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Dra. Vanesa Maturana, responsable de la Unidad de Cirugía Bariátrica de la Clínica HLA Vistahermosa

«Entendemos la cirugía bariátrica como el punto de partida de un cambio integral»

La Dra. Vanesa Maturana, responsable de la Unidad de Cirugía Bariátrica de la Clínica HLA Vistahermosa, destaca que el gran reto en España es dejar de tratar la obesidad solo como un problema estético y abordarla como una enfermedad crónica y multifactorial

La Dra. Vanesa Maturana.

La Dra. Vanesa Maturana. / JOAQUIN P. REINA

Estefanía P. Jaime

Estefanía P. Jaime

¿Cómo describiría el impacto emocional que tiene la cirugía bariátrica en sus pacientes?

La cirugía bariátrica no solo transforma el cuerpo, sino también la vida de las personas. El impacto emocional suele ser profundo: muchos pacientes recuperan la autoestima, la energía y la confianza que habían perdido tras años de lucha con la obesidad. Más allá de la pérdida de peso, lo que realmente cambia es su relación con ellos mismos y con su entorno.

Retoman actividades que habían dejado, mejoran sus vínculos familiares y sociales y, sobre todo, vuelven a sentirse dueños de su salud. Es una segunda oportunidad de vida, y acompañarles en ese proceso es lo más gratificante de mi trabajo.

En la Unidad de Cirugía Bariátrica, ¿cómo acompañan al paciente durante ese proceso de cambio?

En nuestra unidad entendemos la cirugía bariátrica como el punto de partida de un cambio integral, no como una solución aislada. Por eso, acompañamos al paciente desde el primer momento con un equipo multidisciplinar formado por cirujanos, psicólogos, nutricionistas y personal de enfermería especializado. Antes de la cirugía, trabajamos en la educación alimentaria y en la preparación emocional para afrontar los cambios que vendrán. Después, realizamos un seguimiento estrecho y personalizado, tanto médico como nutricional y psicológico, para garantizar que el paciente no solo pierda peso, sino que mantenga esa mejoría a largo plazo.

El acompañamiento continuo es clave para que el cambio sea sostenible y saludable. El seguimiento no se limita a revisar analíticas o el peso; también trabajamos su relación con la comida, la adaptación a su nueva imagen y la gestión de emociones. Solo desde esa perspectiva global conseguimos resultados duraderos y una verdadera reintegración del paciente a un estilo de vida saludable y equilibrado.

Se habla mucho de lo físico, pero no de la parte mental ¿Qué papel juega la autoestima en la recuperación y en el mantenimiento del peso tras una cirugía bariátrica?

La autoestima tiene un papel fundamental tanto en la recuperación como en el mantenimiento del peso. Cuando una persona empieza a sentirse bien consigo misma, mejora su capacidad de autocuidado y su motivación para mantener los hábitos saludables. Sin embargo, ese proceso no ocurre de un día para otro: muchos pacientes deben reconstruir su identidad después de años conviviendo con la obesidad.

Muchos pacientes llegan con un largo historial de dietas y frustraciones. ¿Qué les diría a quienes ven la cirugía como «el último recurso»?

Es comprensible que muchos pacientes lleguen a la consulta agotados después de años de dietas, efecto rebote y frustración. La cirugía bariátrica no es el «último recurso», sino una herramienta terapéutica muy eficaz cuando se utiliza en el contexto adecuado y con el acompañamiento correcto.Siempre les explicamos que la intervención no es una solución mágica: el éxito depende de su compromiso con los nuevos hábitos alimentarios, la actividad física y el seguimiento médico.

La cirugía cambia el aparato digestivo, pero el cambio real ocurre cuando el paciente transforma también su forma de relacionarse con la comida y con su propio cuerpo. La operación les da una oportunidad —una herramienta potente—, pero el verdadero cambio lo hacen ellos, día a día, con esfuerzo, constancia y apoyo. Les enseño que no se trata de dejar de comer, sino de aprender a cuidarse. Cuando entienden eso, la cirugía deja de ser un recurso desesperado y se convierte en un punto de partida para vivir mejor.

En su experiencia, ¿cómo cambia el entorno familiar y social del paciente tras la operación?

El paciente experimenta cambios físicos, emocionales y conductuales que impactan directamente en su red social y familiar. El entorno familiar y social juega un papel crucial en la recuperación. La familia suele ser un apoyo fundamental, pero a veces necesita adaptarse a las nuevas rutinas, hábitos y dinámicas que la cirugía implica. En muchos casos, el cambio del paciente se contagia positivamente: comen mejor, hacen más actividad física y comparten una vida más activa. El cambio se convierte en algo compartido: la pareja empieza a cuidarse, los hijos se implican, y el paciente se siente más integrado y seguro.

Es bonito ver cómo una cirugía que empieza siendo algo individual acaba mejorando la salud y el bienestar de toda una familia.

Desde el punto de vista médico, ¿cuáles son los principales avances que han permitido que la cirugía bariátrica sea hoy más segura y eficaz?

La cirugía bariátrica ha evolucionado enormemente en los últimos años. Hoy hablamos de procedimientos mucho más seguros, mínimamente invasivos y con una recuperación más rápida. La introducción de la laparoscopia y, más recientemente, de la cirugía robótica, ha reducido de forma notable las complicaciones y el tiempo de hospitalización. Además, el abordaje multidisciplinar —con psicólogos, nutricionistas y cirujanos trabajando juntos— ha mejorado los resultados a largo plazo.

Pero el gran cambio no es solo técnico, sino de enfoque: ahora entendemos la obesidad como una enfermedad compleja, y la cirugía forma parte de un tratamiento integral donde la salud emocional y nutricional tienen tanto peso como la operación en sí.

Si tuviera que resumir en una frase lo que representa para usted esta especialidad, ¿cuál sería?

Para mí, la cirugía bariátrica representa la posibilidad de devolverle a una persona su vida, su salud y su ilusión. Ver cómo un paciente recupera la confianza, la energía y las ganas de vivir es la mayor recompensa que puede tener un cirujano.

¿Qué retos cree que quedan por afrontar en España en materia de prevención y tratamiento integral del paciente con obesidad?

El gran reto en España es dejar de tratar la obesidad solo como un problema estético y abordarla como lo que realmente es: una enfermedad crónica, compleja y multifactorial. Necesitamos reforzar la prevención desde etapas tempranas, con educación nutricional real en colegios, promoción de la actividad física y políticas públicas que faciliten hábitos de vida saludables.

Y, al mismo tiempo, garantizar que los pacientes con obesidad tengan acceso equitativo a tratamientos eficaces, incluido el abordaje quirúrgico cuando está indicado. Aún hay muchos pacientes que llegan tarde al sistema sanitario, después de años de frustraciones, cuando ya podrían haberse beneficiado antes de un tratamiento integral.

Puedes visitar Clínica HLA Vistahermosa aquí:

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