¿Quiénes encabezarán las listas electorales en Alicante? Así se mueve ya el tablero municipal para 2027
El acto del socialista Héctor Díez previsto para el 7 de febrero en Elche adelanta los primeros movimientos hacia el próximo año en las principales ciudades de la provincia

Preparativos en un colegio electoral de la ciudad de Alicante para las elecciones que se celebraron el 28 de mayo de 2023 / Áxel Álvarez
El próximo 7 de febrero, Elche podría convertirse en el primer gran termómetro municipal de la provincia. El PSOE prevé abrir ahí, de forma visible, la carrera hacia 2027 con el primer acto de su portavoz, Héctor Díez, como aspirante a la Alcaldía. El movimiento, según trasladan fuentes socialistas locales, irá más allá de lo orgánico y buscará activar a la militancia y ordenar el partido con tiempo, en una plaza estratégica y muy observada. Ese paso, aunque todavía quedaría supeditado al calendario interno, sirve para mirar qué se está moviendo, y qué no, en los municipios más relevantes de la provincia.
A falta de que se despejen nombres, el tablero municipal de la provincia ya se estaría moviendo en sus plazas principales. En los principales núcleos urbanos de la provincia, el PP gobierna hoy en siete, el PSOE en dos y en Dénia existe una fórmula singular de izquierdas. Sobre ese mapa, la incógnita de fondo será qué alcaldes podrían optar a repetir, dónde habría relevo y en qué oposiciones se abrirían procesos internos para llegar a 2027 con candidato y relato.
Alicante y Elche marcan el ritmo con perfiles que están en el aire y recambios ya en marcha
En el caso del PSOE, el calendario podría ser casi tan determinante como los nombres. El partido se moverá con primarias y con un cronograma que deberá validarse a nivel federal, con la intención de evitar que las batallas internas interfieran con las citas autonómicas prevista para este año. Según fuentes socialistas, en plazas sin conflicto la decisión podría adelantarse, pero en las ciudades grandes el proceso tenderá a alargarse por los trámites orgánicos, lo que empujaría las proclamaciones a después del verano, en los meses de septiembre u octubre.
En el PP, el debate municipal sigue más en segundo plano. El partido está en fase de gestora en la Comunidad Valenciana y con el foco puesto en recomponer la organización tras la dimisión de Carlos Mazón, a la espera de un congreso que devuelva la normalidad interna. Ese marco empuja a aplazar decisiones locales. Según señalan en la formación popular, el "melón" de los candidatos se abrirá entre Semana Santa y verano y en las plazas grandes la última palabra estará más arriba, en la dirección autonómica.
La sombra de los adelantos electorales
La legislatura se mueve en un ambiente enrarecido por la situación política nacional, un ruido que añade incertidumbre. Aunque las elecciones autonómicas de la Comunidad Valenciana y las generales están previstas para 2027, en Madrid se especula con escenarios de adelanto y con distintas combinaciones de calendario que ya condicionan a los partidos. Ese clima se cruza con las autonómicas este año en Aragón, Castilla y León o Andalucía, lo que empuja a medir tiempos para evitar batallas internas en plena campaña. En la Comunidad Valenciana, la crisis por la gestión de la dana alimentó la hipótesis de un adelanto, aunque la dimisión de Carlos Mazón y el relevo por Juanfran Pérez Llorca han enfriado ese escenario.
Alicante es la plaza mayor y, de entrada, el PP cuenta con un nombre asentado en Luis Barcala. En el PSOE, sin embargo, el foco está en cuándo y con quién se despeja la candidatura. Diana Morant ha situado a José Díaz en posiciones destacadas y en la gestora local, pero al mismo tiempo ha vuelto a coger fuerza la opción de que Ana Barceló repita, incluso con la idea de que Díaz entre en la lista para foguearse en el seno del grupo municipal. Ese debate pesa además por los antecedentes recientes. En 2019, el partido presentó a Francesc Sanguino cuando el año ya estaba en marcha y en 2023 hizo lo mismo con Barceló, un patrón de proclamación tardía que ahora se mira con prevención.
