Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Torrevieja eleva su Semana Santa a seña mayor de identidad

La declaración como Fiesta de Interés Turístico Autonómico refuerza el valor cultural, histórico y turístico de una celebración que transforma la ciudad

El Miércoles Santo reserva uno de los momentos de mayor potencia visual y emocional: el tradicional Encuentro en la Vía Dolorosa.

El Miércoles Santo reserva uno de los momentos de mayor potencia visual y emocional: el tradicional Encuentro en la Vía Dolorosa. / JOAQUÍN CARRIÓN

Miriam Vázquez

Miriam Vázquez

La Semana Santa de Torrevieja es patrimonio, cultura e identidad colectiva. Así lo confirma la declaración como Fiesta de Interés Turístico Autonómico.

Y es que en Torrevieja, la Semana Santa es una de esas celebraciones que explican una ciudad. La explica en su manera de ocupar el espacio público, en la implicación de las cofradías, en el peso de la tradición familiar y en una puesta en escena que cada año atrae a vecinos y visitantes. El reconocimiento autonómico viene a refrendar precisamente ese valor histórico, cultural y turístico de una cita que desborda lo estrictamente devocional y se ha convertido en uno de los grandes referentes del municipio.

Durante esos días, Torrevieja cambia de ritmo. El centro urbano se convierte en un gran escenario ceremonial por el que discurren cortejos marcados por el sonido de tambores y cornetas, la luz de los cirios, el incienso y el silencio contenido del público. Hay solemnidad, pero también una clara dimensión estética y patrimonial.

Un programa solemne

El programa arranca con fuerza el Domingo de Ramos. Por la mañana, la bendición de palmas y la solemne procesión de las palmas abren oficialmente la semana, con salida desde la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y recorrido hasta la plaza de la Constitución, donde se celebra una misa de campaña. Ya por la tarde llega una de las citas más reconocibles, la procesión popularmente conocida como la de «las mantillas», una de las estampas más características de la Semana Santa local por su elegancia, su arraigo y su capacidad de convocatoria.

El Lunes Santo consolida el tono de los días grandes con una solemne procesión nocturna que parte del Templo Arciprestal de la Inmaculada Concepción y reúne distintos pasajes de la Pasión. El recorrido por las calles del centro convierte el corazón de la ciudad en el epicentro de una celebración que empieza ya a mostrar toda su fuerza expresiva y organizativa.

Durante estos días el centro urbano del municipio se convierte en un gran escenario.

Durante estos días el centro urbano del municipio se convierte en un gran escenario. / INFORMACIÓN

El Martes Santo mantiene esa intensidad con otro de los desfiles procesionales destacados, mientras que el Miércoles Santo reserva uno de los momentos de mayor potencia visual y emocional: el tradicional Encuentro en la Vía Dolorosa. La escena se desarrolla en la calle Ramón Gallud, a la altura de Concepción, donde confluyen los cortejos de la Virgen de la Esperanza y Jesús de la Caída. Es uno de los actos más esperados del programa, tanto por su simbolismo como por el impacto que genera entre el público. Tras ese instante, ambos cortejos se funden en una única procesión, dejando una de las imágenes más representativas de la semana.

El Jueves Santo introduce un cambio de registro. La noche se vuelve más sobria con la Procesión del Silencio, marcada por el recogimiento y la austeridad. Horas después, casi en la medianoche, la Plaza del Calvario acoge la procesión del Descendimiento de Cristo del Calvario, precedida por la intervención de la Agrupación Coral Manuel Barberá con «La Pasión de la Tía Tortas», un detalle que añade aún más densidad emocional a una de las citas más sobrecogedoras del programa.

Pero si hay una jornada que resume la magnitud de la Semana Santa de Torrevieja es el Viernes Santo. Ese día se celebra la Solemne y Magna Procesión del Santo Entierro de Cristo, el gran desfile de la semana, en el que participa el conjunto de cofradías y se exhibe en plenitud el patrimonio artístico y devocional de la ciudad. La amplitud del cortejo, la sucesión de tronos y la respuesta del público convierten esta procesión en el momento culminante de la celebración, una cita en la que se condensa todo el peso simbólico, ceremonial y social de la Semana Santa torrevejense.

Frente a la sobriedad de los días previos, el Domingo de Resurrección cambia por completo el tono. A primera hora de la mañana se celebra «El Encuentro», uno de los actos más esperados y más populares. La imagen de la Patrona de Torrevieja, ataviada con mantilla de luto, se encuentra con Jesús Eucaristía ante la presencia de San Juan. En ese momento, la Virgen es despojada del luto, suenan la Marcha Real y las campanas, caen pétalos y estalla la pólvora en el cielo. La escena, que simboliza el triunfo de la vida sobre la muerte, aporta el contrapunto festivo y luminoso con el que concluye la semana.

La Semana Santa de Torrevieja ha ido construyendo así un perfil propio, reconocible y cada vez más sólido. Su valor no reside solo en la devoción que moviliza, sino también en su capacidad para conservar tradición, generar comunidad y proyectar imagen de ciudad. La declaración como Fiesta de Interés Turístico Autonómico no hace más que confirmar esa realidad: que Torrevieja posee una Semana Santa con peso histórico, cultural y turístico, una celebración que forma parte inseparable de su identidad y que ocupa ya un lugar destacado en el calendario de la Comunitat Valenciana.

Tracking Pixel Contents