN

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Manuel Lillo

Manuel Lillo

Tras frenar las primarias en la Vega Baja con un acuerdo de última hora entre los tres candidatos en liza, los socialistas tienen pendiente el reto de garantizar una paz en una de las comarcas más agitadas orgánicamente. Pasada la medianoche del sábado al domingo, la dirección provincial del PSOE informaba de un acuerdo a través del cual Joaquín Hernández, alcalde de Dolores, se aseguraba continuar al frente de la secretaría comarcal. Sus rivales en el proceso interno, Carolina Gracia y Fran Maciá, exalcaldesa y portavoz en Orihuela y Callosa de Segura respectivamente, renunciaban a presentarse al proceso interno para intentar substituirlo y se anunciaba un “acuerdo de unidad” de resultado aún incierto.

Los nombres de la nueva ejecutiva no se prevén conocer hasta el sábado 7 de junio, cuando se celebrará el congreso comarcal en una jornada que se espera movida y en la que se intentará que asista la secretaria general del PSPV, Diana Morant, a quien las partes atribuyen la orden directa de evitar primarias, tal como ya se ha hecho en otros procesos orgánicos recientes del PSOE. De hecho, el secretario de Organización del PSPV, Vicent Mascarell, estuvo implicado directamente en el proceso para evitar las primarias. Así, en ninguna comarca de la provincia habrá votaciones para elegir a los dirigentes socialistas, como tampoco lo hubo a nivel provincial ni previamente a nivel autonómico.

La incertidumbre procede de diversos factores, aunque los más visibles están relacionados con quienes aspiraban a disputar la secretaría comarcal a Hernández. Por un lado, Gracia forma parte de la corriente que en su día ya plantó cara al alcalde de Dolores, en las primarias de 2022, cuando se identificaron con el sector referenciado por el entonces secretario general del PSPV y presidente de la Generalitat, Ximo Puig, impulsando la candidatura de José Luis Sáez, alcalde de Guardamar.

Este sector ha ejercido estos últimos tres años una postura crítica con la dirección de Hernández (que fue catapultado por el sector liderado por Alejandro Soler, que era el secretario provincial), y ahora la integración se prevé, como poco, compleja. Voces internas sitúan a Pilar Gay, concejala en Guardamar y miembro de este sector, como futura secretaria de Organización comarcal, si bien desde el partido insisten en que “no hay nada cerrado”, en que no hay ninguna oferta en firme y en que los nombres de la ejecutiva no se conocerán hasta el día del congreso. Hasta entonces, esperan nuevas jornadas de negociaciones.

Por otra parte, no se descarta que miembros de la corriente de Fran Maciá, el otro candidato que acabó renunciando a presentarse apenas unas horas antes de que se abrieran las urnas, busquen entrar en la ejecutiva comarcal. El propio Maciá niega que él mismo vaya a integrarse, aunque no niega que algunos de los suyos lo vayan a hacer.

Miembros del entorno del portavoz socialista de Callosa de Segura entienden que, tras impedir las primarias, el desenlace “impuesto” por el PSPV podría no resolver los problemas de fondo y las desconfianzas latentes en la territorial. “Siempre es mejor que al secretario general lo elijan sus militantes”, afirman, y advierten que en estos tres últimos años se han vivido “conflictos permanentes”.

El propio Maciá, de hecho, ha sido secretario de Organización con Hernández en la ejecutiva y optó por presentarse a las primarias tras entender que el trabajo orgánico del secretario comarcal no había contribuido a la pacificación.

Una jornada confusa

El desenlace de la unidad aún está por definir, pero en la madrugada del sábado al domingo se dio el primer paso en esta dirección. Después de que Carolina Gracia renunciara a presentar candidatura en la mañana del sábado, Fran Maciá no hizo lo propio hasta la medianoche. Los teléfonos ardieron con mensajes cruzados y con la intervención previsible de las direcciones provincial y autonómica del partido, con Alejandro Luengo y Vicent Mascarell (secretarios de Organización de ambas ejecutivas, respectivamente) personalmente implicados.

Evitar primarias era el objetivo, al menos verbal, de todas las partes. Sin embargo, y pese a que esta intención era la principal, Carolina Gracia y Fran Maciá siguieron celebrando sus actos de campaña por la tarde del sábado en sus respectivos municipios. Incluso en redes sociales se publicaron mensajes pidiendo el voto para Gracia en sus propias cuentas de campaña, dando a entender que las votaciones tendrían lugar al día siguiente, el domingo.

Pese a estas confusiones, la situación fue resuelta ante las presiones del PSPV y ante la voluntad de un acuerdo de unidad que aún debe materializarse en una supuesta ejecutiva de consenso. Desde el entorno de Joaquín Hernández entienden que esta parte ha sido “la que más ha cedido”, dado que contaban con los números para ganar en unas hipotéticas primarias si se tiene en cuenta, por ejemplo, que su candidatura fue con diferencia la que más avales recogió.

Ahora, todo queda a la espera de conversaciones para diseñar la nueva ejecutiva comarcal y para organizar la celebración del congreso.

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