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La araña que te salvará la vida

Beneficios de tener la “patona” en nuestros hogares y cómo identificarla

Un zoólogo asegura que "es raro que la picadura de la araña violinista genere necrosis o úlceras"

Europa Press

La fobia a las arañas es una de las más extendidas entre la población. Las telarañas representan abandono, deterioro y potencial peligro allí donde se encuentran, y no es para menos: algunas especies poseen un veneno que puede llegar a ser letal para los humanos. Pero no todas suponen una amenaza. La Pholcus Phalangioides, comúnmente conocida como araña patona o patas largas, actúa como aliado inadvertido en los espacios domésticos. “No la mates, te está protegiendo”, afirma Miguel Assal, agente de Emergencias y creador de contenido. La patas largas es “totalmente inofensiva para el ser humano” y da caza a arañas venenosas como la viuda negra o la violinista, una especie presente en España cuya picadura puede resultar mortal para quienes estén en situación de riesgo: bebés, ancianos, enfermos y personas con alergia grave.

La patona no se alimenta exclusivamente de arañas. También es depredadora de otros insectos e invertebrados, por lo que es muy útil para mantener a raya las plagas. En los meses de verano, cuando los mosquitos y las moscas proliferan a causa del clima caluroso y húmedo, y los zumbidos en la oreja se convierten en parte del día a día, las patas largas ayudan a controlar la población de sus presas.

¿Cómo identificar una araña patona?

Las patas largas cuentan con unos rasgos característicos que permiten distinguirlas con facilidad de otras especies de arañas.

  • Cuerpos diminutos y delgados, de entre 7 y 10 milímetros.
  • Patas finas y largas, como su nombre común indica, que contrastan con su cuerpo por ser de una longitud 5 o 6 veces superior.
  • Color marrón pálido, oscurecido en las articulaciones de las extremidades y algunas partes de su cuerpo.

¿Dónde suelen encontrarse?

Este arácnido está presente en todas las regiones de España y posee una gran capacidad para adaptarse a diversos ambientes, aunque muestra preferencia por las áreas cálidas. Habita espacios húmedos, tranquilos y a la sombra. Es frecuente encontrar patas largas y sus telarañas en ambientes domésticos, ocupando las esquinas del techo, los sótanos poco cuidados y los rincones de difícil acceso, fuera del alcance de las personas. Por tanto, su presencia tiende a pasar desapercibida en la mayoría de las situaciones.

Cazadora de arañas peligrosas

Las patas largas cuentan con glándulas venenosas, pero su picadura en humanos tan sólo provoca una ligera y breve sensación de ardor, que puede ir acompañada de un leve enrojecimiento. Sin embargo, el veneno es lo suficientemente potente como para inmovilizar insectos. En combinación con su agilidad, proporcionada por las flexibles y largas extremidades, la patona es capaz de dar caza a arañas mucho más grandes y peligrosas.

Las telarañas de las patonas son desiguales, desordenadas y están orientadas en horizontal. Las patas largas cuelgan boca abajo en el centro y esperan a que otros insectos queden atrapados para poder alimentarse, aunque también son capaces de invadir las redes de otros arácnidos cuando las presas no caen en sus redes. En caso de sentirse amenazadas, hacen vibrar su propia telaraña para ahuyentar a cualquier posible depredador. Aunque poco pueden hacer si un humano decide que son una molestia y se deshace de ellas. Por eso mismo cabe recordar lo beneficiosas que pueden ser para mantener el hogar libre de insectos molestos y potenciales peligros. En palabras de Assal: “Te puede salvar la vida”.

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