En Elche, con Pablo Ruz (PP) ya instalado en la Alcaldía, el PSOE acelera justo por lo contrario: ganar tiempo. El acto del próximo 7 de febrero se interpreta dentro del partido como un paso para cerrar incertidumbres, activar a la militancia y construir una oposición con proyecto frente al gobierno del PP y Vox. En el entorno socialista lo enmarcan también como una jugada estratégica. Dejar a Díez en primera línea con año y medio por delante para disputar el relato a Ruz y ordenar el ciclo interno tras la salida de Carlos González del Ayuntamiento. Algunas voces lo encuadran como un gesto de Alejandro Soler para fijar su territorio y tensar el tablero con la dirección autonómica de Morant.
Posición cómoda
Con Eduardo Dolón al frente, el PP afronta el siguiente ciclo en Torrevieja desde una posición cómoda. En la otra orilla, el PSOE trabaja con un nombre que en el partido dan por hecho, Bárbara Soler, candidata en 2023 y hoy con proyección provincial tras su ascenso orgánico como portavoz y "número dos" del socialismo alicantino. La lectura interna es que se trata de una apuesta a largo plazo para sostener oposición y reconstruir marca en una plaza históricamente complicada.
Siguiendo en la Vega Baja, Orihuela concentra incertidumbre por los dos lados del bipartidismo. En el PP, Pepe Vegara mantiene el bastón de mando, pero el mandato convive con un frente judicial que puede condicionar el tablero si los tiempos aprietan y la campaña se acerca con la imagen del alcalde en el banquillo o condenado. En el PSOE, la candidatura se encamina a primarias. El choque entre Luis Quesada y Antonio Zapata aparece como el desenlace más probable de un partido dividido, con familias y viejos liderazgos todavía pesando en la agrupación.
En los municipios más poblados hay siete alcaldes del PP, dos del PSOE y un pacto en Dénia
Benidorm es una plaza donde Toni Pérez (PP) suma poder municipal, provincial y orgánico, y eso convierte cualquier movimiento en un asunto que se mira más allá de la ciudad. En el PSOE circulan varias vías para el futuro, con nombres como Mario Villar, Pere Rostoll y, en segundo plano, Cristina Escoda, pero el debate no se abre aún en canal, pendiente de cómo evolucionen las preferencias a nivel autonómico. Y sobre el Ayuntamiento sigue pesando el frente de Serra Gelada, con resoluciones judiciales que mantienen vivo un expediente millonario.
Con el PSOE el guion en Elda parece estable. Rubén Alfaro figura como candidato natural y la continuidad no se discute, aunque su entorno enfría que el siguiente paso pase por la Diputación. Sí circula otra hipótesis, en clave autonómica. Si hubiera un cambio de color en la Generalitat, su nombre entraría en las quinielas para el Consell. En el PP, en cambio, la decisión sigue abierta. Unas voces empujan a Loles Esteve, pero otras no descartan que Paco Sánchez vuelva a ser el elegido, con un partido dividido entre los veteranos y los que llegaron desde Ciudadanos.
Feudos socialistas
En Alcoy, uno de los dos grandes feudos socialistas de la provincia, el nombre que concentra la incógnita es el del propio alcalde. En su entorno trasladan que Toni Francés se inclina hoy más por continuar que por dejarlo y que la decisión se despejará antes del verano. Si no siguiera, el relevo lógico se situaría en Lorena Zamorano, secretaria general local. En el PP, mientras, la opción de Carlos Pastor sigue sobre la mesa a falta de un recambio claro, en un contexto aún marcado por los equilibrios internos de la etapa anterior.
En el bloque de plazas donde hay menos misterio, San Vicente aparece con dos piezas bastante identificadas. Pachi Pascual seguiría como referencia del PP a la Alcaldía, mientras en el PSOE Morant ha brindado respaldo público a Asun París, situada además en un puesto relevante del Comité Nacional, una señal que en el partido se lee como apuesta clara para 2027. En Santa Pola, el escenario también se ve encarrilado. En el PP se cuenta con que Loreto Serrano repita y en el PSOE se trabaja con Yolanda Seva como candidata, sin que asome por ahora una alternativa con fuerza.
Dénia exige un tratamiento aparte porque el mandato ya está partido en dos por el pacto de izquierdas. El PSOE cederá la vara de mando a Compromís en junio, con Rafa Carrió como alcalde en el último tramo antes de las urnas. Ese calendario reordena también el futuro. Vicent Grimalt no repetiría tras once años y en el socialismo local se trabaja con Maria Josep Ripoll como recambio, mientras en el PP se mantiene a Pepa Font como referente. Con ese tablero, 2026 será el año en que las candidaturas se deberían cerrar y las estrategias se midan.
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