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¿Cómo influye la hidratación para tener una boca sana?

Las altas temperaturas y los cambios en nuestros hábitos pueden causar desde irritación bucal hasta caries y sensibilidad dental

Menos azúcares, menos afección: mejor el agua o bebidas sin azúcar, evitando en lo posible los refrescos carbonatados y energéticos.

Menos azúcares, menos afección: mejor el agua o bebidas sin azúcar, evitando en lo posible los refrescos carbonatados y energéticos. / Información

 El verano trae sol, playa y, para muchos, descanso... pero también pone a prueba nuestra salud bucodental. Las altas temperaturas, la sequedad ambiental y los cambios en nuestros hábitos pueden provocar desde irritación en la boca hasta caries y sensibilidad dental. En este reportaje, el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (COEA) te cuenta por qué la hidratación es clave para conservar una boca sana, y te ofrecemos siete pasos para cuidar tus dientes y encías durante este verano.

1. Hidrátate como defensa principal

Beber agua en abundancia no solo es fundamental para el cuerpo, también cuida tu boca. La saliva, compuesta en un 99 % por agua, protege contra bacterias, mantiene el pH de la boca y ayuda a remineralizar el esmalte. En verano, perdemos más líquidos y una sequedad oral (xerostomía) puede reducir el flujo salival hasta en un 50 %, aumentando el riesgo de caries y gingivitis. Por tanto, al menos dos litros de agua al día, junto con alimentos ricos en agua como sandía o melón, son esenciales.

vista frontal de la hermosa mujer comiendo sandia

Beber al menos dos litros de agua al día, junto con alimentos ricos en agua como sandía o melón. / Información

2. Evita bebidas ácidas y azucaradas

En verano es habitual consumir zumos, refrescos, bebidas energéticas, helados o alcohol. Estas bebidas generan ácidos que desmineralizan el esmalte y provocan sensibilidad dental. Menos azúcares, menos afección: mejor el agua o bebidas sin azúcar, evitando en lo posible los refrescos carbonatados y energéticos.

3. Cepilla y limpia a conciencia, también fuera de casa

El COEA recuerda que no basta con cepillarse dos veces al día con pasta fluorada y usar hilo dental —idealmente después de cada comida—. Si no puedes, usa chicles sin azúcar con xilitol: estimulan la salivación y elevan el pH de la boca… aunque no sustituyen al cepillado.

4. Combate la sequedad ambiental

El uso de aires acondicionados y ventiladores puede secar tus mucosas orales, reduciendo aún más la saliva y favoreciendo bacterias dañinas. Regula la climatización del hogar y el coche para no sobresecar el ambiente; si es inevitable, aumenta la ingesta de líquidos.

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Aumenta la ingesta de líquidos para combatir la sequedad ambiental. / Información

5. Refuerza las defensas salivales

La saliva protege y repara: neutraliza ácidos, remineraliza el esmalte y ayuda a cicatrizar pequeñas heridas. Cuando su producción baja, dispara la placa, el mal aliento y la inflamación. Con cada vaso de agua o chicle sin azúcar, ayudas a restaurar ese equilibrio.

6. Cuida tu boca durante el deporte y el sol

En verano aumenta la práctica de deportes al aire libre. Respirar por la boca reduce la saliva—hidratación continua es clave—y si practicas deportes de contacto físico, utiliza protector bucal para evitar fracturas dentales. Además, proteger los labios con protector solar evita quemaduras y queilitis. El cloro de piscinas, igualmente, puede alterar el pH de la boca y dañar el esmaltecepíllate con pasta fluorada tras nadar y consulta si es necesario usar colutorio específico.

Una joven pareja se hidrata tras prácticar deporte en el parque.

Una joven pareja se hidrata tras prácticar deporte en el parque. / Información

7. No olvides las revisiones

El calor no es excusa para dejar de visitar al dentista. Las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo caries, gingivitis o desmineralización. Asimismo, si sufres bruxismo —muy presente en deportistas— o sensibilidad, un profesional puede ofrecerte férulas o tratamientos adecuados.

El verano es para disfrutar… pero también para proteger nuestra salud bucodental frente al calor. Mantener una buena hidratación, acompañada de higiene rigurosa, cuidados frente a la sequedad ambiental y la práctica deportiva, así como revisiones semestrales o anuales que recomienda el COEA, son las siete claves para conservar una boca sana, fresca y resistente. Si sigues estos consejos, no solo evitarás caries y sensibilidad, también preservarás el bienestar general que empieza por una sonrisa saludable. ¡Este verano, deja que tus dientes brillen tanto como el sol!

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