La Generalitat pone el foco en la IA y la ciberseguridad como dos frentes de su apuesta por la innovación
El Consell activa ayudas para formar a profesionales en tecnologías disruptivas y refuerza al mismo tiempo la concienciación de los ayuntamientos ante riesgos como el ransomware o el phishing

Sin trámites administrativos por el ciberataque en Elche / Áxel Álvarez
La Generalitat ha movido ficha en dos frentes distintos pero conectados entre sí dentro de su estrategia de innovación: la formación en inteligencia artificial y tecnologías disruptivas por un lado y la ciberseguridad en las administraciones públicas por otro. El Consell ha activado una nueva línea de ayudas dotada con cerca de 600.000 euros para impulsar acciones formativas dirigidas a profesionales, al tiempo que ha reunido a representantes de 180 ayuntamientos de la Comunidad Valenciana para reforzar la prevención frente a ciberamenazas cada vez más habituales.
La primera de esas patas se articula a través de una convocatoria de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, dirigida por Marián Cano, orientada a colegios profesionales y asociaciones empresariales y profesionales. El objetivo es respaldar programas formativos vinculados a la innovación disruptiva y a la adopción de IA, dentro de una lógica más amplia de transformación digital.
La convocatoria, abierta hasta el 4 de mayo, contempla una financiación de hasta el 90 % del coste subvencionable, con un máximo de 30.000 euros por actuación. Las iniciativas deberán ejecutarse antes del 31 de octubre y podrán incluir formatos como talleres prácticos, demostraciones o pruebas de concepto. Más allá de la IA, la línea alcanza también a otras tecnologías como el big data, el 5G, el internet de las cosas o blockchain, con la idea de reforzar la capacitación técnica de los profesionales integrados en esas entidades.
La intención de fondo es acelerar la preparación del tejido profesional valenciano ante una ola tecnológica que ya no se presenta como una tendencia de futuro, sino como una transformación en marcha. En ese terreno, la Generalitat apuesta por un modelo de ayudas que no va tanto a la gran inversión material como a la formación y a la transferencia de capacidades, con prioridad para las propuestas de enfoque práctico y para aquellas que puedan facilitar certificaciones profesionales expedidas por empresas tecnológicas acreditadas.
Segunda línea
La segunda línea de actuación pone el acento en un ámbito distinto, pero igual de sensible: la seguridad de los sistemas públicos. A través del Centro de Seguridad TIC de la Comunitat Valenciana, la Generalitat ha organizado una sesión online de concienciación sobre ciberseguridad dirigida a altos cargos y personal de los ayuntamientos, con el objetivo de elevar el nivel de prevención frente a amenazas como el ransomware, las campañas de phishing o el llamado fraude al CEO.
En la jornada han participado representantes de 180 consistorios, entre cargos electos y trabajadores con un uso intensivo de herramientas digitales en su día a día. La sesión ha permitido exponer algunos de los riesgos más comunes en el uso de tecnologías conectadas y trasladar a las entidades locales pautas para minimizar incidentes de seguridad y afrontar nuevas amenazas. El alcance de la convocatoria ha llevado además a la Generalitat a plantear su repetición para tratar de llegar al conjunto de los ayuntamientos valencianos.
Esta segunda pata da a la estrategia un tono menos aspiracional y más defensivo, pero igualmente decisivo. La digitalización no solo exige incorporar nuevas herramientas o formar a los profesionales en IA, también blindar infraestructuras, procedimientos y hábitos de trabajo. La innovación se juega en la capacidad de adoptar tecnología, pero también en la de protegerse de sus vulnerabilidades.
Precedente
En este contexto cabe recordar el precedente reciente del Ayuntamiento de Elche. El consistorio ilicitano sufrió el pasado verano un ciberataque que dejó inoperativo su sistema informático municipal, obligó a apagar equipos y paralizó la actividad administrativa hasta el punto de afectar a la atención ciudadana y a trámites esenciales. La incidencia obligó además a una revisión posterior de los sistemas de protección, hasta el extremo de elevar por encima de los 3 millones de euros el coste de mejorar la seguridad tras aquel episodio.
Ese antecedente convierte la ciberseguridad en algo bastante menos abstracto para las administraciones locales. Ya no se trata solo de recomendaciones genéricas, sino de una necesidad real para ayuntamientos que gestionan datos sensibles, nóminas, expedientes, censos y buena parte de la relación diaria con la ciudadanía a través de entornos digitales. De ahí que la Generalitat quiera extender también a los municipios un catálogo de acciones formativas gratuitas, tanto online como presenciales, para distintos colectivos.
La suma de ambas iniciativas dibuja una hoja de ruta reconocible. Por un lado, más preparación para que profesionales y entidades se adapten a tecnologías como la IA y otras herramientas disruptivas. Por otro, más prevención para que las administraciones reduzcan su exposición a riesgos digitales.
Suscríbete para seguir leyendo
- Ya se pueden aplicar las deducciones por el gimnasio o las gafas en la declaración de la renta
- Los vecinos redoblan la presión por el futuro Parque Central de Alicante tras conocer el diseño pactado entre el Gobierno y el Ayuntamiento
- Tabarca viaja a Dénia para avanzar en su camino hacia la independencia de Alicante
- Arrancan las obras de rehabilitación de la torre de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina de Orihuela
- Guardamar ejecuta este domingo la orden de cierre del mercadillo del Fogón junto a la N-332 doce años después de iniciar el procedimiento
- Las faldas del castillo de Santa Bárbara de Alicante, un hogar para personas sin recursos: “Aquí se vive en paz”
- Un hombre de 25 años fallecido tras un tiroteo en Torrevieja
- Un incendio de tres viviendas obliga a desalojar un edificio en el centro de Torrevieja
