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La contaminación del aire, el ruido y los químicos están relacionados con problemas de salud mental, según un informe europeo

La Agencia Europea de Medio Ambiente relaciona la exposición a la contaminación del aire, el ruido y los productos químicos con problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad.

La contaminación del aire y el ruido se vincula con la depresión y la ansiedad

La contaminación del aire y el ruido se vincula con la depresión y la ansiedad / INFORMACIÓN

J. A. Giménez

J. A. Giménez

La exposición a la contaminación del aire, el ruido y los productos químicos está relacionada con la depresión, la ansiedad y otros problemas de salud mental, según un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) difundido este martes por Servimedia.

El informe aborda los vínculos entre la contaminación del aire, el ruido y la contaminación química, y los problemas de salud mental, así como las oportunidades de acción. Incluye los efectos positivos de las soluciones basadas en la naturaleza sobre el bienestar mental.

En estudios científicos está surgiendo una correlación significativa entre la exposición a la contaminación (especialmente al aire, el ruido y los productos químicos) y problemas de salud mental, aunque se necesita más investigación para establecer un vínculo claro entre causalidades.

Los trastornos de salud mental se originan en una multitud de factores (genética, determinantes sociales y económicos, psicológicos, de estilo de vida, etc.), algunos de los cuales aún no se comprenden completamente.

Más trastornos

Europa ha experimentado un aumento significativo en la prevalencia e incidencia de trastornos de salud mental en los últimos 25 años. Esos casos representaron la sexta mayor carga de enfermedades en la UE en 2023 y la octava causa más común de muerte.

Algunos ejemplos tratados en el informe, donde la contaminación se correlaciona con problemas de salud mental, tienen que ver con la contaminación del aire.

Así, la contaminación del aire exterior durante etapas críticas del desarrollo cerebral (por ejemplo, en el útero, la infancia y la adolescencia temprana) está asociada a cambios estructurales y funcionales en el cerebro.

La exposición prolongada a mala calidad del aire (principalmente, partículas PM2.5 y NO2) está relacionada con una mayor prevalencia o riesgo de una nueva depresión. Y los picos de exposición a corto plazo se asocian con el empeoramiento de los síntomas de la esquizofrenia.

Ruido y químicos

Respecto al ruido ambiental, un aumento del ruido del tráfico está correlacionado con un pequeño incremento en el riesgo de depresión (3%) y ansiedad (2%).

La exposición al ruido ambiental se asocia con una mayor prevalencia de problemas de comportamiento en los niños, lo que, a su vez, afecta a su bienestar mental.

Además, hay un aumento de un 2,2% en las tasas de suicidio por cada 10 decibelios de incremento en el ruido ferroviario. Un metaanálisis encontró un aumento de un 12% en el riesgo de depresión por cada 10dB de aumento en el ruido de la aeronave.

En relación a los químicos, la exposición prenatal o infantil al plomo está asociada tanto con depresión como con esquizofrenia. Exponerse al humo de segunda mano está constantemente relacionado con la depresión y la esquizofrenia, especialmente en grupos vulnerables como niños y mujeres embarazadas.

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