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Brote de sarampión

El sarampión, una enfermedad olvidada que repunta en Europa

En España el brote está controlado, pero para una inmunización global hay que seguir vacunando a los niños y no bajar la guardia

El sarampión es altamente contagioso y puede ser mortal.

El sarampión es altamente contagioso y puede ser mortal. Shutterstock

El sarampión es una de esas enfermedades olvidadas, de esas que prácticamente creemos superadas, pero cuando hay repuntes nos volvemos a acordar de sus consecuencias, que pueden resultar fatales. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, en el primer trimestre del presente año, los casos de sarampión se han triplicado y en lo que va de año, se han registrado 34.300 casos y 13 muertes, acercándose a los 83.540 casos y 74 muertes que se produjeron en 2018 en el conjunto de la región europea, que incluye Siberia y algunos países de Asia.

Si acotamos los datos a lo que conocemos como la Europa occidental, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indica que el año pasado hubo 12.584 casos y en estos primeros meses de 2019 se han registrado 2.241. "Es verdad que hubo muchos casos en 2018 en países como Rumanía, Grecia, Italia, Francia, Alemania y Reino Unido, pero ahora mismo, en lo que es Europa Occidental, parece que el brote del sarampión está remitiendo", advierte Francisco Álvarez García, miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

El país más afectado en estos momentos es Ucrania, indica. "Su situación bélica ha hecho empeorar la situación, con 50.000 casos el año pasado. Ahora anda por los 20.000", detalla. No obstante, en España la enfermedad está controlada, tranquilizan los expertos. En el último informe del Instituto de Salud Carlos III, constan 138 casos confirmados -44 en Cataluña, 31 en Castilla-La Mancha, 30 en Madrid, 11 en la Comunidad Valenciana, 8 en País Vasco, 4 en Canarias, 2 en Baleares, 2 en Andalucía, 2 en Navarra, 1 en Galicia, 1 en Castilla y León, 1 en Aragón y 1 en La Rioja- en lo que va de año.

Casos confirmados de Sarampión en España.Fuente: Asociación Española de Pediatría.

Lejos queda el fuerte repunte de 2011, cuando las tasas de esta enfermedad en España se multiplicaron por diez, llegando a declararse situación de emergencia en zonas como la Comunidad Valenciana. Desde entonces, los casos volvieron a disminuir, aunque el año pasado se produjo un nuevo aumento con 224 casos frente a los 137 del año anterior. Aun con todo, España es de los países menos afectados. Ocupa la posición trigésimo octava de entre los 53 países que conforman la región y la OMS ha declarado que el sarampión autóctono está eliminado en España, por lo que los contagios que se producen lo hacen por virus importados. "Lo bueno es que tenemos unas coberturas muy altas de vacunación, así que cuando surge un caso, apenas se propaga", asegura Álvarez, médico pediatra en el Centro de Salud de Llanera, de Asturias. A día de hoy, los índices de vacunación rondan el 97% entre los menores de 2 años.

Los colectivos más vulnerables

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas. Se transmite a través del aire, por las secreciones de saliva. "Además, se empieza a contagiar cuatro días antes y hasta cuatro días después de que aparezcan las características manchas por todo el cuerpo, con lo cual en esos días previos una persona enferma puede estar contagiando a la gente porque aún no sabe que tiene el sarampión", explica este portavoz de la Asociación Española de Pediatría.

Asimismo, en sus inicios puede confundirse con una gripe u otras enfermedades, puesto que los primeros síntomas son fiebre, dolor de cabeza, rinitis y malestar general. No es hasta que el virus está florido, cuando aparecen esas manchas rojas tan características por todo el cuerpo.

Aunque antes era considerada una enfermedad infantil, lo cierto es que afecta tanto a niños como a adultos, puesto que puede aparecer en cualquier momento de la vida. "De hecho, los más afectados suelen ser o bien los menores de un año, que todavía no han sido vacunados porque no les toca, o bien adultos que no han sido vacunados", subraya este experto. Además, muchos son sanitarios. "Cuando llega un niño con sarampión al servicio de urgencias, entra en la sala de espera y contagia a todos los que están por allí. De hecho, en el último brote que hubo en Valencia, en un hospital de Manises, hubo mucho profesional sanitario", detalla.

Por ello es tan importante la vacunación, la única forma de prevenir el contagio. A través de la triple vírica se vacuna contra el sarampión, la rubeola y las paperas. En España, se administra en dos dosis. La primera, a los 12 meses de edad, y la segunda a los 3 o a los 4 años, en función del calendario establecido por cada comunidad autónoma.

La recomendación del experto:

Francisco Álvarez García

Asociación Española de Pediatría

"En el caso de que vayamos a viajar con un niño a algún país en el que se haya declarado un brote epidémico de sarampión, es aconsejable consultar con el Centro de Vacunación Internacional o con el pediatra para ver si hay que vacunarle. Si es un bebé menor de un año el médico deberá valorar si es preciso ponerle una vacuna adicional especial indicada para los bebés de entre 6 y 12 meses".

Los efectos secundarios derivados de estas vacunas son muy poco frecuentes. "Si se producen son leves y aparecerán en forma de fiebre o manchitas por el cuerpo a partir del quinto día de haber recibido la vacuna", indica.

La cultura de la vacunación

Aquí en España, está muy instalada la cultura de la vacunación, a pesar de que es voluntaria. "En Italia y Francia la vacunación ha bajado mucho y los Gobiernos se han visto obligados a poner la vacunación obligatoria para ciertas enfermedades, pero aquí en España no es el caso, tenemos unas coberturas estupendas de vacunación, por lo que desde la Asociación Española no defendemos la vacunación obligatoria, puesto que una cosa que funciona no hay que cambiarla", defiende.

De hecho, la proliferación de esta enfermedad en Estados Unidos se debe precisamente a la falta de vacunación. En el Estado de Washington ha llegado a nivel de epidemia y en la ciudad de Nueva York se han producido ya más de 900 casos. "Todo empezó en el barrio de los judíos ultraortodoxos y al entrar un caso de sarampión en una comunidad así, en la que no vacunan a sus hijos, se extendió rápidamente", explica Álvarez.

La vacunación es la única forma de prevenir el contagio del sarampión.Shutterstock

Una vez que aflora, no existe más tratamiento que el que pueda ayudar a paliar los síntomas, ya que se trata de una enfermedad vírica. "Se pueden dar analgésicos para bajar la fiebre o el dolor de cabeza, pero es un virus y por tanto tiene que curarlo el cuerpo", advierte. Sin embargo, no hay que subestimar tampoco sus peligros. "Las estadísticas dicen que de cada mil casos, uno de ellos va a derivar en una encefalitis o inflamación del cerebro y además puede causar la muerte", enfatiza.

"El problema es que los padres de ahora no conocen esta enfermedad, entonces no saben las complicaciones y los resultados que puede tener, que puede llegar a ocasionar la muerte, pero sin embargo sí conocen todos los bulos que corren por ahí que dicen que las vacunas producen autismo y otras barbaridades que circulan por ahí", lamenta este experto, que resalta: "aunque tú olvides a las enfermedades, las enfermedades no te van a olvidar a ti".

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