Chaimaa Boukharsa: “No se puede hablar de islamofobia sin hablar de género”
La filóloga, comunicadora y activista Chaimaa Boukharsa (Safí, Marruecos, 1995) ha sido una de las participantes en el III Congreso contra la Islamofobia de la Comunidad Valenciana, celebrado en Casa Mediterráneo de Alicante

Chaimaa Boukharsa: “No se puede hablar de islamofobia sin hablar de género” / Héctor Fuentes
La preocupación por el aumento de la islamofobia es el elemento central que ha reunido en Alicante a decenas de personas para intentar analizar el problema y aportar soluciones. Este viernes, Casa Mediterráneo ha acogido el III Congreso contra la islamofobia de la Comunidad Valenciana, una cita propuesta precisamente para abordar una cuestión cada vez más visible en las sociedades occidentales.
Inaugurado telemáticamente por Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y con la presencia de Andrés Perelló, director general de Casa Mediterráneo; y de Boutaina El Hadri, codirectora del congreso, han sido muchas las voces que han planteado propuestas a una situación latente. Desde la diputada autonómica catalana Najat Driouech, conocida por ser la primera en llevar velo en la cámara, a la poeta Fátima Saheb, una de las autoras que más ha expresado, a través de su talento, su vivencia como migrante.
Otra de las participantes ha sido Chaimaa Boukharsa, conocida por su elevada incidencia en redes sociales (cuenta con casi 70.000 seguidores en Instagram) y por ser una de las cofundadoras del medio Afrocolectiva. “Es un intento desesperado de encontrar un espacio desde donde poder narrarnos y existir tal como somos”, argumenta a la hora de definir su portal, que según dice “funciona de maravilla”.

Imagen de los organizadores del III Congreso contra la Islamofobia de la Comunidad Valenciana, celebrado en Alicante. / Héctor Fuentes
Boukharsa nació en Marruecos hace 30 años y reside en Granada, en cuya Universidad defendió una tesis sobre feminismos islámicos. La mesa de Casa Mediterráneo en la que ha participado llevaba como título una pregunta incisiva: “¿De verdad pensamos que el islam es incompatible con los valores occidentales?”.
Ante este mismo interrogante, la comunicadora argumentaba que “los valores occidentales se han establecido como algo neutral y objetivo, y hay que desafiar esa misma idea”. Según ella, “todas las poblaciones del mundo son comparadas con Occidente”, cosa que genera “un eurocentrismo, un racismo sistémico que convierte en no válidos los términos en los que se desarrollan otras poblaciones, otras religiones y otras formas de ver el mundo”.
Por eso, a la pregunta si los valores de ambas culturas son compatibles, Boukharsa cree que “no se puede generalizar”, ya que “la crisis humanitaria que se vive actualmente también ponen en cuestión los valores occidentales” debido al "genocidio" en Palestina o a las intervenciones militares en países como Irak, Libia o Siria.
Los valores occidentales se han establecido como algo neutral y objetivo, y hay que desafiar esa misma idea
Esta comparación constante entre ambos mundos, y que desemboca en muchos casos en posturas islamófobas, según la comunicadora, genera “una confrontación constante”. “Tenemos que salir de ese marco binarista Occidente-Oriente y ver las particularidades y las heterogeneidades de varios problemas, y las experiencias de cada persona que vive en este territorio”.
Un propósito que, sin embargo, no es nada sencillo en la actualidad, donde muchos de los discursos se establecen desde las redes sociales. “Es un espacio que no está diseñado para que existamos en él”, lamenta Boukharsa, que tiene una presencia exitosa en estos canales que no son, a su vez, los únicos que no tienden a contar con voces como la suya. “En los medios mainstream tampoco nos añaden como tertulianas, hablan de nuestra historia sin contar con nosotras”, afirma justificando la “necesidad” de fundar su medio.

Chaimaa Boukharsa en Casa Mediterráneo. / Héctor Fuentes
Más allá del ámbito comunicativo, esta comunicadora de origen marroquí admite que su día a día lo vive “con mucha violencia islamófoba” y señala la “desprotección” ante “las personas que comunican a través de las pantallas sin ningún límite”. Otro de los problemas que afronta su comunidad es “el memoricidio” cometido, según ella, sobre las comunidades históricamente discriminadas. Un apunte en el que coincidía Boutaina El Hadri, codirectora del Congreso, que comparaba el odio actual contra los musulmanes con el que recibieron los judíos en Europa en contextos previos al surgimiento de los movimientos extremistas de la primera mitad del siglo XX. En este sentido, la alusión a lo ocurrido este verano en la localidad murciana de Torre Pacheco ha sido constante en las jornadas.
Otro de los problemas identificados dentro de este escenario es lo que Boukharsa denomina “islamofobia de género”. Según afirma, “la islamofobia se proyecta más contra las mujeres que contra los hombres, ya que somos las visiblemente musulmanas: no se puede hablar de islamofobia sin hablar de género”, afirma recordando que, “según estudios de la Agencia de los Derechos Humanos Fundamentales de la Unión Europea, el 80 % de la islamofobia la sufren las mujeres”.
Pese a esta perspectiva, Boukharsa se muestra optimista gracias a “la utopía de poder construir un espacio en el que todos podamos existir”, y se autoproclama “desafiadora” ante “los prejuicios interiorizados” contra la comunidad arabo musulmana. Una aspiración defendida en el Congreso celebrado este viernes en la Casa Mediterráneo de Alicante.
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