Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Respirar por la boca: el hábito silencioso que puede estar afectando tu salud sin que lo notes

No es solo una manía: puede influir en el descanso, la concentración e incluso en tu bienestar general

Respirar por la boca: el hábito silencioso que puede estar afectando tu salud sin que lo notes.

Respirar por la boca: el hábito silencioso que puede estar afectando tu salud sin que lo notes. / INFORMACIÓN

J. A. Giménez

J. A. Giménez

Respirar es automático. No pensamos en ello… hasta que algo no va bien. Y uno de los hábitos más comunes —respirar por la boca en lugar de por la nariz— puede parecer inofensivo, pero no lo es tanto como parece.

La respiración nasal no es casual. Está diseñada para filtrar, humidificar y regular el aire que entra en el cuerpo. La nariz actúa como una primera barrera frente a bacterias, polvo y contaminantes, además de ayudar a que el oxígeno llegue en mejores condiciones a los pulmones.

Cuando se respira por la boca, todo ese proceso se pierde. El aire entra más frío, más seco y sin filtrar, lo que puede afectar a las vías respiratorias y favorecer infecciones, irritaciones o sequedad.

Pero los efectos van más allá. Respirar por la boca de forma habitual —especialmente durante el sueño— se ha relacionado con peor descanso, ronquidos, fatiga y dificultad para concentrarse. También puede provocar sequedad bucal, mal aliento e incluso problemas dentales a largo plazo.

Influye hasta en el desarrollo facial

En niños, el impacto puede ser aún mayor. Este hábito mantenido en el tiempo puede influir en el desarrollo facial, la posición de los dientes e incluso en la forma de morder o hablar.

¿Entonces es siempre malo? No necesariamente. En situaciones puntuales, como durante un esfuerzo físico intenso o cuando hay congestión nasal, respirar por la boca es una respuesta normal del cuerpo. El problema aparece cuando se convierte en algo habitual.

Detrás de este hábito puede haber causas como alergias, desviación del tabique, sinusitis o simplemente una costumbre adquirida con el tiempo.

La clave está en prestar atención. Si te despiertas con la boca seca, te notas cansado sin motivo claro o alguien te dice que roncas, puede ser una señal. En esos casos, consultar con un especialista puede ayudar a detectar el origen y corregirlo.

Respirar bien no es solo vivir: es vivir mejor. Y a veces, algo tan simple como cerrar la boca puede marcar la diferencia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents