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Nereo Guzmán, oncólogo: "Heredar el riesgo de cáncer no es heredar la enfermedad"

El especialista recuerda que tener antecedentes familiares no significa heredar la enfermedad: la mayoría de los cánceres no son hereditarios y aparecen por mutaciones que se producen a lo largo de la vida

El oncólogo Nereo Guzmán rebate mitos en torno al cáncer.

El oncólogo Nereo Guzmán rebate mitos en torno al cáncer. / TIKTOK

J. A. Giménez

J. A. Giménez

Cuando en una familia ha habido varios casos de cáncer, la pregunta aparece casi sola. Si mi madre lo tuvo, si mi abuela también, si ya existe ese antecedente en casa, ¿significa eso que yo también lo voy a tener? Es una de las dudas más frecuentes en consulta y, según explica el doctor Nereo Guzmán en un vídeo difundido en TikTok, también una de las ideas que más conviene matizar.

Su punto de partida es claro: heredar el riesgo no es lo mismo que heredar la enfermedad. El especialista explica que muchas pacientes llegan con ese temor, especialmente cuando hablan de cáncer de mama y recuerdan que una madre o una abuela ya pasó por ese diagnóstico. Pero insiste en que ese antecedente familiar no implica automáticamente que vaya a repetirse en la siguiente generación.

Según señala el doctor Nereo Guzmán, solo entre el 5% y el 10% de los pacientes que desarrollan cáncer tienen realmente un componente genético o hereditario. La mayoría de los casos, apunta, aparecen a lo largo de la vida por mutaciones que pueden producirse con el paso del tiempo.

Esa distinción es importante porque cambia por completo la forma de entender el problema. Una cosa es haber heredado una mutación genética concreta que aumenta la probabilidad de desarrollar ciertos tumores. Otra muy distinta es que el cáncer aparezca por alteraciones celulares adquiridas con los años. En su explicación, Guzmán recuerda que la edad también cuenta: a mayor edad, mayor posibilidad de que aparezcan errores o mutaciones.

El médico añade además que existen factores de riesgo bien conocidos que favorecen ese tipo de cambios, como el alcoholismo, el tabaquismo o la mala alimentación. Y subraya que eso es diferente a haber heredado directamente un gen de los padres. Es decir, no todo lo que se repite en una familia tiene necesariamente una causa genética hereditaria.

Aun así, el doctor Nereo Guzmán reconoce que sí hay cánceres relacionados con mutaciones genéticas claras y genes bien estudiados, capaces de aumentar el riesgo no solo de cáncer de mama, sino también de otros tumores. También menciona el caso del cáncer de colon hereditario, otro ejemplo en el que la genética sí puede tener un papel más evidente.

La edad de aparición vuelve a ser, en ese sentido, una pista importante. Guzmán explica que no suele interpretarse igual un cáncer de mama diagnosticado en una mujer mayor de 60 años que uno detectado en una paciente muy joven. En este segundo caso, por ejemplo entre los 25 y los 35 años, sí considera que habría que estudiar con más atención la posibilidad de una base genética.

Por eso insiste en dos ideas que atraviesan toda su intervención: conocer bien la historia familiar y consultar con un genetista cuando existen varios casos cercanos. Más que alimentar un miedo automático, su mensaje apunta a la prevención y al seguimiento con criterio.

Al final, la cuestión no es solo preguntarse si el cáncer es hereditario, sino entender cuándo puede haber una predisposición genética real y cuándo no. Y ahí, como resume el doctor Nereo Guzmán, la información, los chequeos y la prevención siguen siendo las mejores defensas.

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