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Vox insiste en las Cortes en declarar BIC las cruces franquistas de Alicante y Callosa de Segura

La formación de ultra derecha vuelve a presentar un año después sendas proposiciones no de ley después de que decayeran con el fin de periodo de sesiones

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Manuel Lillo

Manuel Lillo

Dos proposiciones para proteger dos cruces franquistas en la provincia de Alicante por la vía de la tramitación de urgencia. Es lo que ha registrado el grupo parlamentario de Vox en las Cortes Valencianas con la finalidad de poner en valor dos monumentos en Alicante y Callosa de Segura, “en aplicación de la Ley de Concordia”, según los ultras.

Las iniciativas, con las firmas del síndic, José María Llanos, y de los portavoces adjuntos, David Muñoz y la alicantina Ana Vega, coinciden con otras dos idénticas presentadas hace un año y que decayeron con el fin del periodo de sesiones, por lo que “se han tenido que volver a registrar”.

La protección la solicitan aludiendo al artículo 46 de la Constitución, que indica que “los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran”, así como a la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, que se refiere a la protección de los Bienes de Interés Cultural.

De hecho, la intención de la formación de ultraderecha es que se otorgue a ambas cruces dicho régimen de protección, tal como especifican en las propuestas de resolución de ambas proposiciones.

Dos cruces polémicas

Ambas cruces han generado polémicas en sus respectivos municipios. Sobre la de Alicante, ubicada entre las avenidas Doctor Gadea y Federico Soto y adyacente a la plaza Calvo Sotelo, el Tribunal Superior de Justicia sentenció que ya no tenía significado franquista, admitiendo así parcialmente el recurso que presentó la Asociación Abogados Cristianos, que pedía anular el Catálogo de Vestigios de la Guerra Civil y la Dictadura que se aprobó en septiembre de 2022, en tiempos del Botànic.

Concentración de Falange en Callosa de Segura en protesta por la retirada de la cruz (2018).

Concentración de Falange en Callosa de Segura en protesta por la retirada de la cruz (2018). / Tony Sevilla

El símbolo, en haber sido “resignificado” por haber desaparecido las connotaciones explícitas que ensalzaban la dictadura, no tendría que ser retirado por ley, según decidió el tribunal. Por su parte, Vox recuerda en su resolución la “resignificación” que se aplicó cuando el socialista José Luis Lassaletta ejerció la Alcaldía de Alicante (1979-1991), cuando la cruz pasó de recordar a los muertos del bando franquista a homenajear “a todos los hombres y mujeres que murieron en defensa de sus ideales”, según reza en la inscripción.

La cruz de Callosa de Segura

Más intenso fue el recorrido de la cruz franquista de Callosa de Segura, que fue retirada de la plaza de España, junto a la iglesia de San Martín y al Ayuntamiento, en 2018 en virtud de la Ley de Memoria Histórica. La oposición de algunos vecinos a aquella medida hizo saltar el caso a los medios nacionales y obligó a un fuerte despliegue policial para hacer efectiva la ley.

La justicia evitó restablecer la ubicación original del monumento, y la iglesia decidió trasladar la peana del monumento original, con los nombres de los callosinos “caídos por Dios y por España”, se conserve en el cementerio de la localidad, propiedad de la institución religiosa. Por su parte, la cruz con la peana que se habilitó para instalarla en el Museo del Cáñamo, se ubicará en la ermita de Nuestra Señora del Rosario.

Pero Vox quiere restablecer la situación anterior, y pretende que las Cortes insten al Consell a “tutelar una protección oficial de la cruz”, a colaborar con el Ayuntamiento de Callosa de Segura en su restauración y que se declare BIC. La formación ultra destaca en su propuesta registrada “el movimiento vecinal imparable”, como definen a la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Cruz, subrayando que “habría bastado la retirada de las inscripciones” de nombres franquistas “para respetar” el monumento “y que hubiera reinado la concordia en el pleno”.

En ambos casos, Vox se ampara en la aplicación de la Ley de Concordia, aprobada junto al PP para dejar atrás la anterior Ley de Memoria Democrática, para que sendas cruces sean declaradas BIC.

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